APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Cultura

25 de Marzo de 2020 - Nota vista 389 veces

Muere Uderzo, el dibujante de Astérix y Obélix, a los 92 años

Los héroes galos ya habían perdido al primero de sus padres, el guionista René Goscinny (1926 - 1977), hace cuarenta y dos años. Desde entonces, Uderzo oficiaba de «padre», «madre», protector y «guardia pretoriana» de estos íconos culturales.

Instalado en la tierra celeste de la eternidad, Astérix fue el primero en recibir la noticia de la muerte del segundo de sus padres, Alberto Uderzo, nacido en Fismes, departamento del Marne, el 25 abril 1927, fallecido Neuilly, en las afueras de París, la madrugada del martes 24.

La familia del creador de la silueta olímpica del más legendario de los galos dio la noticia a primera hora de la mañana con un comunicado dirigido a la Agencia France-Presse (AFP), en estos términos: «Albert Uderzo ha muerto, mientras dormía, en su domicilio de Neuilly, víctima de una crisis cardíaca sin relación con el coronavirus. Estaba muy fatigado desde hacía varias semanas».

Astérix había perdido al primero de sus padres, el guionista René Goscinny (1926 - 1977), hace cuarenta y dos años. Desde entonces, Uderzo oficiaba de «padre», «madre», protector y «guardia pretoriana» del más célebre de sus héroes, Astérix, el galo mitológico. Albert Uderzo era ya un gran dibujante mucho antes de su creación. Había trabajado en los diarios «France Dimanche» y «France Soir», en las revistas «Tintin» y «Pilote», dos matrices del cómic francófono.

Esa gran experiencia, de más de veinte años, fue decisiva cuando Uderzo se cruzó en 1951, en París, con René Goscinny, recién llegado de los EE. UU. La pareja creó muchos personajes e historias, al alimón, con un talento excepcional que tuvo mucha influencia entre los años 50 y 60 del siglo pasado.

La pareja Uderzo / Goscinny tenía muchas cosas en común. Su pasión por los dibujos animados y los cómics norteamericanos. ¿Su libro preferido? «Blancanieves y los siete enanitos», nos comentó Uderzo a un grupo de periodistas durante su última presentación pública. Ambos tenían la ambición de «modernizar» la viñeta, el cómic y la historieta francesa, francófona. Ambos eran hijos de inmigrantes, con una visión entre «rudimentaria» y fascinada por la historia mítica de una Francia que ellos contribuyeron a «reinventar», a su manera.

Una crisis familiar precipitó la decisión del padre de Uderzo de emigrar de Italia a Francia, donde nació el futuro creador de la silueta de la pareja Astérix / Obélix. En sus memorias, el dibujante cuenta una historia fabulosa de su llegada al mundo.

Goscinny era hijo de madre ucraniana y padre polaco, que tuvieron una vida dura, difícil, víctimas de las crisis económicas sociales, cuando crecía de manera pavorosa un rechazo brutal contra la inmigración del Este europeo.

Los dos héroes emblemáticos de la Francia más profunda fueron el «fruto« de esa inmigración. La pareja Uderzo / Goscinny creó unos «galos» tan «falsos» como profundamente «franceses». «Están ustedes contando la historia mítica de Francia, jóvenes. Si dudan entre la verdad y la leyenda, no lo duden, cuenten la leyenda…», pudieron pensar Uderzo y Goscinny, tras descubrir, juntos, una no menos legendaria película de John Ford, «El hombre que mató a Liberty Valance».

Tras la publicación de la primera historia de Astérix, «Astérix el galo», el 29 de octubre de 1959, el galo mitológico comenzó a crecer de manera vertiginosa. Aquel primer libro tuvo una tirada irrisoria de 6.000 ejemplares. Uderzo se «quejó» a su editor: «¿No podríamos hacer ediciones más generosas». «Oiga, cuando usted venda 30.000 ejemplares volveremos a hablar», le dijo el responsable. De ese libro se han vendido centenares de miles de ejemplares.

Con relativa «lentitud», Goscinny (guionista) y Uderzo (dibujante) comenzaron a consagrarse por completo a sus héroes, Astérix y Obélix, pareja única y excepcional, mimándolos, cuidándolos y dándoles mucha «poción mágica» (propia), de «producción nacional», claro está. Muchos analistas han llegado a pensar que Astérix era una suerte de «retrato» de Goscinny. Mientras que Uderzo dejaba creer, encantado, que Obélix era un reflejo bastante fiel de su propia personalidad.

Ternura patriótica

«Infieles» a la historia genuina de Francia, hijos de inmigrantes, con una formación más «callejera» que universitaria, Uderzo y Goscinny «reescribieron» la Guerra de las Galias de Julio César muy libremente, confiriendo al galo todas las virtudes, reales o imaginarias, del «franchute» canónico, visto por sí mismo, con inmensa y generosa ternura patriótica.

Tras la muerte de su compadre, Uderzo continuó en solitario contando e «ilustrando» la vida, aventuras y milagros de la pareja Astérix y Obélix.

Gran creador y hombre de empresa, a su manera, el padre buenazo y «obelixesco» terminó disputándose temporalmente con su hija y su yerno, que le reprocharon, hace años, la venta de los personajes a una empresa muy alejada del proyecto original, aceptando que otros creadores retomaran a su manera los personajes e historias creadas con Goscinny. Con motivo de aquella transición, final, Uderzo nos comentaba a los periodistas que asistimos al acto: «En el fondo, todo eso me desgarra un poco».

Uderzo creó las imágenes de veinticuatro álbumes concebidos con Goscinny. A partir de 1980 continuó trabajando en «solitario». Desde 2013, las historias de Astérix fueron recreadas por la pareja formada por Jean-Yves y Didier Conrad. Uderzo continuó vigilando la vida posterior de sus héroes, cuyas aventuras han sido traducidas a ciento once lenguas. El último volumen de la serie, «La hija de Vercingétorix», tuvo una tirada inicial de cinco millones de ejemplares.


Contenido Relacionado