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Colaboración de “Encuentro Cinematográfico” Por Dr. Jorge Norberto Mario - 19 de Enero de 2020 - Nota vista 566 veces

PELÍCULAS ARGENTINAS DE 1911 A 1920

“UNA NOCHE DE GARUFA”, “VENGANZA GAUCHA”, “EL TANGO DE LA MUERTE”, “CAMPO AJUERA” y “DE VUELTA AL PAGO”

“Una Noche de Garufa” es una película argentina en blanco y negro y sin sonido que tuvo el nombre alternativo de “Las Aventuras de Tito” que fue realizada y estrenada en el año 1915, en el cine Colón, frente a la Plaza Lorea de la ciudad de Buenos Aires y se exhibió durante un solo día.

Fue la primer película que dirigió José Agustín Ferreyra sobre su propio guion y que también se encargó de la escenografía; siendo protagonizada por Menito Acuña y el mismo José Agustín Ferreyra, más un grupo de actores aficionados, y cuya fotografía fue tarea del italiano Atilio Lipizzi, considerado dentro de los pioneros del cine argentino, no así José A. Ferreyra que se inicia cuando ya los diversos pioneros sentaron las bases de la industria cinematográfica argentina. La palabra “garufa” es un vocablo del lunfardo que significa, diversión, jarana, francachela así tambien como persona alegre y o divertida. Se usa tanto en Argentina como en el Uruguay y aparece en la letra de diversos tangos. La historia gira en torno a un jovencito en su primera noche de salida después de haber recibido la llave de su casa, y entra en un local donde toca una orquesta de señoritas. Dijo Jorge Miguel Couselo destacado crítico de cine, periodista e investigador, reconocido como un importante historiador, que unía amplios conocimientos de crítico cinematográfico con una profunda pasión por el séptimo arte; que la película “debió estar influida casi hasta el memetismo por el cine cómico más primario, ser una suerte de trasplante de las explícitas piruetas de Toribio Sánchez o las primeras, todavía incipientes, del prestamente evolucionado Max Linder”

“Venganza Gaucha” es una película argentina en blanco y negro que se produjo en 1917, dirigida por José Agustín Ferreyra sobre su propio guión, protagonizada por María Reina, Lydia Bottini, Ines Castellano y Nelo Cosimi que debutaba en el naciente cine argentino; y que fue una personalidad polifacética: actor, director y guionista que nació en Macerata (Italia) en 1894. Como todos los pioneros que tuvo nuestro cine nacional Nelo Cosimi fue otro de los inmigrantes italianos que se asocian al nacimiento y evolución del cine argentino, e inicia su carrera en nuestro país con “Venganza Gaucha” que también tuvo el título alternativo de “Perfidia Gaucha”y “El Tango de la Muerte”. Jorge Miguel Couselo escribió que esta película era la contracara del filme “Nobleza Gaucha” y afirmó que quedó inconclusa por causa del desgano de José Agustín Ferreyra y por sus desinteligencias con el productor Gumersindo F. Ortíz de presuntas ideas propias. Fue filmada en los Estudios Ortiz Film ubicados en la calle Cevallos al 1400 de la ciudad de Buenos Aires; y antes de culminar el rodaje del filme, Gumersindo Ortiz disolvió la productora. Se ignora si se continuó la filmación o si Ferreyra hizo una compaginación especial para su posterior explotación comercial por medio de terceros, y de allí su posible título alternativo.

“El Tango de la Muerte” es una película argentina en blanco y negro y muda que se estrenó el 9 de Abril de 1917, dirigida por José Agustín Ferreyra -cuyo apodo era “el Negro Ferreyra”- sobre su propio guión, quien más adelante sería uno de los reconocidos directores que cimentaron el cine argentino, durante las dos décadas siguientes hasta 1942. José Agustín Ferreyra, fue actor y director de cine que dirigió numerosas películas en las etapas iniciales del cine argentino. Nació en Buenos Aires el 28 de Agosto de 1889 y falleció en la misma ciudad el 29 de Enero de 1943; su afición a la pintura cuando era muy joven lo llevó a convertirse en uno de los primeros escenógrafos teatrales argentinos, por lo cual llegó al ambiente cinematográfico. Se inició -de hecho- en el cine mudo y continuó después de la llegada del cine sonoro. Entre 1915 y 1941, dirigió variadas películas con recursos económicos y técnicos mayormente muy modestos pero con una gran pasión por lo que hacía. Fue también un compositor de tangos que, por lo que en general, estos se vinculaban a los filmes que realizaba. Sus películas contienen un marcado localismo estético reflejaban fundamentalmente los personajes y situaciones del suburbio porteño. En “El Tango de la Muerte” fueron sus protgonistas: María Reino como Margot; Nelo Cosimi como el Pesao; Margarita Piccini como Jeannette; Manuel Lamas como Renard y Pascual Demarco como el Malevo. José Agustín Ferreyra encuadra la película como “cinedrama de la vida bonaerense” y porteña; en la cual, según Peña Rodríguez, “el bandoneón, el arrabal y la historieta congénere se citan en ese título y marcan inicialmente el tratamiento espiritual bien popular y suburbano de su carrera”. El papel principal quedó, por imposición del productor Gumersindo Fernando Ortiz, a cargo de María Reino; actriz de teatro apodada “La Perchalera”, que encarna a una mujer a la que la miseria conduce por un camino de degradación hasta el inexorable final del cual el tango simboliza, a la vez, su condena y su liberación.

“Campo Ajuera” es una película argentina filmada en blanco y negro y sin sonido que se estrenó el 29 de Abril de 1919, producida por Gumersindo F. Ortíz y dirigida por José Agustín Ferreyra sobre su propio guión que fue distribuída por Mundial Film; y que contó con la fotografía de Pio Quadro, estando el propio José A. Ferreyra a cargo de la escenografía, en otro gran trabajo que fue preludio de su carrera posterior.-

Fueron sus protagonistas Nelo Cosimi, Lidia Liss, Diego Figueroa, Yolanda de Maintenón y EduardoPizarro.

Los exteriores se filmaron en el bajo Río Paraná y su costo fue de 5.000 pesos, siendo cuatro veces menor que el de “Nobleza Gaucha” (1915) y la décima parte del presupuesto de “En Buena Ley” (1919) del emprendedor Mario Gallo. La película encara nuevamente tema del enfrentamiento entre la cotidiana, mundanal y ruidosa vida de la ciudad; con la tranquila e incontaminada vida rural sencilla y humilde que ya se había identificado en “Nobleza Gaucha” de Ernesto Cairo, Humberto Gunche y Eduardo Martínez de la Pera; producida por Julian de Ajuria. Pablo C. Ducrós Hicker analista de época comentó que “por primera vez nuestra cinematografía adoptaba un movimiento ágil, un sentido casi revolucionario, lleno de planos originales y cortes oportunos”. Por su parte, Carlos Torres Ríos alabó la destreza de Ferreyra a quien calificó como “la personalidad más sólida de la cinematografía nacional”, con su estilo propio, con una visión acabada del paisaje y profunda psicología; acertado dominio de la dirección sobre la conducción de los actores, como era el caso de Lidia Liss, que “demostró un temperamento artístico exquisito, una sobriedad y una firmeza de gesto poco común” pese a que no había actuado antes en el cine, ni en el teatro; y escribió al respecto de cómo sintió y recibió el público este trabajo: “la primera escena, una visión tranquila de campo, una armonía tan bella del paisaje que lo sedujo y le hizo arrellenarse en la butaca, como un fanático por las películas en serie. Era realmente un placer, una fruición. Y todo el público sentía la misma emoción. A cada acto una salva de aplausos atronaba la sala. Arrancó lágrimas, y la escena final, una puesta de sol maravillosa, la renunciación del gaucho bueno al falso amor de una mujer malsana de la ciudad. La carreta lenta, grandiosa, perdiéndose en el horizonte, internándose “campo ajuera” como una protesta contra la avalancha infecta de los malos hombres, de las malas teorías de civilización. Fue un desborde de entusiasmo que nunca había tenido la cinematografía nacional ni lo tendrá.

“De Vuelta al Pago” José Agustín Ferreyra estrenaría otra película suya en blanco y negro sin sonido el 27 de Noviembre de 1919, que se tituló “De Vuelta al Pago” sobre su propio guión, y producida por Gumersindo F. Ortíz; que fue protagonizada por Nelo Cosimi, Carmen Giménez, Lidia Liss, Modesto Insúa, Saúl Larguía. Diego Figueroa y Angel Boyano. No se registra quien tuvo a cargo la fotógrafía, que presumo debe haber sido Pio Quadro, ya que era costumbre de los productores utilizar normalmente un director con casi siempre sus actores preferidos; y el mismo equipo técnico. El Negro Ferreyra fue su propio escenógrafo.

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