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14 de Enero de 2020 - Nota vista 353 veces

Si el radicalismo no abandona el internismo, se alejará cada vez más del poder

El ex diputado nacional y ex convencional constituyente, Fabián Rogel, manifestó que ‘‘el internismo y la falta de definiciones sobre los temas esenciales del país van a ir consumiendo al radicalismo y nos alejará cada vez más del poder’’.

El país sufre ya hace algunos años profundas transformaciones que todo partido que se precie de estar en contacto permanente con su pueblo, debe advertirlas y debe realizar en el seno de su fuerza política, las transformaciones necesarias que hagan que su discurso y su presencia en el pueblo lo lleven a alcanzar el poder.

“Creo - sostuvo Rogel - que ha llegado la hora de que se haga una convocatoria nacional, no distrital, donde al igual que ocurrió en otros tiempos, se reformule en profundidad cuáles son los intereses y los sectores de la sociedad a la cual el radicalismo pretende representar.

  La carta de Avellaneda, la profesión de fe doctrinaria, la intransigencia y renovación; renovación y cambio, fueron instrumentos, documentos, o sectores internos que frente a las crisis permitieron que el radicalismo se presentara a la sociedad comprendiendo los tiempos y las demandas que en su momento la sociedad argentina requería del radicalismo”.

Y continuó: “Hoy, necesitamos discutir lo que hace 20 años atrás estaba claro de lo que representaba el radicalismo. Si uno veía un dirigente del radicalismo sabía que la educación y la salud pública eran procesos igualadores y que permitían igualdad de posibilidades para cualquier argentino, si uno veía un dirigente radical sabía cuál era su posición en materia de política internacional; sabía qué rol jugaban los recursos naturales para el desarrollo nacional; tenía en claro que el radicalismo apostaba a tener un Estado eficiente y fuerte para que jugara como árbitro entre el capital y el trabajo; se sabía con claridad que la calidad institucional, la política de derechos humanos y la transparencia institucional eran la base para un Estado decente que impartiera órdenes y que fueran respetadas por el conjunto de la ciudadanía”.

Hoy es inminente abandonar lo que pareciera ser la tarea más importante cómo es el internismo en todos los niveles, tanto nacional como provincial. La descalificación permanente sobre todos los dirigentes radicales debe terminar. Y fundamentalmente, el radicalismo debe volver a un acercamiento muy fuerte con todos los sectores de la sociedad, con ideas claras que nos permitan demostrar una vocación de poder a nivel provincial y nacional”.

Si lo que le expresamos a la sociedad se confunde con otras ideas políticas, si no tenemos precisión sobre los grandes temas nacionales, y si no recomponemos la solidaridad dentro del radicalismo, provocando una coacción interna fuerte y sólida que frente a los ojos de los entrerrianos y de los argentinos nos vean como un partido capaz de alcanzar el poder y gobernar, creo que vamos a seguir sumidos en una crisis imperante y nos será muy difícil alcanzar el poder para gobernar la nación y la provincia”.

Por último, Rogel sostuvo que es imperioso establecer la capacitación y la formación de cuadros políticos permanentes y lograr ampliar la base tanto de los sectores juveniles como universitarios, que como siempre el radicalismo los tuvo en su sostén más dinámico y de renovación permanente.

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