APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Interés General

11 de Enero de 2020 - Nota vista 464 veces

LA INFLUENCIA DEL ENTORNO

Seguramente hemos escuchado esta fábula que vamos a compartir hoy. Personalmente, la volví a leer estos días y me trajo nuevas reflexiones.

Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente dos de ellas cayeron a un pozo profundo. Las demás ranas se reunieron alrededor del pozo y, cuando vieron lo profundo que era, les gritaron -a las ranas que cayeron- que era imposible salir, que debían abandonar la idea… y darse por muertas.  

Sin embargo, ellas seguían intentándolo, saltando con todas sus fuerzas. Las ranas que estaban fuera insistían gritándoles que esos esfuerzos serían inútiles, que nunca podrían salir.

De repente, una de las ranas comenzó a prestar atención y a escuchar con más detenimiento lo que gritaban sus compañeras… hasta que dejó de esforzarse, se dio por vencida y a las horas… murió.

La otra rana continuó saltando con tanto empeño como le era posible, con la clara intención de salir del pozo. La multitud le seguía gritando que era inútil y le hacían señas para que dejara de sufrir, que ya no tenía sentido seguir luchando. Pero la rana seguía saltando y saltando, cada vez con más fuerza….hasta que finalmente, de un salto poderoso consiguió salir del pozo.

Las otras, asombradas, le dijeron: - nos da gusto que hayas podido salir, a pesar de lo que te gritábamos… ¿Acaso no escuchabas lo que te decíamos?

La ranita les explicó que era sorda, que creía que las demás la estaban alentando y animando desde el borde, a esforzarse más y más para salir del pozo.

EL PODER DE LAS PALABRAS

Sabemos que las palabras pueden abrir o cerrar oportunidades, construir o destruir proyectos; ser puentes o muros en las relaciones. Al pronunciar una palabra, estamos creando un clima, un mundo, así, una voz de aliento dada a alguien que se siente desanimado puede fortalecerlo mientras que una palabra negativa puede terminar por destruirlo; por eso, necesitamos tomar consciencia de todo lo que decimos, y además, de aquello que escuchamos.

Cuantas veces tenemos una idea, nos entusiasmamos con un proyecto o hasta emprendemos un nuevo camino destinado a concretar un sueño… y escuchamos frases de desaliento como:

- “Con la crisis que hay, es el peor momento para poner en marcha esto”

- “Deberías pensar en un negocio en algún área en el que ya tengas experiencia, no en algo de lo que tienes que empezar de cero..”

-“ Pensalo bien, a tu edad no es fácil emprender...”

- “¿Por qué no te buscas un trabajo en relación de dependencia, seguro, tranquilo… y dejas de divagar con esas ideas…?”

Y ahora, la pregunta es: ¿Cuántas veces… las frases han sido de apoyo y confianza en lo que vamos a realizar?

Entonces, ¿cómo dejas que te influya lo que te dice tu entorno?

¿Qué voz sigues… la de tu corazón o la de los demás?

¿A quién estás dispuesto a escuchar? Tal vez por momentos es mejor actuar como la rana sorda que se concentra en su objetivo haciendo caso omiso a las opiniones del afuera.

¿Qué te impide buscar las mejores “palancas”?... sea algún mentor, coach, entrenador o profesional o tal vez, un grupo de personas con intereses similares a los tuyos, que te acompañen, motiven e impulsen en aquello en lo que estás convencido en sacar adelante.

EL IMPACTO DEL ENTORNO

Sabemos que todos ejercemos cierta influencia en nuestro entorno más cercano; pero es una relación bidireccional, de doble influencia; de esta forma el entorno en que nos movemos nos puede dar energía o nos quita; suma o resta para nuestra vida; nos puede nutrir o intoxicar.

 Los Contextos en los que nos movemos pueden ser unos grandes aliados o unos grandes enemigos; ellos se pueden agrupar en tres categorías:

Materiales o Virtuales: el hogar, el trabajo, el barrio, el club, el gimnasio, la tecnología, etc.

Personales: la familia, la pareja, los amigos, los compañeros de trabajo, los conocidos, el contacto en las redes sociales, etc.

Mentales: Las creencias aprendidas, los mandatos sociales, los paradigmas que seguimos, la formación e información que recibimos, los condicionamientos, etc.

Todas estas circunstancias pueden jugar a favor o en contra de uno, ser un motor que propulse nuestra vida o un ancla que la hunda. Un entorno colabora o compite; inspira o deprime; nutre o envenena. No es posible prescindir de los ambientes, pero sí elegirlos cuidadosamente teniendo en cuenta sus efectos.

¿QUIÉN TE ESTÁ INFLUYENDO?

 ¿Con quién pasas más tiempo? Jim Rohn (empresario estadounidense, autor y orador motivacional) decía que nos convertimos en una combinación de las “cinco personas” con las que pasamos más tiempo. Así, podemos adivinar la calidad de nuestra salud, actitud e ingresos con tan solo mirar a las personas que nos rodean; con el tiempo… empezamos a comer lo que comen, hablar como hablan, leer lo que leen, pensar lo que piensan, ver lo que ven, tratar a la gente del mismo modo, incluso a vestir igual que ellos. La influencia es muy sutil, es como estar tumbado en una colchoneta inflable en el mar, crees que flotas en el mismo lugar, pero la corriente te está llevando….

“Hay esencialmente dos cosas que te harán sabio: los libros que lees y la gente que conoces”

Jack Canfield

Contenido Relacionado