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Colaboración de “Encuentro Cinematográfico” Por Dr. Jorge Norberto Mario - 21 de Diciembre de 2019 - Nota vista 1186 veces

Películas argentinas de 1911 a 1920 “Nobleza Gaucha”

Producción de nuestro cine nacional en esta etapa muda de 64 minutos de duración del año 1914, de la Sociedad General Cinematográfica de Julian de Ajuria; conocida también como “Nobreza Gaucha” dirigida por Humberto Cairo; Ernesto Gunche y Eduardo Martínez de la Pera, con fotografía de Ernesto Gunche y Eduardo Martinez de la Pera; que fue estrenada en 1915.

Fueron sus intérpretes Julio Scarcella (Juan); Orfilia Rico (Doña Ciriaca); Arturo Mario (Patrón); María Padín (la puestera); Celestino Petray (Don Genaro) y Ramón Maran (Capatáz).

La historia gira en torno a Juan un gaucho despedido de su trabajo; que salva a una joven puestera cuyo caballo que se había desbocado y galopaba alocadamente; alcanzándolo al galope logrando detenerlo. Por esta circunstancia se conocen, se relacionan y se enamoran.-

El Patrón que tenía a la joven muy presente, aprovecha una fiesta popular que se realiza en la zona, para secuestrarla y llevársela en su auto a la ciudad de Buenos Aires. El gaucho Juan enterado de ello, recurre a un tano amigo Don Genaro que vive en un rancho cercano con su esposa Doña Ciriaca y que conoce la ciudad para que le ayude y le acompañe a rescatarla. El tano que es un gaucho de ley y estando Doña Ciriaca totalmente de acuerdo viajan en tren a Buenos Aires, ubican la residencia del Patrón y rescatan a la muchacha regresando al pago. El Patrón que retorna, no encuentra mejor circunstancia que denunciar en la comisaría a Juan como cuatrero y la cuestión culminará allí con un inesperado desenlace que demuestra y hace alusión al título la “nobleza gaucha”. Esta película fue filmada en 1914 con un presupuesto apenas superior a los 20.000 pesos, y se estrenó al año siguiente; con la sorpresa de que en un breve lapso logró recaudaciones cercanas al millón de pesos, proporción que nunca volvió a repetirse en nuestro país por esas épocas.

Su estreno fue un fracaso pero inmediatamente José González Castillo tuvo la feliz idea de sustituir casi todas las leyendas explicativas del filme -o intertítulos entre las escenas- con fragmentos de los poemas Martín Fierro de José Hernández y Santos Vega de Rafaél Obligado, obteniendo en su segundo estreno un espectacular éxito que llamó mucho la atención y atrajo al público debido a la clásica promoción “boca a boca” lo que permitió que los 20.000 pesos que costó la película se convirtieran en 600.000 pesos de acuerdo a los ingresos de la taquilla y en las semanas siguientes de exhibición, se llegara finalmente cerca del millón de pesos.

Las escenas de exteriores fueron filmadas en la estancia “La Armonía” y las de interiores sobre la escenografía construida en la terraza de una mueblería y en otros escenarios auténticos de la ciudad de Buenos Aires. Una idea de la popularidad del filme la da el hecho de que llegó a exhibirse simultáneamente en 25 cines porteños y que fue estrenada en Brasil y otros países latinoamericanos, llegando también a España convirtiéndose en la primer película argentina exportada al extranjero.

Una compañía yerbatera aprovechó la popularidad de esta película para utilizar el nombre de “Nobleza Gaucha” para su producto y dicha marca se continúa consumiendo hasta la actualidad en nuestro país.

El hecho de que la acción se desarrollara tanto en el campo como en la ciudad permitió contrastar la vida en uno y otro ambiente en el relato; y mostrar a los habitantes de la ciudad en su ritmo y desenvolvimiento; y los aspectos típicos de la campaña como los ranchos, domas, canciones, bailes típicos; arreos, asados; y por sobre todo, transformarse en un filme de denuncia social sobre la explotación de que era objeto el trabajador rural.

En las escenas de la ciudad de Buenos Aires aparece el barrio de Constitución, la Avenida de Mayo, el edificio del Congreso así como los recién llegados primeros automóviles y variados personajes entre la gente en movimiento; como canillitas, lustrabotas, policías, sacerdotes, etc.; durante el trayecto de Don Genaro y Juan por la ciudad en busca de la casa del Patrón secuestrador. “Nobleza Gaucha” se convierte en uno de los íconos del cine argentino del período mudo por la característica de su realización y elcontexto de su historia; transformándose en un filme de culto; y posteriormente Francisco Canaro la ilustra poniéndole música. Se trata por otra parte de una de las escasas películas mudas que han logrado rescatarse en el país y que se conserva. Cabe destacar que se han rescatado unas 15 películas sobre aproximadamente 200 realizadas por los diferentes pioneros que tuvo nuestro cine nacional, desde su nacimiento y evolución hasta la llegada del cine sonoro; por lo que la cifra da tan solo un 8% de efectividad de rescate; lo que significa una mayoritaria pérdida de un material que hace a la historia de nuestra cinematografía, de la que se tiene referencia por los registros, pero no se conservan los trabajos considerados mayoritariamente perdidos. En 1937 se realizó una nueva versión de este filme “Nobleza Gaucha” con el mismo título, pero esta vez en época de cine sonoro; con un relato mucho más estructurado; dirigido por Sebastián Naon, con Olinda Bozán, Pedro Laxalt, Marcelo Ruggero y Agustin Irusta. “Nobleza Gaucha” 1914 puede verse por Internet, así como la realizada en 1937.-

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