APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Deportes

27 de Noviembre de 2019 - Nota vista 584 veces

Jugadores y cuerpo técnico entregaron las donaciones al merendero “Todo Corazón”

Este lunes el plantel de básquet profesional del Club Estudiantes Concordia jugó otro partido, pero no hubo rival, árbitro ni puntos en juego. Cuerpo técnico, jugadores, socios y espectadores estuvieron del mismo lado.

Al partido de la solidaridad lo ganaron todos, pero fundamentalmente los 100 chicos que a diario concurren al merendero “Todo Corazón” que funciona en el sector 80 viviendas del barrio “San Francisco” (oeste) de Concordia. 

Gonzalo Torres, Enzo Cafferatta, Federico Grun, Joaquín Rodríguez, José Ascanio, Enderson Alcalá y el entrenador Eduardo “Chiche” Jápez concurrieron, en representación del equipo, este lunes por la tarde hasta el merendero donde los recibió Mabel, la incansable mujer que prepara la merienda los lunes, miércoles, jueves y viernes; además de una cena los martes.

Llevaron hasta allí las donaciones que voluntariamente y de “Todo Corazón” hicieron centenares de personas que fueron a presenciar la inolvidable victoria ante San Lorenzo, el último viernes en el “Gigante Verde”, y los integrantes del plantel profesional.

Mabel estuvo junto a Nadia, otra vecina y colaboradora del lugar. Ambas compartieron que, este domingo 24 de noviembre, el merendero cumplió un año de vida y les transmitió de qué modo sirven a diario la comida a los vecinos. Arroz, leche, azúcar, fideos, carne, verduras son los insumos que siempre están necesitando. Al respecto, el primer equipo del “Verde” asumió el compromiso de solventar el costo del gas que usan para preparar meriendas y cenas.

Contó que, por una interrupción en el suministro de agua potable, este lunes no pudo cocinar. Paradójicamente el agua que no salía en la canilla, abundaba en la copiosa lluvia que cayó durante la visita. Incluso algunos niños llegaron hasta el lugar y estuvieron junto a Jápez y sus dirigidos. Un momento emotivo se vivió cuando la anfitriona contó que, pese a eventualidades como el corte de agua o en esos días que no les alcanza para cocinar, siempre saca fuerzas al recordar a su hijo ya fallecido: Luis.

Con un hasta luego, y el compromiso de volver y seguir colaborando, la visita concluyó. Cada donación ya está en su destino. El último mensaje es un gracias de “Todo Corazón” por hacerlo posible, a cada uno de los que colaboraron.

Contenido Relacionado