APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Política

2 de Noviembre de 2019 - Nota vista 243 veces

Fernández mira a América Latina

El presidente electo viaja rumbo a la Ciudad de México. Una vez más viaja con una estrecha comitiva: el diputado nacional Felipe Solá, sobre quien se especula podría ser su canciller; su vocero Juan Pablo Biondi; Miguel Cuberos, ex funcionario, colaborador de confianza e integrante del Grupo Callao, y su pareja Fabiola Yáñez.

No viaja en esta oportunidad Santiago Cafiero quien junto a Gustavo Beliz, Vilma Ibarra y Eduardo ‘‘Wado’’ De Pedro conforman la comisión que está a cargo de las conversaciones para la transición con funcionarios del actual Gobierno.

La agenda pública hasta ahora tiene marcadas tres actividades: un almuerzo con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador; una reunión con el empresario Carlos Slim y una clase magistral en la Universidad Nacional Autónoma de México.

La cita con López Obrador fue durante la campaña uno de los deseos postergados de Fernández que sí viajó a Uruguay a encontrarse con José ‘‘Pepe’’ Mujica y con el candidato a presidente Daniel Martínez (a ambos los recibió a su vez en Buenos Aires); a Bolivia para ver a Evo Morales y en Perú estuvo con Martín Vizcarra. En España, por su parte, mantuvo una charla no oficial con el presidente Pedro Sánchez y con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero entre otras actividades. Desde allí fue y regresó en el mismo día a Lisboa donde junto a Solá conversó con el primer ministro Antonio Costa.

En aquella mini gira europea avanzó sobre los vínculos entre la Comunidad Económica Europea y Argentina y el acuerdo pendiente (él planteó superar las distorsiones para impulsar el intercambio comercial) mientras que con el portugués habló sobre cómo se sale de la crisis y se paga la deuda.

Con los referentes latinoamericanos los temas han sido dos: integración regional y Venezuela, país respecto al cual el presidente electo impulsa una salida institucional a través del diálogo interno, como piden México y Uruguay, y sin intervención extranjera. Fernández también hizo un viaje fugaz a Brasil donde visitó en la cárcel al ex presidente Lula Da Silva.

El domingo lo recordó sobre el escenario y pidió por su libertad.

Aunque el presidente electo planea un viaje a Estados Unidos, su primer visita estaría vinculada al proyecto de inversiones en Vaca Muerta y no a la renegociación de la deuda.

Su decisión de ir a México antes que a otro lugar y haber esquivado Washington no es casual. Por ahora prefiere que los contactos sean a un nivel menos visible.

Según lo previsto, el lunes Fernández visitará a López Obrador con quien conversará sobre el progresismo en la región; las fallidas recetas neoliberales según su visión; y su decisión geopolítica de privilegiar a América Latina y fortalecer el vínculo entre los países que la integran.

El día anterior al segundo debate, Fernández recibió en su oficina de la calle México al secretario de Asuntos Latinoamericanos, Maximiliano Reyes Zúñiga, con quien empezó a combinar los detalles de la agenda.

El domingo por la noche, cuando el triunfo del Frente de Todos fue oficial, el ganador recibió el llamado de López Obrador.

Como ya empezó a hacer en Argentina, el presidente electo también buscó contactos con inversores. En México verá al gigante de las telecomunicaciones, Carlos Slim, cuya empresa, América Móvil SAB, opera en el país a través de la marca Claro.

El martes 5, el futuro presidente dictará una clase magistral en el Antiguo Colegio de San Ildefonso a partir de las 18, con cupo limitado y abierta al público en general. Bajo el título “Desafíos de América latina”, el evento es impulsado por la organización de la universidad Diálogos por la Democracia.

El regreso de Fernández está previsto para el miércoles 6 y genera mucha expectativa la posibilidad de que vuelva con anuncios sobre las conversaciones que mantenga en el DF o que aproveche el tiempo y la distancia para tomar algunas decisiones.

De todos modos cerca suyo aseguran que no habrá confirmación de gabinete sino hasta la última semana de noviembre, tal vez unos días antes pero no más.


Contenido Relacionado