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SAN JUAN - 3 de Julio de 2019 - Nota vista 376 veces

Los 152 segundos que pusieron la piel de gallina en Bella Vista

La gente gritó, aplaudió y lloró mientras el manto de oscuridad lo cubrió todo.

Este 2 de julio de 2019 quedará en la historia del Mundo y en las retinas y la piel de todos los que llegaron a Bella Vista, en Iglesia, a ver los 152 segundos mágicos en los que la Luna cubrió por completo al Sol. El fenómeno logró que, en cuestión de segundos, el día se transformara en noche para rápidamente volver a renacer.

Esa fue la zona de San Juan en la que el eclipse total de Sol duró más tiempo. Miles de turistas de distintas zonas de la provincia, del país y del mundo llegaron por la mañana temprano para buscar la mejor ubicación en el predio preparado para la observación.

Expertos y aficionados se tomaron su tiempo para armar cámaras y telescopios, que ubicaron estratégicamente mirando al cielo. Familias completas se reunieron con la expectativa de ver un fenómeno único y la naturaleza no generó decepción.

La primera bocanada de emoción llegó cuando la Luna apenas le dio “un pellizco” al astro. En el paisaje se vio una mínima tonalidad rojiza y se oyeron los primeros gritos de “empezó”. Rápidamente, cada persona tomó sus lentes, cámaras, cámaras oscuras y hasta máscaras de soldar y elevó la mirada al cielo.

A los pocos minutos, en la pantalla gigante comenzaron a mostrar el fenómeno. Mientras la Luna avanzaba sobre el Sol, todo se oscurecía paulatinamente y la expectativa crecía. Hasta que, por fin, llegó el desahogo. Muy de repente se hizo de noche, se vio la explosión del último rayo de Sol y se oyeron los gritos y aplausos de los espectadores.

La piel de todos se puso de gallina, primero porque realmente se percibió cómo descendió la temperatura y, después, porque la imagen que mostró el cielo fue impactante.

Impresionante fue la palabra más repetida, hubo aplausos, abrazos y muchas lágrimas de emoción, en la Tierra, sobre la que resaltaba los flashes de cientos de cámaras. El último aplauso fue el que generó un nuevo destello del Sol, esta vez, porque comenzaba a asomar nuevamente.

La gente volvió a abrazarse y limpió sus lágrimas, consciente de que ese momento no volverá a repetirse en este sector del planeta, por lo menos, en los próximos 200 años. Menos de dos horas después, el Sol se ocultó de nuevo, pero detrás de las montañas, y la noche volvió por tercera vez en el día.

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