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La columna Forestal del INTA Concordia - 8 de Junio de 2019 - Nota vista 5867 veces

En los eucaliptos hay hongos, y hongos

Por: Ings. Sergio Ramos - Matías Martinez – Fernanda Barrios INTA Concordia

Tal como en el pino, en las forestaciones de eucalipto, en especial en otoño, se pueden encontrar hongos en distintas situaciones: en la hojarasca, en la base de los troncos, e incluso en madera en descomposición de tocones y ramas, existiendo algunos comestibles y otros que tienen cierta toxicidad.

Siguiendo con los hongos de sombrero, o setas, en forestaciones, comentados en una columna anterior, y dada época otoñal de aparición de las fructificaciones, comentaremos en esta oportunidad algunos ejemplos de hongos que se encuentran en los eucaliptales de la región de Entre Ríos. En general podemos decir que son más famosos y buscados en las pradrras y en los de pino, aunque en eucalipto podemos llegar a encontrar algunos comestibles como el Gymnopilus spectabilis, apreciado en el Uruguay, pero también los hay otros que su fama la tienen por su toxicidad hacia el ganado, como Ramaria flaovo-brunnescens, tal como reportaban colegas del INTA Mercedes de Corrientes ya en los años 80´, lo que le dió en ganar el triste apodo de “mal de los eucaliptos” en el sector ganadero, y comentaremos porqué.

Entre los colectados en estos días de junio en Concordia podemos citar los siguientes:


GYMNOPILUS SPECTABILIS 


Es muy común en los eucaliptales de la zona. Crece en la base del tronco en solitario o más frecuentemente agregados y llama la atención por su color castaño amarillento y el tamaño del “sombrero” que puede llegar hasta los 16 cm de diámetro. Se lo conoce como el “hongo de la risa” pues produce efectos alucinógenos al comerlo crudo. Tiene un sabor amargo que pierde al cocinarlo en agua o vinagre. Es muy popular en Uruguay donde se lo prepara con el conocido plato nacional “chivito”.


LENTINUS SWARTZII


Es de los más comunes sobre madera en descomposición y por ello es mas frecuente verlo en montes que han sido talados. Su “sombrero” mide unos 5-6 cm de ancho, es de color castaño claro y tiene como unas escamitas que lo hace áspero al tacto. No se conoce su valor culinario

PYCNOPORUS SANGUINEUS 


Se distingue fácilmente por su coloración rojiza, de allí su nombre de “sanguineus”, y se lo ve frecuentemente sobre ramas y tallos en descomposición, es decir ramas y troncos muertos. No tiene valor comestible

RAMARIA FLAVO-BRUNNESCENS 


No es un hongo típico de sombrero, mas bien parece un coral de mar o un coliflor de color amarillo fuerte que cambia según la edad. Se trata de un hongo micorrícico, es decir establece una asociación de beneficio mutuo con las raíces del eucalipto. En algunos países como México es consumido por las personas, en nuestra zona no se conoce su calidad culinaria pero se sabe que produce intoxicación en el ganado vacuno y ovino. Los síntomas se manifestan a los tres o cuatro días de la ingestión, hay salivación intensa (babeo), dificultad para ingerir alimentos y agua, adelgazamiento progresivo y dificultad para desplazase. Las principales lesiones son a nivel de boca, cola y patas,(pierden pelo en la cola) por eso se lo conoce como “BOCOPA” y también como “Mal de los eucaliptos”.

Es importante diferenciar los síntomas de esta intoxicación de: la “fiebre aftosa” (con ramaria los animales se enferman todos al mismo tiempo y en cantidad), de la del “mío mío” (donde los animales mueren más rápidamente), del “aguapey” (los animales tienen falta de coordinación en el tren posterior) y de la “diarrea vírica bovina” (tienen diarrea y las lesiones son más severas, como arañazos)


 (pèrdida de pelo en la cola por ramaria) 

 La mortalidad de los bovinos puede llegar al 50% pero mejoran si se los retira de los montes. No hay tratamiento de cura, como medida de prevención evitar el ingreso de animales a montes de eucalipto durante el otoño, luego de verano seco seguido de intensas lluvias o en primavera, cuando se observa la presencia de Ramaria flavo-brunescens

BUENAS PRÁCTICAS

DE RECOLECTORES DE HONGOS

En España, donde a quienes los cosechan se los denomina “seteros” pues a los hongos se los conoce como “setas”, existen reglamentos de las buenas prácticas de recolección para asegurar la persistencia y reproducción de los hongos en la zona. Por citar alguna, una de ellas es colectar con canastas de mimbre, y no bolsas plásticas, pues así las esporas (son como “las semillas de los hongos”) caen al suelo y se regeneran en la zona.

RECOMENDACIONES

-Ingerir un hongo una vez que se esté seguro que sea comestible

-Evitar ingerir hongos crudos. Siempre comerlos fritos o asados y preferentemente ejemplares jóvenes.

-Las pruebas caseras tales como hervir los hongos con una cuchara de plata o un clavo de cobre y observar su oscurecimiento son meramente folclóricas y no aseguran su comestibilidad.

QUÉ HACER EN CASO DE INTOXICACIÓN?

Dirigirse inmediatamente a un centro de asistencia médica

Reservar ejemplares frescos que servirán para la identificación de la especie ingerida

“Hongo que no has de conocer, déjalo crecer”

amos.sergio@inta.gob.ar 

www.inta.gob.ar

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