APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Interés General

8 de Noviembre de 2018 - Nota vista 427 veces

Vacaciones, feriados y algo más

Hace un mes que comenzaron las vacaciones, aunque a Ud. seguramente todavía no le tocaron. Pero el primero de octubre es la fecha que señala la ley de contrato de trabajo (LCT) como comienzo del período en el que el empleador puede empezar a licenciar a sus empleados (previo aviso de 45 días). Podrá hacerlo hasta el 30 de abril.

Tácitamente está vedado dar vacaciones al personal entre el 1 de mayo y el 30 de setiembre; sin embargo, hay una excepción. La autoridad de aplicación podrá autorizar la concesión de vacaciones en periodos distintos a los señalados, cuando así lo requiera la actividad de que se trate. Por ejemplo, si Ud. tiene un quiosquito en la Antártida, aprovechará hasta el último rayito de sol del período estival y licenciará a su personal en invierno. Pero no es cuestión de que el empleador durante 20 años le dé licencia a su trabajador en el mes de octubre, donde lo único que podrá hacer en una playa es pescar; sobre todo (eso: sobretodo) pescarse un resfriado. La ley lo obliga a proceder de forma tal para que a cada trabajador le corresponda el goce de estas por lo menos en una temporada de verano cada tres períodos.

Dice también la ley: “Cuando un matrimonio se desempeñe a las órdenes del mismo empleador, las vacaciones deben otorgarse en forma conjunta y simultánea”. Pero este año viene con algunas complicaciones. Dice la LCT, que: “La licencia anual por vacaciones comenzarán el lunes o el siguiente hábil si aquel fuese feriado”. Las vacaciones deberán comenzar al día siguiente a aquel en que el trabajador gozare del descanso semanal o el subsiguiente hábil si aquél fuese feriado. Para gozar de este beneficio no se requerirá antigüedad mínima en el empleo. De tal manera, si la licencia debía comenzar un lunes, pero si éste fuera feriado se iniciará el martes y si este también fuera feriado comenzará el miércoles. Los días de licencia (14, 21, 28 o 35; según la antigüedad) son corridos. Por ello, si la vacación comenzó un martes deberá volver un martes a las 2, 3, 4 o 5 semanas. Si en el medio hay otros feriados la vacación se los “come”, no se prorroga. Sin embargo, este año se presenta la particularidad que tanto el lunes 24 como el lunes 31 de diciembre, son “puentes” del feriado de Navidad y Año Nuevo. Pero el problema es que los “feriados” puente no son todos exactamente feriados, ya que la ley que los regula le da la opción al Poder Ejecutivo de que les dé tratamiento de feriado propiamente dicho o bien de “día no laborable”. La principal diferencia entre feriado y día no laborable es que el primero es obligatorio para el empleador, pero en el segundo puede decidir si se trabaja o no (sin tener que pagar recargo aunque se trabaje).

El Poder Ejecutivo optó porque esos días sean considerados como “no laborables”, de manera que las vacaciones podrán dar comienzo el lunes 24 o el 31, y no el día miércoles, como sería el caso de haber sido declarados feriados.

Algunos tips vacacionales

1- Vacación no gozada: vacación perdida. Si al trabajador no le dieron las vacaciones hasta el 30 de abril habrá perdido la oportunidad de hacerlo, salvo que ante la omisión se la tome por sí mismo inmediatamente después de esa fecha.

2- No son compensables en dinero. El trabajador no puede renunciar a gozar de la vacación a cambio de una retribución.

3- No se acumulan ni se fraccionan. No puede dejarse todo o parte de una licencia para sumarla al año siguiente. Tampoco puede fraccionarse, aun cuando medie acuerdo con el empleador.

4- Se paga al comienzo de la vacación. El legislador quiere que en ese descanso el trabajador tenga algunos pesitos en el bolsillo. Por la misma razón, el cálculo de vacaciones debe dar aproximadamente un 20% más que el sueldo normal. Claro está que al regresar verá que solo le quedan para cobrar los días efectivamente trabajados en ese mes.


Contenido Relacionado