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3 de Abril de 2018 - Nota vista 1695 veces

Restauración y Protección del Patrimonio del Cementerio Viejo de Concordia

Grupo de trabajo del Proyecto de Investigación y Desarrollo Arq. María Alejandra Bruno; Dra. Vilma G. Rosato; Prof. Jorge D. Sota Becarios: Fabricio Altamirano; Emanuel Lizalde (6º año Ing. Civil) GRUPO DE INVESTIGACION EN INGENIERIA CIVIL; MATERIALES Y AMBIENTE. Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Concordia GIICMA giicma@frcon utn.edu.ar

1. Historia

La fundación de la Villa de San Antonio de Padua de la Concordia, data del 06 de febrero de 1832, ley que establece la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Entre Ríos.

La ubicación de la Villa de la Concordia es en la confluencia del Yuquerí Grande y a la margen izquierda del Río Uruguay.

Se nombra como Comisionado para la fundación al Presbítero Mariano del Castillo, quien el 17/06/1832 abre el primer Libro de Bautismos, lo cual indica el inicio de la actividad espiritual de la población.

En 1833, el Coronel Antonio Navarro, asignado por el General Urquiza como Comandante de un Regimiento de Infantería, llega a la Villa de la Concordia e inicia trabajos de construcción, tales como la Comandancia, Aduana, Iglesia, Receptoría, Saladero, delineó la plaza, las calles, ubicó tierra a los pobladores, ayudó a la construcción de viviendas. Algunos autores lo denominan “el constructor”.

Con respecto al tema de la salud, se conoce que en esta zona en el S XIX, las principales causales de muerte eran: hidropesía, pasmo convulsivo, calentura, irritación nerviosa, muerte repentina, viruela, escarlatina y fiebre amarilla (epidemia en 1836 y 1837), escarlatina (epidemia en 1850) y sarampión (epidemia en 1852).

En el primer plano de la Villa de la Concordia que fue confeccionado por el Presbítero del Castillo figura la localización del primer cementerio, con la inscripción “Ad Postum” (destino último) y un espacio con cruces que indican sepulturas de muertos por la epidemia de cólera, en 1838. Este estaba ubicado entre las actuales calle Laprida, Brown, Quintana y Alem, y fue el predecesor del existente “Cementerio Viejo”.

Esta localización, pronto quedó muy cercana a la población y la existencia de grandes piedras, dificultaban las excavaciones para las tumbas. Por esta razón, el padre Navarro solicita autorización al General J.J. de Urquiza para ubicar otro terreno para el traslado del cementerio en una zona más alejada de la población.

“En atención a esto y a la sabia advertencia de V.E. que todo lo prevé, nos hemos fijado en una cuchilla muy a propósito para el efecto y distante del pueblo como doce cuadras, si es del supremo agrado de V.E. que con ella se edifique todo, este vecindario se presta gustoso a sacar y trasladarse todos los materiales”

En 1850 comenzó la construcción del Cementerio Viejo, que fue finalizado en el año 1852. Este está ubicado en las calles Humberto Primero entre Sargento Cabral y Ramírez, en la ciudad de Concordia, quedando actualmente dentro del casco urbano de la ciudad.

El Cementerio

Antes del ingreso al cementerio, está emplazada la Plazoleta de los Fundadores, en homenaje a los primeros gobernantes y pobladores de Concordia.

La planta del Cementerio Viejo, es un polígono irregular, con una superficie aproximada de 5.500 m2. Posee en el centro del predio una cruz de Hierro del año 1777, que fue donada al cumplirse los 152 años de la fundación de Concordia (6 de Febrero de 1982).

Los panteones se ubican sobre los muros laterales, con cubierta de bóvedas de ladrillos y también posee importantes panteones con gran riqueza formal y expresiva, que se ubican sobre la calle de acceso desde el portón principal hacia la cruz mayor, y en torno a esta última, se encontraban los panteones de la principales familias de la ciudad.

En el predio además de los mausoleos de mármol de interés artístico también consta la importancia histórica, debiendo destacar los monumentos de Manuel y Santiago Artigas, hijos del General José Gervasio Artigas, héroe de la Guerra de la Independencia Argentina y prócer de la Independencia Uruguaya.

Cabe destacar que existen gran cantidad de lápidas escritas en inglés, lo que denota que existía una gran comunidad de habitantes anglosajónicos en esta ciudad.

En el año 1986, el edificio del Cementerio Viejo, fue declarado “Zona de Reserva Histórica” mediante el Decreto municipal Nº 22.552, propiciando estudios tendientes a la preservación y mejoramiento del predio.

El cementerio se encontraba en un total estado de abandono, habiendo sido saqueado en varias ocasiones.

Una vez realizada la limpieza de la vegetación en los caminos y entre las tumbas se procedió a hacer un relevamiento de las patologías particulares de cada tumba.

En la inspección y el relevamiento llevado a cabo, se comprobó un grave estado de deterioro. Los problemas más graves están ligados al mal estado de conservación y al vandalismo.

Ante estos se plantearon las primeras acciones que consistieron en detectar y relevar patogologías estructurales y de aspecto en las tumbas y mausoleos y el relevamiento particular de aquellas que hubiesen sido intromisadas por vegetación que pudieran afectar la estructura de las mismas como así también los revestimientos, mamposterías, etc.

Principales patologías detectadas:

Deterioro de las esculturas y placas de mármol: están afectadas por una densa pátina negra, que posiblemente sean cianobacterias. Se observaron que algunos mausoleos tienen rotas las puertas mientras en otros fueron tapiadas con mamposterías de ladrillos y bloques de hormigón. Alteraciones en mamposterías: en algunas situaciones las faltantes de mamposterías son estructurales y algunas han sido propias del deterioro y el abandono También se observaron fisuras en mamposterías, en muchos casos en los asentamientos de los arcos, probablemente debido a asentamientos.

Presencia de fisuras: las fisuras detectadas, se deben principalmente a los mampuestos faltantes, también se observan en cornisas y molduras y en algunos casos a la presencia de vegetación invasiva. Las fisuras verticales son muy marcadas.

Grafítis: se deben al vandalismo y falta de control. No son muy abundantes, y todos tienen la misma letras R, remarcada con un círculo.

Deterioro en revoques y molduras: debido a la humedad, vegetación en mampuestos y falta de mantenimiento, se han producido desprendimientos importantes de revoques y molduras.

Procesos de corrosión: se observan en los perfiles de bovedillas, rejas exteriores, puertas y elementos ornamentales.

Restos de pintura: en algunos elementos ornamentales, se observan restos de pinturas que brindaban color y decoración a las sepulturas.

Acción mecánica por crecimiento de vegetación: en algunas tumbas, el deterioro producido se debe por la acción de empuje por el crecimiento de árboles sobre las mismas.

Vegetación invasiva: hay hierbas altas cubriendo el predio y muy diversas especies de plantas creciendo sobre los monumentos y mausoleos.

Relevamiento de la vegetación invasiva en las tumbas y mausoleos

Se hizo un relevamiento visual y fotográfico del predio y se registraron las plantas presentes. Tomando en cuenta sus características, se calcularon los índices de peligrosidad (Signorini, 1996; Rosato y García, 2012; Rosato, Correa y García, 2015) para cada caso.

Se observaron Bryophyta (musgos) helechos y diversas plantas.

Blechnumbrasiliensis (Helecho): planta con grandes frondes pinnatífidas con folíolos delgados y opuestos. El daño a las construcciones es causado por el rizoma.

Bryophita (musgos): son organismos pequeños, formados por raicillas o rizoides, un talluelo o cauloide y hojuelas o filoides. El principal daño que causan es por la penetración del sustrato, aunque, por el tamaño de estas especies, resulta superficial.

Dryopterisfilix-mas (“Helecho macho”): planta con frondes pinnatífidas de gran tamaño. Es una especie introducida como ornamental y medicinal. Como en todos los helechos, las frondes se originan de un rizoma semienterrado, que en estos casos puede generar y agrandar grietas y fisuras.

Ficus luschnathiana (Higuerón): especie sudamericana de la familia de las higueras, que habitualmente crece sobre palmeras, a las que rodea con sus raíces, impidiéndoles crecer y matándolas. En Misiones se la puede observar en las ruinas de San Ignacio y Santa Ana. También se la ha hallado en La Plata creciendo sobre edificios Gramineas (“Pastos”): plantas herbáceas con raíces difusas, de hojas acintadas, paralelinervadas, con flores y semillas reunidas en una espiga. En este caso, no se pudo proceder al reconocimiento de las especies, ya que no estaban fértiles.

Lantana camara (“Camará”): arbusto que puede crecer hasta 1,5 m., con hojas verde grisáceas, de borde aserrado, aromáticas. Inflorescencias amarillas en el centro y anaranjadas hacia la parte exterior. Frutos drupáceos, oscuros. Es nativa de las regiones tropicales y subtropicales de América del Sur y Central, pero se ha expandido en diversas áreas de Asia, África y Australia y la UICN (Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza) la incluyó en la Lista 100 de “Especies exóticas invasoras más dañinas del mundo” Nicotiana glauca (“palán –palán”): Arbusto leñoso perenne de 2 a 4 mts, aparato radical con gran desarrollo pudiendo alcanzar una profundidad considerable, se reproduce vegetativamente por estolones radicales. Flores tubuliformes amarillas que son polinizadas por mariposas y picaflores, Los frutos son de tipo cápsula y contienen numerosas semillas muy pequeñas. Es una planta nativa de zonas montañosas adaptada a crecer en suelos rocosos; también se la encuentra adventicia en regiones cálidas de todo el mundo y es muy común encontrarla creciendo sobre muros.


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