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SUBMARINO DESAPARECIDO - 24 de Noviembre de 2017 - Nota vista 834 veces

El lugar exacto donde la red hidroacústica registró la explosión

Los equipos de medición hidroacústica de anomalías sísmicas con los que se registran eventuales eventos nucleares están en la isla Ascención y en la isla Crozet.

La triangulación de las mediciones de los hidrófonos operados en el Atlántico norte y en el Índico por el organismo supranacional que supervisa las pruebas nucleares dieron la precisión de tiempo, distancia e intensidad de lo que definieron como un “evento violento, singular, anómalo, corto y no nuclear consistente con una explosión” ocurrida a las 10.31 del 15 de noviembre pasado, muy cerca del talud donde acaba la plataforma continental argentina, informa el diario La Nación en su edición on line.

El dato trascendental acercado a la Armada por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (OTPCE o en inglés CTBTO, “Comprehensive Test-Ban-Treaty Organization’’) confirma las peores presunciones: que el ARA San Juan sufrió un evento cataclísmico en plena navegación hacia Mar del Plata, a unas 30 millas náuticas al nor-noreste de su último punto de contacto radiofónico, a más de 400 kilómetros de la costa patagónica, frente al golfo San Jorge.

Los equipos de medición hidroacústica de anomalías sísmicas con los que se registran eventuales eventos nucleares están en la isla Ascención (británica, a mitad de camino entre América y África, a unos 2300 kilómetros de Recife) y en la isla Crozet, parte de un archipiélago francés situado al sur-sudeste de Sudáfrica, en el paralelo de la isla de Madagascar y latitud coincidente con Puerto Deseado, en Santa Cruz. O sea: dos sensores a 7000 kilómetros y otro a unos 10.000 kilómetros de distancia registraron el suceso catastrófico que habría hecho sucumbir al S-42.

El trágico anuncio cierra la puerta a la esperanza de encontrar con vida a los 44 tripulantes del San Juan. Ahora, las fuerzas internacionales que se unieron a las argentinas para intentar la búsqueda y rescate del submarino argentino se concentrarán en intentar ubicar dónde está el TR-1700. En caso de que haya ido a fondo más allá del talud de la plataforma continental, no se puede descartar que el casco resistente del buque haya colapsado irremediablemente. Veteranos marineros militares recuerdan el caso del Scorpion, un submarino nuclear norteamericano declarado perdido en junio de 1968, cuando navegaba con 99 tripulantes a unas 350 millas náuticas de las islas Azores, en el Atlántico norte. Terminó a 3000 metros de profundidad y allí yacerá eternamente.

El eventual hallazgo del casco del San Juan y la posibilidad de acceder a él podrían dar más información que aquella simple definición transmitida a la Armada por el embajador austríaco. Especialmente, para poder conocer por qué se produjo esa explosión, luego de que haya sido descartado categóricamente un hipotético ataque armado en su contra. La principal hipótesis apunta a un cortocircuito en los packs de batería que dan energía a la nave, más concretamente, el tanque 3, según confiaron a este diario calificadas fuentes de la Marina.

La presunción es que la detonación fatal se produjo cuando el San Juan navegaba en inmersión a unos 14 metros, es decir, a profundidad de periscopio. En esa situación pudo haberse producido una inesperada entrada de agua que haya llegado a la zona de baterías y, en consecuencia, haya generado un poderoso arco voltaico entre los bornes del tanque de generadores de estribor y el casco del buque, con resultado catastrófico.

Fuente: La Nación




La ONU confirmó una “señal inusual”  


Dos estaciones hidroacústicas del organismo antinuclear de la ONU detectaron “un evento impulsivo subacuático” que ocurrió a las 13.51 GMT del 15 de noviembre” en la latitud -46,12 grados y la longitud -59,69 grados.

La Organización para la Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO), por sus siglas en inglés, informó en Viena de “una señal inusual en las cercanías de la última posición conocida del submarino argentino desaparecido ARA San Juan”.

Dos estaciones hidroacústicas de la CTBTO detectaron “un evento impulsivo subacuático” que ocurrió a las 13.51 GMT del 15 de noviembre” en la latitud -46,12 grados y la longitud -59,69 grados, indicó ese organismo de la ONU en un comunicado.

La Armada Argentina aseguró mediante su vocero, el capitán de navío Enrique Balbi, que el día en el que se perdió el contacto con el submarino, con 44 tripulantes, hubo en la misma zona un “evento anómalo singular corto, violento y no nuclear consistente con una explosión”.

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