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Trabajo periodístico: 6to “B” – E. S. N°25 “Gral. San Martín” – Docente: Lic. Liliana Rueda - 15 de Noviembre de 2017 - Nota vista 1615 veces

Entrevista a José Francisco Salazar, hijo de desaparecidos durante la última dictadura militar

“Papá gritaba desesperado que lo llevaban para matarlo, mamá lo agarra del brazo y no lo suelta y un secuestrador le apunta a ella en la panza y le dice: Señora, lo suelta o tengo órdenes de disparar” José relata cómo fue secuestrado su padre en la puerta de su casa ante la mirada de sus dos hermanas, dos niñas por ese entonces – Que su madre, embarazada de él, es apuntada en la panza por uno de los secuestradores – Remarca la frialdad y la crueldad de los testimonios de los militares en los juicios de lesa humanidad y cómo recibía amenazas en el año 2012 cuando viajaba a Paraná a presenciar el juicio por la desaparición de su padre – Además, destaca la solidaridad y la lucha por la igualdad de su papá, motivo por el cual fue secuestrado y desaparecido.

José estaba en la panza de su mamá cuando Sixto Salazar, su papá, fue detenido al salir temprano de su casa para ir a trabajar. José nació diez días después de ese hecho, el 5 de junio 1976, el secuestro de su padre ocurrió el 26 de mayo de ese mismo año. En el forcejeo que se produjo en la calle entre su mamá, con él en su vientre a días de parir, y los cuatro secuestradores de su papá a ella le tuercen el brazo porque no soltaba a su marido, porque no quería que se lo detuvieran y porque él le gritaba desesperadamente que lo llevaban para matarlo. “Señora, o lo suelta o tengo órdenes de disparar” le dijo uno de los secuestradores apuntándole a su vientre, y ella tomó fuerzas y como si fueran sus últimas acciones de vida no lo soltó a Sixto y siguió en esa lucha desigual, de la que ya todos sabíamos quiénes serían los vencedores y quiénes los vencidos.Entonces, ante la mirada atónita y temerosa de sus otras dos hijas, de 8 y 5 años, a ella le tuercen el brazo, lo cargan a Sixto a un auto y se retiran a alta velocidad.

¿A qué edad te enteraste de tu historia, de lo del secuestro y la desaparición de tu papá?

Mirá, me enteré de una manera un poco dura, tendría, a ver, te estoy hablando del año ‘83 cuando volvió la democracia, que al poco tiempo liberaron a todos los detenidos políticos que estaban todavía de la última dictadura. Y me enteré de una manera fea porque estábamos, me acuerdo, con un amigo de la infancia que le decía «Coqui”, Cabrera el apellido. Estábamos en la casa donde vivía mi padre y adelante en la casa de mis abuelos se habían juntado mis hermanas, mi mamá, mi abuelo, abuela, todos los familiares que estaban ahí y empezaron a llorar. Empezaron a llorar y a decir “no, no puede ser que no esté, no puede ser que no figure”, y lloraban y lloraban, y no entendía nada. Hasta que viene mi hermana Carina, que me lleva una diferencia de 5 años, yo tendría 6 años y Carina tendría 11 , y Carina viene lagrimeando sin llorar porque Carina tenía eso que, que no le gustaba llorar y ella me dice «papá no va a volver más» me dice , y yo no entendía nada , no sabía el por qué. Y después bueno, me doy cuenta de que lo que ellos habían hecho es que habían leído en el diario «El Heraldo» el listado con todo los que habían sido liberados, y el nombre de papá no figuraba. Entonces bueno, como cosa de chicos conCoqui agarramos el diario después y empezamos a revisarlo, no recuerdo cuantas veces lo revisamos para ver si encontrábamos el nombre, pero bueno no, no lo encontré, pero ahí digamos me enteré que algo, algo malo había pasado ya, no sabía el por qué, pero de esa forma fue como me enteré.

Entonces, no conociste a tu papá…

No, yo no había nacido cuando se lo llevaron. A papá lo llevaron 10 días antes de que yo naciera. Yo nací el 5 de junio y a papá se lo llevaron el 26 de mayo de 1976. Después sí, ya un poquito más de grande mi madre me termina contado, a la edad de 13 años, el por qué se lo habían llevado, porque yo, claro, quería saber. Y bueno pero de una forma ella trataba de cuidarme porque no debe ser nada fácil decirle a un chico a esa edad que al padre se lo habían llevado por razones políticas, por ser solidario, por ser una persona que luchaba por los más necesitados. Explicarle a un chico de 13 años que necesita la presencia de su padre no debe ser nada fácil.

¿Cómo era tu papá?, ¿quién era?, ¿cómo lo describirías y como era su vida en esa época y por qué lo detienen y, bueno, luego termina desaparecido?

Mirá, papá por lo que pude saber, como varias veces lo he dicho, lo que sé de papá lo sépor los recuerdos de aquellos que lo conocieron y algunas fotos que tengo de él. Papá había nacido el 4 de octubre de 1949, a los 8 años vendía diarios para ayudar a la madre que se había quedado sin trabajo. En aquella época era una persona que siempre buscaba superarse, continuamente, eso es lo que me contaba mi madre, que a ella lo que más le sorprendió, lo que más le gustó de él justamente fue eso, que era una persona que todo el tiempo se quería superar en la vida, que quería lo mejor para su familia pero que también quería lo mejor para las otras familias. Yo en parte lo entiendo hoy que me toca ser padre, esa cuestión de que el veía sus hijas, a Sandra y a Carina, mis dos hermanas, y decía «si yo le puedo comprar una bicicleta, o una muñeca, a alguna de mis hijas para la Navidad o para su cumpleaños, que es tan lindo que un padre le pueda regalar algo a sus hijos, quiero que el resto de los hombres de los padres y de las madres puedan también hacer lo mismo”. Conocía una realidad, se involucraba muchísimo en los lugares más carenciados, más desprotegidos por el Estado. Yera una persona que le encantaba la política, le encantaba, pero más que la política en sí le encantaba la parte sindical. Él era mucho de defender los derechos de los trabajadores y todo el tiempo el sueño de él era ser abogado algún día, pero bueno, la circunstancia no se les daba, no se les brindaba en esa época, por una cuestión económica que era fundamental, que hasta hoy en día cuesta, pero él no dejaba de estudiar sobre derechos y esas cuestiones y cuando termina ocurriendo lo del golpe era una persona que no se callaba la boca, seguía defendiendo los derechos de sus compañeros, más de una vez cuentan compañeros de él que la patronal le ofrecía dinero para que él tirara para atrás una marcha o un paro, porque él era delegado de sus compañeros y él decía que no. Entonces mi vieja me cuenta que los muebles que tenían, los pocos muebles que tenían los iban comprando porque a él lo echaban de los trabajos, o sea, lo iban indemnizando y con eso podían comprar los muebles, porque como él no aceptaba los sobornos, él les decía: «no, yo quiero los derechos de mis compañeros”. Bueno, lograba los derechos de los compañeros pero a él lo echaban, se quedaba sin trabajo y él decía que no importaba, que iba a encontrar otro trabajo, y así insistía y conseguía otro laburo, pero bueno, le llevó una vida eso, de lucha, de sufrimiento porque creo que él también sufría mucho al ver que también a su familia no le podía responder de la forma que él quería también.

¿Y de qué trabajos lo echaban, defendía los derechos de qué trabajador, de que área de Concordia?

Papa trabajó en Zambiasi, PindaPoy, lo que hoy es Baggio, trabajaba en el sur, se iba a la cosecha en el sur en Cipolletti a la cosecha del durazno, de la manzana, donde hacían una buena diferencia trabajando durante dos o tres meses. Y después terminó trabajando en el ferrocarril Urquiza. Y bueno, los derechos que él defendía eran los derechos de sus compañeros, defendía mucho también los derechos de las mujeres en sí, él, cuenta mi madre que en una de las cartas que él le manda describe que está muy angustiado porque en la cosecha en el sur a las mujeres las hacían trabajar a la par de los hombres y eran chicas, la mayoría entre 14 y 17 años, muy jovencitas. Y que les pagaban la mitad del sueldoque les pagaban a los hombres, y les hacían trabajar las mismas horas bajo el rayo del sol y el maltrato aparte hacia el género. Entonces cuenta que una vez paró la cosecha y sacó a todos los cosecheros para afuera y que hasta que no se les pagó a las mujeres como se les había pagadoa los hombres no iban a volver a cosechar. Y bueno, un tirey afloje, logra su objetivo pero a él lo echan, como lo describe en la carta…

Hay muchas personas en la historia, en el mundo, que se sacrifican por un grupo de personas y obviamente son desechados, a algunos los matan y a otros los despiden. Y en base a eso digamos se gana un derecho nuevo para todos los trabajadores...

 Exactamente, las conquistas son muy buenas, quedan marcadas en la historia. Yo siempre digo cuando me toca por ahí definir qué son los desaparecidos, qué son los detenidos, yo siempre digo que en la vida hay hombres y mujeres que son buenos, que dibujan un círculo a su alrededor y cuidan a los que quedan dentro, que son su familia, su mujer, sus hijos, otros hombres y mujeres dibujan un circulo más grande, porque sienten la obligación también de proteger a hermanos y hermanas. Pero hay hombres y mujeres que ya nacen con un destino distinto, un destino muy especial porque ellos ya sienten la obligación de que necesitan cuidar a muchos más, entendés... Por eso tienen que trazar un círculo mucho más grande, entonces yo digo siempre que a los 30 mil desaparecidos los ubico en esa tercera escala, aquellos que decidieron dibujar el círculo más grande para proteger a muchos más, no se fijaron solamente en su familia, en sus hermanos y sus hermanas, sino que se fijaron en todos y lucharon por los derechos de igualdad de todos, por eso es que hoy no están con nosotros.

José, volviendo a la historia personal de tu papá, ¿cómo y cuándo lo detienen?

 Bueno la detención de él es el 26 de mayo de 1976, cuando se levanta para irse a trabajar, él ya estaba trabajando en Ferrocarriles Urquiza, se levanta, como todas las mañanas, le deja el mate listo a mi madre que estaba embrazada de mí, les prepara el desayuno a Sandra y a Carina, y bueno... les da un beso como todas las mañanas y se iba al trabajo. Mi mamá escucha el ruido de un auto que pega una frenada muy fuerte a los segundos que él había salido.

¿En qué zona de Concordia ocurrió,

en qué lugar?

Fue en calle Diamante 1062, entre Las Heras y Avellaneda. Bueno, escuchan, empiezan a escuchar los ruidos y escuchan la voz de él, que él empieza a pedir auxilio, porque lo llevan para para matarlo, en eso sale mi madre, salen mis hermanas también, salen mis abuelos que vivían en la casa del frente, frente a la casa que teníamos nosotros… y algunos vecinos que salen también que ven cuando se lo están llevando. Mamá sale, forcejea con los secuestradores, alcanza a tomarlo de la mano a él y no lo suelta, no lo suelta, y él le pide que no lo suelte porque le dice que lo llevan para matarlo, que él sabe que lo van a matar. Ella se afirma y él se aferra y llega uno de los secuestradores, la apunta en la panza y le dice «Señora, o lo suelta o tengo órdenes de disparar», mamá no le hace caso hasta que le tuercen la muñeca, logran zafárselo, cierran la puerta y el auto sale a alta velocidad, pega toda la vuelta por Avellaneda, agarra Tala, Las Heras y viene derecho para esta zona, para la zona céntrica.

¿Y cuántas eran las personas que estaban

en ese auto, cuantos eran?

 Era un 4L color clarito, algunos decían celestito como despintado así como que si lo estarían por pintar, no tenía patente y en el auto iban cuatro personas que eran del grupo de tareas de la policía, de la central de acá de Concordia, que trabajaban en conjunto con el ejército. Porque tenemos la teoría de que el ejército también fue parte del secuestro de papá. Como cuenta la testigo Adela Godoy, que es la vecina por donde lo sacan porque cuando ve que vienen por él se esconde en la casa de la vecina, pasa por la parte del fondo de la casa de la vecina y por aquella época había descampado toda la parte de atrás, o sea que él tranquilamente hubiese podido escapar por la parte de atrás, si no escapó es porque estaría rodeado y los grupos de tarea en aquella época hacían el trabajo sucio, se metían en las casas, que pertenecían a la policía de la provincia y después obviamente pasaban a depender del ejército. El ejército era el que se encargaba de las desapariciones. Y bueno, por eso sabemos digamos que cuando a él lo van a buscar, no solamente fue este auto, con las cuatro personas, el chofer más tres, que pertenecían al grupo de tarea las «3M» que eran Martínez, Moreno, Monzón, por eso le decían las 3M, y hacían este tipo de trabajo acá en Concordia y que pertenecían a la policía de la central, donde varias veces fue mi familia a preguntar por él porque le habían dicho que lo habían visto ahí y fue negado. A la tercera noche fue sacado por la parte de atrás, alrededor de las 2 de la mañana, en la madrugada, una noche de mucho frío. Las condiciones físicas en las que estaba eran deplorables. Me comentó la persona que lo vio que después salió de testigo en el juicio, que dijo que le faltaban uñas por ejemplo, su cuerpo estaba todo lastimado, esta persona cuando me lo contaba obviamente se le caían lágrimas de los ojos porque le remordería tal vez en la conciencia...

 ¿No sabe si esa persona supo diferenciar si estaba con vida todavía? o…

 Si lo sacaron con vida de ahí…

Como continuaría la historia José después de que tu padre estuvo detenido, o que más se supo...

Lo único que se supo con el tiempo, porque mientras mi familia estaba haciendo las averiguaciones correspondientes y las denuncias correspondientes, es negado en todas las comisarías, es negado en la 2da, en la central, en la 1ra, en todas donde fueron, es negado, es negado en el regimiento, porque logran una reunión con la Naldo Miguel Dasso que es jefe del Área 225, acá de gendarmería , donde encima les pone él el arma así en el rincón del escritorio y les dice «Yo acá soy el dueño de la vida y de la muerte», se los dice a tres mujeres, una era mi madre, la otra era mi abuela y la otra era mi tía, la hermana de mi papá, las maltrata y después pide que venga un soldado y las saque a empujones , y las sacan a empujones. Y había una madre que solamente estaba queriendo saber que había pasado con su hijo, una mujer que quería saber que había pasado con su esposo y una hermana con su hermano. Muy deplorable, muy vergonzoso por parte de una persona que supuestamente tendría formación, tendría estudio, maltratar a una, a tres mujeres como las maltrató. Pero bueno, fueron cosas que después se fueron sabiendo con el tiempo, no es que lo pudimos saber en el momento.

¿Cómo comenzó tu lucha y por qué motivo?

 La lucha comienza por una cuestión lógica, si bien pertenezco, si querés, a una generación a la cual digamos no le interesaba el tema de derechos humanos. Nuestra generación fue siempre de mirar un poquito para otro lado, en ese sentido, pero porque de esa forma es como que nos educó el estado en su momento. La sociedad también, a mí me costaba mucho por ejemplo hablar de mi papá, porque cuando estábamos ponele reunidos con amigos y... y bueno, saltaba el tema, pero saltaba: ¿tenés papá? ¿tenés mamá? Viste, esas averiguaciones que siempre se hacen cuando estás en grupo de amigos, y cuando uno decía que era al padre de uno se lo habían llevado los militares se creaba un silencio de misa que nadie hablaba, entonces vivías una situación muy incómoda porque sabías que los ponías más incómodos a ellos, no porque ellos sean malos, sino porque no sabían cómo encarar la situación después de que uno les decía eso. Cuando decía que mi papá es un desaparecido por los militares, quedaba como una incógnita, entonces me ponía en el lugar de ellos y los entendía... Hasta que llegué a decir queno tenía papá y punto. Para no hacer sentir incómodo a nadie que me preguntara por mi papá. Decidí involucrarme en esto cuando hubo una decisión del Estado digamos, de ir de vuelta por los juicios de lesa humanidad por parte de un gobierno de turno que decide condenar a cada uno de los homicidas. Gracias a eso uno se pudo abrir un poco más, porque a la sociedad le empezó a interesar un poco el tema de vuelta, gracias a esto me involucré más y una vez que te involucrás ya es algo de seguir y no parar. Si bien se logró condenar a Dasso, y los otros dos estaban muertos ya, todavía queda condenar al chofer que manejaba el 4L, porque los otros tres ya fallecieron. La tarea que está haciendo la justicia es generar conciencia de aquello sucedido, y lo tenemos que seguir haciendo entonces, por eso digo,una vez que arrancaste ya es difícil parar y decir bueno ahora doy un paso al costado.

¿Vos te viste inspirado en tu padre?

Me ha pasado, yo siempre digo que tanto mi viejo como los 30.000 desaparecidos siempre estuvieron allá arriba, no me da ni para compararme ni para decir bueno tengo esto parecido, no. Yo siempre digo que ellos fueron mejores en el sentido de que si bien eran hombres y mujeres comunes como nosotros, pero tuvieron el valor de enfrentar sus propios miedos, sabían que si ellos continuaban con sus ideales, esto les iba a terminar pasando y sin embargo siguieron adelante ellos, eso no los detuvo.

A mí me gusta la política, me encanta, me parece un tema muy interesante que todos los ciudadanos deberíamos aprender sobre política, después esta la diferencia entre política partidaria que es otro tema, pero me encanta el debate de la política, de la charla, de lograr el derecho de igualdad para todos me fascinan esas cosas. Ahora, yo doy mi pelea, desde el lugar que me toca dar mí pelea, que es muy distinta a la de mi padre si se quiere.

¿Tenés miedo?

No, miedo no. Yo creo que si bien uno nunca debe dejar de cuidarse, a mí me ha tocado, por ejemplo, atravesar con el tema del juicio he recibido amenazas por mensajes a través del teléfono y que me marcaban los detalles explícitos que vos decís «ah la miércole, no es joda esto», es cierto,o sea, o la persona que me está amenazando viajaba conmigo en el micro o me ponían vigilancia realmente porque me ponían hasta el número del micro que era, a la hora que había salido a la hora que había llegado, cuantos minutos se había atrasado, todo, como para que yo sepa que estaba siendo vigilado. Y sí, en ese momento no te voy a decir que no sentía temor, pero yo creo que del temor al miedo hay una gran diferencia. Hoy me da más temor lo que está pasando en la actualidad del país, me da mucho más temor, porque hay una movida de la juventud que es hermosa que se había dejado de ver, que por ejemplo yo no la viví porque mi generación vivíae n otro planeta. Hoy los chicos están más involucrados en lo que pasa, son mucho más decididos, pero le tengo temor a eso a que la situación actual como está y que se está viviendo en Argentina termine afectando a muchos jóvenes no solamente desde lo económico y otras cuestiones sino desde lo físico me refiero, lo que paso por ejemplo con Santiago Maldonado es algo que me duele muchísimo, y no quiero que siga pasando, no quiero que siga avanzando.

Cuando me voy enterando que la vez pasada la policía a unos chicos del centro del estudiante porque estaban reclamando sobre las condiciones de la escuela los levantó, se los llevó, los metieron en una sala del municipio y los apretaron prácticamente, los amenazaron, a esas cosas les tengo realmente temor.

Yo creo que uno debe manejarse siempre con cuidado, el que te dice que no siente temor en lavida es porque es un loco realmente, yo creo que lo más preciable que tenemos todos los sereshumanos es la vida, y yo apuesto a eso siempre. Pero te repito a lo único que siento temor es a lajuventud que se anima a ir adelante por sus derechos, por sus convicciones y sus ideales, que notiene nada que ver con los partidiarios sino por una cuestión lógica de igualdad entre ustedesmismos que les llegue a pasar realmente algo a eso realmente le tengo temor.

¿Qué sentís cuando escuchas a una persona decir que quiere que vuelvan los militares?

Muchas cosas se sienten, a veces inexplicables. Yo creo que por ahí lo dicen desde laignorancia, falta de conocimiento; y segundo porque a ellos capaz no les pasó nada y creen que lodemás es un cuento o una mentira o no observan lo que declaró la justicia porque no lo decimossolamente los que los denunciamos sino un juzgado federal que lo ha declarado y que acabó coneste terrorismo de estado. Pero también tiene que ver mucho con el lavado de la cabeza que hacen los medios de comunicación y que generan esto de la inseguridad y todo vuelve acaer en el estado, y cuando este no está presente la inseguridad crece, nos ha pasado antes y nosvuelve a pasar hoy en la actualidad. Entonces la gente por un temita de inseguridad que es un delitomenor si se quiere sin decir que no deja de ser grave, enseguida creen que los milicos van asolucionar los problemas y no es así.Los militares no vuelven para educarlos…

A mí me toco una vez con el novio de una amiga, cuando estábamos charlando, estábamoshablando por el tema de la inseguridad, las condiciones de vida de distintas personas y saltadiciendo: “Lo mismo que paso con los milicos, a los que desaparecieron los desaparecieron porqueeran los villeros de hoy”. Imaginate como me puse, igual uno no se va a andar peleando a estaaltura de la vida, no quise reaccionar como tuve que haber reaccionado, y reaccioné de la mejormanera que pude, fue sentarlo y explicarle un poquito para que entienda las grandes diferenciasque había entre lucha por derechos y una persona que se crió lamentablemente en unascondiciones deplorables, porque es generacional. Yo me crié en unafamilia que me enseñó de chico a trabajar, que hay que ganarse el pan, hay que estudiar, hayque avanzar en la vida. Ellos por ejemplo que vieron que de chico su familia está robando, para élva a estar bien robar, porque eso es lo que aprende de los mayores; los mayores influyen muchoen nuestras vidas, entonces si vos ves que tu familia roba para vos va a estar bien, hastaque llegas al punto que te mal acostumbraste, y es difícil salir de ahí. Yo creo que como sociedadtenemos la obligación de mirar hacia ese costado de la realidad argentina que vivimos, eso se veno solamente acá sino en todas las partes del mundo.

¿Qué le dirías a la persona que quiso desaparecer a tu padre? ¿O qué fue lo primero que se te vino a la mente cuando lo viste?

Mirá, al único que vi fue a Naldo Miguel Dasso, el jefe del regimiento, quien hoy cumple unacadena perpetua en el domicilio. Te puedo decir lo que sentí antes de verlo, antes de compartir lasala en esas audiencias. Mientras viajaba a Paraná en los micros mi cabeza solamente decía: ¿y?¿Qué voy a hacer cuando lo vea? ¿Cómo voy a reaccionar? ¿Qué voy a hacer? ¿voy a cometer unalocura? ¿voy a cruzarme de brazos? ¿Lo voy a insultar? ¿me voy a quedar en silencio? Eran muchaspreguntas las que me hacía, obviamente que cuando llega esta persona y uno la ve, sentís algoque te va ardiendo por dentro. No dije nada porque soy una persona educada, así me enseñaron,pero es un ardor inexplicable el que se siente por dentro, es algo que te va ahogando, como que sinecesitás que explote y te da una especie de impotencia terrible que te sentás en los banquillosdel juzgado y los apretás y no le sacás la vista de encima a la persona que está custodiada porgendarmes y no solamente verlo a él sino a otros que estaban ahí también presentes,acusados por estos delitos, que también cometieron atrocidades como el resto de compañeros ycompañeras que no se trata solamente por una cuestión que se llevaron solamente a mi papá. Yocuando comprendí que a mi papá se lo habían llevado porque era una persona que luchaba porsus ideales y los derechos de todos entendí que había dejado de ser solo una parte de mí y yahabía pasado a ser el padre de otros, el hermano de otros, el amigo de otros, el compañero deotros, o sea de nosotros en definitiva.

Entonces yo lo que siento por los 30000lo siento de la misma manera, más allá de que tengo la partecita personal con mi papá, entonces te genera como una especie de ahogo, te ahogás mucho en ese sentido.

¿Qué sentiste cuando lo condenaron?

     Sentí alivio porque que lo haya declarado un juzgado federal no solo por mí sino por todos los familiares que veníamos luchando durante tantos años para que se hiciera justicia, que en algún momento habíamos bajado los brazos porque sentimos que ya no había más justicia en este país.

¿Sentiste que se había cumplido tu objetivo?

     No mi objetivo, sentí que se dio un paso importantísimo para todos los familiares, se dio un paso muy importante y también se dio el inicio de esto nuevo que estamos viviendo hoy por hoy, esto por ejemplo que estamos haciendo con José de dar charlas por las escuelas, vamos tratando de concientizar a jóvenes la tarea esta es una lucha que continúa, digamos que tiene que ver no solamente con que se sigan cumpliendo las condenas como se deben cumplir, se vaya juzgando como se tiene que juzgar, sino que también una tarea de concientización porque lo que nosotros debemos cumplir es que el día de mañana esto no vuelva a ocurrir y no importa sea dentro de cinco, diez, cincuenta, cien años…


(Continuará)

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