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Por Teresita Miñones de García - 25 de Octubre de 2017 - Nota vista 2099 veces

San Martín soldado católico

El debatido tema espiritual de la militancia dogmática del general Don José de San Martín.

Durante este año, que se está celebrando el Bicentenario del Cruce de los Andes, varios han sido, los temas que en este prestigioso diario "El Heraldo", fui escribiendo sobre las distintas facetas de nuestro máximo héroe de nuestra patria e indiscutible ‘‘grande entre los grandes’’. Además, muchos han sido los escritos publicados por distintos periodistas, instituciones e historiadores, excelentes en sus contenidos. Pero existe un tema, que se encuentra cubierto por un manto de desconocimiento y que es muy discutido y que muchos nuevos revisionistas históricos, emiten sus opiniones basadas en fuentes que nos son verídicas y carentes de autenticidad no bien fundamentadas.

Es por esa causa, que un documento que poseo de una conferencia realizada hace un tiempo, creí oportuno ofrecérselos resumidamente, porque la creo muy esclarecedora, sobre el tema, porque San Martín no fue masón, como muchos lo afirman.

El documento que les presento es basado en palabras emitidas por el Cnel. Miguel di Pasquo, donde demuestra todo lo contrario, con sus investigaciones históricas, de total certeza y convicción como lo dice el título de su conferencia: “San Martín, soldado católico". Se realizó en la Sala Capitular, en Salta y luego en una Asamblea en la Asociación Sanmartiniana en Bs. As., demostrando "la otra cara de la moneda" y así se expresó.

Jerarquía Eclesiástica

Comenzó diciendo: la jerarquía Eclesiástica explica que "Cristiano, es aquel que esté bautizado. Católico es el cristiano, que profesa la religión católica. Estos pueden ser prácticos o militantes y entre ellos los hay fervientes, apostólicos o santos.

El católico práctico, o militante, es el que conoce y acepta el credo católico como enseñanza de la Iglesia, cumpliendo con los mandamientos divinos y eclesiásticos. Los fervientes, apostólicos o santos los acentúan en grado superior en el orden creciente de su clasificación hasta llegar a la heroicidad.

Deísta, es quien admite la existencia de Dios, profesando una religión conforme a su libre acomodo.

"Masón, es quien se ha asociado a cualquiera de esas logias secretas, cuyos objetivos primordiales son combatir el catolicismo y que fueron condenados por la Santa Sede desde 1738 por Benedito XIII, Pío VII, León XII, Pío VIII, Gregorio XVI, León XIII, en 1884 y por Pío X, Pío XI, Pío XII en 1947. Las exteriorizaciones religiosas se aprecian según las propias modalidades de los pueblos, que los practican. La efusividad de los latinos no es igual que los sajones".

Dice Mitre: "San Martín era varón austero, enemigo del boato y parco en el hablar y en el comer."

Dice Ricardo Rojas: "San Martín era esquivo a lo sentimental y a lo sensual. Su filosofía fue la de un estoico. Más que un hábil guerrero, era un asceta del patriotismo un templario de la libertad".

Eugenio Hostos: "San Martín fue argentino por su cuna, pero hombre de Esparta por sus hábitos; nadie más sencillo ni más severo, más sobrio de palabras, ni tan pródigo de su persona."

"Sus ideas y prácticas religiosas, son rasgos que podemos apreciar, dejadas en sus correspondencias privadas, demostrando su entrañable ejemplo de elevación moral, alcurnia intelectual, mente equilibrada. ‘Seré lo que he de ser, o seré nada y así es que fue lo que decía ser y lo fue todo.’"

Treinti Rocamora: "San Martín, su valor máximo que pesó decisivamente en los destinos del país fue, por sus creyentes padres en la fe y por maestros jesuitas.

"Entre 1774 y 1778 sus estudios los realizó en el Colegio Imperial de Madrid, también con regencia de Jesuitas uniendo Religión, Moral y Política, ya de regreso, esos valores y principios fueron su escudo espiritual, y así luchó valerosamente en los distintos campos de batalla. Fue guerrero con temple de caballero."

Carta de Belgrano que la envió a Tucumán: "La guerra no debe usted hacerla solo con las armas, sino afianzándose siempre, en las virtudes naturales cristianas y religiosas en la fe católica que profesamos, implorando a Nuestra Señora de la Merced nombrándola generala".

"En una proclama en Chile 1815 se expresó: "La tropa está prevenida de una disciplina rigurosa y respeto que se le debe a la religión, a la propiedad y al honor del ciudadano. “Además solicitó a Bs. As. se le nombrara para atender en lo religioso y en lo espiritual para su tropa un Vicario Castrense, como una verdadera necesidad.

"Cuando preparaba su ejército para el Cruce de los Andes, cuenta el General Espejo ‘los domingos se dice misa en un altar portátil en el campamento y se guarda descanso’.

El capellán, exaltaba las virtudes morales, la heroicidad y la defensa de la Patria.

Mitre decía: "Se rezaba el rosario por compañía y San Martín compuso un Código Militar. Deberes militares y penas para los infractores.

"La Patria no hace soldados para que la deshonre... ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de esas ventajas. La tropa debe ser tanto más virtuosa y honesta, cuando es creada para conservar el orden de los pueblos. La Patria no es abrigadora de crímenes". Furlong

"También recordó que San Martín le otorgó jerarquía militar de Teniente Coronel a Fray Luis Beltrán de la orden Franciscana, que tanto le ayudó en la campaña. Además reconoció a los frailes: San Alberto, María de Jesús, Agustín de la Torre, Pedro del Carmen y Toribio Luque que no solo curaron sus almas, sino los cuerpos. (Archivo del libertador)

"El 5 de enero de 1817 el Ejército de los Andes, fue puesto bajo la protección de la Virgen del Carmen, la nombró generala y la hace jurar ante ella.

"Otros datos anteriores que se encuentran en la parroquia La Merced en Bs. As. (7-f-90). Existe constancia que contrajo matrimonio con Remedios de Escalada, con misa de esponsales, recibiendo la bendición y comunión como verdadero cristiano, poco común en ese tiempo y como hoy también sucede". Furlong

En el convento de San Lorenzo, en sus archivos, se cuenta como San Martín agradeció a los frailes del convento y que intercedió para hacerlos ciudadanos de la patria nueva, por concesión de la soberana Asamblea de julio 1813.

Muchos son los datos que demuestran los hechos que configuran la personalidad de San Martín de su espíritu católico, descartando toda duda de su religiosidad ante el problema histórico que tuvo la Logia Lautaro en la que participó como lo hicieron la mayoría de nuestros patriotas americanos.

Recordemos después de su triunfo en Maipú, envió su bastón de mando al Guardián de San Francisco. En Mendoza reintegrándoselo a la Virgen del Carmen, en agradecimiento por su protección.

San Martín en Chile les habló a los compatriotas diciéndoles "pido bendición al Ser Supremo y les prometo la victoria".

San Martín en Perú les dice al pueblo: "El Perú es desde este momento, libre e independiente por voluntad y justicia de su causa que Dios defendió".

Al fundar San Martín la" Orden del Sol" como recompensa a los beneméritos de la Independencia dispone, instituir como patrona Tutelar a Santa Rosa de Lima de tradicional devoción peruana.

Al tomar juramento el 20 de Setiembre de la Catedral de Lima, lo hace diciendo: "Juráis la Santa Religión Católica Apostólica Romana como propia del Estado".

Por todos estos datos y muchos más testimonios, nos lleva a confirmar: “San Martín es Soldado Católico”.

Bartolomé Mitre dice: "masón 33 niega a la Logia Lautaro toda convivencia masónica, reconociendo que en sus actividades se sirvieron de algunos rituales comunes a la sociedad y asociaciones secretas que debió ser este.

Domingo Faustino Sarmiento masón 33, primer presidente que decretó honores oficiales a San Martín, niega el carácter masónico de la Logia Lautaro.

"Juan Canter, Martín Lescano, Matías Zapiola, Rómulo Carbia, Ricardo Rojas, entre tantos aseguran que la Logia Lautaro, no dependía de matriz masónica que fue una Institución secreta autónoma, destinada a organizar la opinión pública, fortalecer la autoridad, propagar la revolución y definir los propósitos democráticos de la emancipación americana."

La voz oficial de la masonería en su informe sobre su origen y evolución dice: "En Argentina la primera logia masónica fue fundada en 1858". (Mario Oscar Guerra)

En consecuencia cómo sostener, entonces, este error histórico, que adjudica a la Logia Lautaro su paternidad sobre la masonería argentina, si fue fundada en 1858 cuando ya San Martín había fallecido.

El fin de la Logia Lautaro, no fue ni anticristiana, ni antirreligiosa, ni antisocial fue simplemente política.

La revista "Esquiú" defendió la verdad histórica del catolicismo del Padre de la Patria.

Finalmente: "Que Dios y el espíritu del Libertador nos guíe aceptando que en la vida, se cumple el casi bíblico presagio de Sor Inés: Velar se debe la Vida de tal suerte que Viva quede en la muerte".


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