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El Tango - 17 de Octubre de 2017 - Nota vista 329 veces

PATRIMONIO INMATERIAL DE LA HUMANIDAD

Hace unos pocos días, en rueda de amigos recordábamos que octubre está muy vinculado a dos grandes exponentes del tango: Tita Merello (Ana Laura Merello) nacida en Buenos Aires el 11 de octubre de 1904 y Cátulo Castillo (Ovidio Cátulo González Castillo), que falleció en Buenos Aires el 19 de octubre de 1975. Una charla ésa muy amena, ilustrativa, interesante acerca de algo «muy nuestro».

La gentileza de uno de esos tangueros permitió que por estos días llegara a mis manos, como obsequio, un ejemplar del libro «Discografía básica del Tango», de Omar García Brunelli, que trata de su historia a través de las grabaciones (1905-2010). Me gustó mucho. Leerlo me significó un real placer. Su contenido, enorme, puntilloso, resultó para mi toda una novedad por desconocer muchísimo de lo que allí se informa.

Y decidí compartirlo con los muchos tangueros que hay en Concordia.

Me limitaré a decir que las primeras grabaciones del género se realizaron fuera del país, en fecha tan temprana como 1905. Esto significa que el comienzo de la vida fonográfica del tango fue bastante precoz y aunque parezca mentira, anterior al del jazz si se considera que el primer teme grabado de este género fue «Livery Stable Blues» interpretado por la Original Dixieland Jazz Band y registrado en Nueva York en 1917 (el mismo año en que Gardel grabó «Mi noche triste», de Samuel Castriota y Pascual Contursi, registro fundacional del tango cantado). En 1907 comienzan las primera grabaciones de tango en el país, también a cargo de bandas.

Hay un consenso generalizado en considerar cuatro grandes etapas a la hora de establecer periodos en la historia del tango: La Guardia Vieja, la Guardia Nueva, la Época de Oro y el Tango Contemporáneo. De ese modo, encontramos tres puntos de inflexión que articulan estos momentos en la historia del género: los años 1920, 1935 y 1955.

El período inicial del tango, la Guardia Vieja, se extiende desde fines del siglo XIX hasta alrededor de 1920. Se señala en detalle la existencia de la orquesta Típica Select, que se constituyó en un modelo clásico para el tango instrumental y que esta orquesta, entonces, fue una especie de bisagra: punto culminante de la Guardia Vieja y piedra fundacional de la Guardia Nueva. La Orquesta Típica Select tenía con Fresedo el bandoneón y a Delfino, en piano.

El rasgo distintivo más importante de la Guardia Nueva es su llamativa variedad que constrasta con la homogeneidad de la Guardia Vieja. En efecto, a partir de 1920 el tango se presenta en diversas maneras: hay un tango vocal y uno instrumental y distintos estilos compositivos e interpretativos que se dividen básicamente en tradicionalistas y renovadores o progresistas.

Los tradicionalistas son los que siguen el estilo de la etapa anterior, cuya característica principal es la simplicidad del lenguaje. Los renovadores introducen una ampliación de los recursos técnicos musicales (armónicos y melódicos). Entre los compositores Juan Carlos Cobián y Enrique Delfino fueron los grandes renovadores. En el aspecto interpretativo, los renovadores estuvieron capitaneados por Osvaldo Fresedo y Julio De Caro. La mayor producción de la Guardia Nueva se concentra hasta 1929. Después, por causa de la crisis económica, las grabaciones comienzan a decaer año tras año, hasta que finalmente se recuperan luego de 1935, pero ya nunca alcanzarán las cantidades anuales de los años 20.

A partir de 1935 parece ser todo diferente. Tres hechos llevan a ubicar una censura en ese año: La muerte de Gardel (de alto contenido simbólico), la actuación y posterior disolución del sexteto de Elvino Vardaro (con el que culmina y finaliza la época de los sextetos para dar lugar a las orquestas típicas) y la instalación de la orquesta típica de Juan D’Arienzo en el Cabaret «Chantecler», que populariza un nuevo estilo, muy rotundo, que condujo al auge del género en la década de 1940.

El epicentro de la época de oro es la década del 40. En esos años nada parece detener la pujanza y riqueza del género. Pero el esplendor va más allá, extendiéndose hasta alrededor de 1955.

Asimismo, el Tango Contemporáneo comienza con Piazzolla y las dicusiones acerca de la «tanguidad» de su música y llega hasta la actualidad. El tango contemporáneo se inició alrededor de 1955.

¡Cuánto y cuánto más para decir acerca de la discografía básica del tango!. Pero por qué no recordar a modo de cierre de esta modestísima nota la estrofa del poema «Apología del tango», de Enrique Pedro Maroni.

«Tango que me hiciste mal y que sin embargo quiero, porque sos el mensajero del alma del arrabal, no sé qué encanto fatal tiene tu nota sentida, que la mistonga guardia del corazón se me ensancha, como pidiéndole cancha al dolor que hay en mi vida»

¡Gracias Tango, por toda la riqueza que nos trasmitís y el orgullo que nos da saberte «nuestro»!


María Rosario Echeverria

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