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GENERAL CAMPOS - 17 de Octubre de 2017 - Nota vista 854 veces

100 años de la escuela Nº13 «Ramón Febre» de Colonia la Perla

Emotivas palabras de la ex-docente Griselda Grigolato

    PALABRAS...

 Cumplir 100 años significa estar de fiesta...¡Cómo no festejar el largo camino recorrido de esta escuela centenaria! Camino hecho al andar, como dijo el poeta... y vaya si tuvo que andar, movilizarse y dar...siempre dar. A lo largo de su existencia enseñó, educó, asesoró, consoló, acompañó, guió, y y asistió... entre otras cosas, creó y crea futuro. Hace 100 años, miembros de esta comunidad educativa se imaginaron y soñaron personas que pudieran insertarse en la sociedad y que tuvieran herramientas para construirla y transformarla. Hoy, es ese futuro de aquellos de hace 100 años, y este hoy piensa en mañana... y ahí está la red, ahí los lazos, ahí el corazón.

Permítanme ahora hablar con el corazón...

    Llegué hasta aquí como Directora de Personal Único a mediados del año 2007, en uno de los tiempos más difíciles para esta escuela, estaba perdiendo su identidad y no sólo eso, también su edificio... sentimientos encontrados... por un lado, la alegría de la implementación de la Escuela Secundaria de Educación Agrotécnica que significó y significa un gran avance para la zona, por otro, la tristeza de perder casi todo.

    Quisiera tener en mis manos la fórmula mágica que me permita encontrar todas las palabras que debería expresar en este gran día; tantas anécdotas, sentimientos y el sin número de acciones durante mi paso por aquí. Como no recordar la organización del aula central, único espacio para la Primaria, donde me esperaron aquel primer día un grupo de niños llenos de incertidumbre, timidez, ansiedad y un poquito de miedo...

... las clases compartidas entre todos los grados y los niñitos de Jardín...

... el desayuno y el almuerzo donde parecíamos una familia numerosa compartiendo la mesa...

... las mini excursiones en la camioneta de la seño... a pesar que la legislación no lo permitía...

... las clases, las charlas, los llamados de atención...

...la mudanza del aula, la selección de un primer patio con juegos exclusivos para Primaria, que duró muy poco...

...las dramatizaciones...caracterizaciones de personajes... el baile de danzas folclóricas... los actos, muchas veces compartidos con la Escuela Secundaria...

...las visitas a otras escuelas... actividades y festejos... los viajes al Parque Nacional El Palmar

... aquel Concurso que ganamos... cuyo premio eran computadoras para la escuela...

...las reuniones con las familias... la formación de grupos de trabajos, de la Cooperadora que tanto costaba armarla... siempre pensando en mejorar nuestro lugar en el establecimiento y generar recursos que les permitiera a los niños disfrutar de ciertas comodidades, de viajes y recreaciones...

...la creación del cargo de Maestra de Nivel Inicial Itinerante ocupado primero por Diana, luego por Daniela y más tarde por Graciela en aquel tiempo, con quienes viví tan lindos momentos...

...las charlas y las actividades compartidas con el personal de la Escuela Secundaria...tantas y tantas cosas...

 Fueron 7 años de intensa labor...de brindar lo mejor, con aciertos y desaciertos, sin dudas, pero convencida de haber dado todo... todo lo que estuvo a mi alcance...

 Quiso el destino un día, ofrecerme otra posibilidad y fue entonces cuando, con dolor en el alma, elegí irme, y si de elegir se trata... algo siempre se pierde...pero también se gana.

 La emoción me invade cada vez que recuerdo los momentos vividos con ese puñado de niños a quienes siempre tengo presente. Seguro que la mayoría está aquí...a ustedes... a sus familias, a los vecinos, a los colegas... a todos:GRACIAS POR TANTO!!!

 Y a modo de regalo para esta escuelita centenaria quiero compartir una poesía que encontré en sus archivos, cuando inicié mi trabajo aquí... Se titula ESCUELA RURAL y dice así:

Parada a la vera del camino

como muestra de sabiduría,

conoces de gorjeos y de trinos

que llegan para hacerte compañía.

Cual llama apagando oscuridad,

Enciendes el respeto ¡qué importante!

En tus aulas se respira la amistad

Y entregas diploma habilitante.

A nadie se le ocurre mancillarte,

admiran tu presencia solidaria,

todos sienten deseos de cuidarte,

pues bebieron de tu sombra hospitalaria.

Gurises de edades muy dispares,

que acuden en formas diferentes,

por esos charcos que se vuelven mares,

a pie, a caballo, en ruedas de repente.

Un docente a esa niñez modera,

ejerciendo el magisterio con honor,

su lección es Patria y es Bandera,

es justicia, es libertad y amor.

Si te cierran por vuelo de pichones

te vistes con el gris de la tapera,

flameando en tu mástil los crespones,

pero de pie en maternal espera.

Sos letra grande de la historia chica,

sigamos defendiendo a tus sirvientes;

si de pronto nuestra Patria es rica,

lo será por su campo y su simiente


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