APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Opinión

22 de Septiembre de 2017 - Nota vista 1153 veces

FLORECER… CON LA PRIMAVERA!

Cuentan que hace mucho, en una estrella brillante, la atención de un niño fue cautivada por la amorosa presencia de un anciano de largos cabellos blancos y túnica resplandeciente, que sin mover sus manos creaba en el aire bellísimos mandalas, con finos granos de arena, que emitían una luz muy especial.

Mientras el niño permanecía deslumbrado, observando tal despliegue de creatividad y hermosura, el anciano suavemente se inclinó y escribió, con letra grande y clara: "Potencial".

-Te estaba esperando - le dijo el anciano, mientras hizo una breve seña para que se sentara a su lado, al tiempo que abrió una bolsa aterciopelada color marrón.

- ¿Qué son?"- preguntó el niño movido por la curiosidad.

- Son semillas -le explicó el anciano- Muy lejos de este mundo, hay un magnífico planeta llamado Tierra, a donde viajan las semillas para manifestar su potencial.

-¿Qué significa potencial? - preguntó el niño, queriendo conocer el significado de la misteriosa palabra. Sin que mediara explicación alguna, el anciano giró sus manos trazando un círculo dorado. Allí el pequeño vio aparecer un frondoso árbol frutal, que al instante comenzó a comprimirse hasta que su esencia quedó dentro de una semilla.

-¡Guauuuu!" - exclamó el niño. Y el anciano le explicó:

-Potencial significa que tiene la posibilidad de ser o existir, por eso ahora esa semilla potencialmente es el árbol que recién viste replegarse hasta su mínima expresión.

-Creo que comprendo -contestó el niño- la semilla es como si fuese una pequeña valija que protege al árbol y le permite viajar hacia otra realidad, ¿no?.

-Sí, podríamos decir que así es- afirmó el anciano.

Al ver el interés que mostraba el niño, el anciano continuó explicándole:

-Lo mismo sucede con los seres humanos en la Tierra. Antes de nacer, sus almas visionan aquello en lo que quieren convertirse, y luego lo repliegan dentro de una semilla roja, llamada "corazón", que al abrirse les permite plasmar lo que potencialmente ya son.

-¿Las semillas-corazones de esos seres se abren solas? - preguntó el niño.

- Se abren cuando internamente, cada uno, así lo siente, -aclaró el anciano- pues se trata de un planeta con libre albedrío…. ¿Te gustaría algún día ir de paseo a ese mágico planeta Tierra? - le preguntó el anciano.

-¡Claro que sí…! -proclamó con entusiasmo el niño- pues ahora sé que simplemente tendré que respetar mi sentir, para que se abra la semilla de mi corazón y florezca lo que lleve dentro.

Reafirmando las palabras del niño, el anciano miró en dirección al cielo y enunció un mensaje, dedicado a todas las semillas, que el espíritu del viento prometió entregar:

-Nunca nacen rosas de la semilla del bambú, pues no están en su esencia interna, así que no permitas que marchiten tu potencial con deseos generados para desnaturalizarte. Confiá y abrite a tu sabiduría interior, sintiendo lo que potencialmente ya sos, pues fuiste semilla destinada a florecer, para embellecer el jardín de la existencia.

 Cuentan que mientras volvía a contemplar cómo el anciano crear nuevamente sus fantásticos mandalas, con los granos de arena, por lo bajo el niño murmuró:

-Seguramente se llama Tierra porque es ahí donde las semillas van para abrirse, crecer y florecer. (Julio Andrés Pagano).

NACE UN NUEVO CICLO…

Sentimos el acercamiento del Sol a la Tierra, junto a las transformaciones que comienza a experimentar la propia Naturaleza. Y miramos al azul del cielo, el verde del pasto, los pimpollos a punto de florecer… y renace la Esperanza.

Primavera semánticamente se dice que es Prima-Vista o Primera Vista que podemos traducirla simbólicamente como "ver con nuevos ojos", rever, renovarse, renacer. La Primavera es una nueva Oportunidad de cambio, de salir del capullo, del encierro, de la oscuridad y del frío, es abrirse a desarrollar ese potencial que llevamos dentro.

Iniciamos una nueva estación, otro despertar de la vida, de la creatividad y el amor. Es momento de ponernos en marcha para activar nuestros sueños dormidos, esos talentos o semillas que tenernos guardados en el corazón y que por alguna razón, aún no florecieron.

¿De qué color

vas a pintar tu Primavera?

Una flor no piensa en competir con la de al lado porque su meta es florecer. La rosa sabe que es única y especial, las camelias, las margaritas, las violetas, los jazmines, cada una tiene su esencia, su particularidad, su propio don. Así como nosotros. Lo importante es desarrollar la propia autoestima, despertar el potencial interior, sin compararse con nadie, sino buscando la mejor versión de uno mismo. El maestro oriental Jigoro Kano dijo:… "Lo importante no es ser mejor que otros, sino ser mejor que ayer".

En un mundo de dolor, pena, violencia, de catástrofes y guerras, las flores florecen sin un porque, sin un interés personal, sin buscar nada a cambio. Llega la primavera y ellas deciden dar, alegrar el jardín, entregar su aroma, sus colores, su belleza, y a todos por igual.

Por eso: tu destino es florecer..!!!... no copies, no compitas con nadie, no dejes que marchiten tu potencial, saca los dones que te hacen original y único/a…!!!

Osho nos dice: ¿Es egoísta la flor cuando florece?... ¿Es egoísta el sol cuando brilla?..... Has nacido, el nacimiento es una oportunidad, es el principio y no el final. Tienes que florecer.


María Inés Francisconi

Desarrollo Humano

Abogada Mediadora

Coach Ontológico

Contacto: ine.francisconi@gmail.com

Contenido Relacionado