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12 de Julio de 2017 - Nota vista 1002 veces

Salud Estructural

¿Qué es salud estructural?

Desde el nacimiento y a lo largo de la vida, la estructura humana se ve sometida a caídas, golpes, tirones, tensiones, fatiga, vicios posturales, traumas psicológicos, emocionales y toda clases de estímulos excesivos...

Debido a este esfuerzo constante, casi todo el mundo presenta una serie de asimetría, desequilibrios y deformaciones estructurales.

Los síntomas individuales pueden ser variados, poca vitalidad, dolores de espalda, tensión persistente, malestar, vagos achaques sin causas aparentes, son algunas de las señales de que el cuerpo está tenso, mal equilibrado y sometido a un esfuerzo mecánico.

La prevención y el tratamiento de este desequilibrio constituyen lo que denominamos aptitud estructural.

Cualquier actividad supone movimiento y la interacción de las articulaciones, y lo que determina la salud estructural es la calidad de este movimiento y de esta interacción.

Primer tema

1- ¿Por qué el cuerpo se vuelve gradualmente rígido y se anquilosa?

2- ¿Qué es lo que perturba su equilibrio Natural?

3- ¿Por qué somos tantos los que, practiquemos o no alguna clase de ejercicio, sufrimos en mayor o menor medida una desarmonía estructural?

Como principal culpable podemos citar a la gravedad, la mala postura, la enfermedad, el exceso o la falta ejercicio, o la mala orientación, las perturbaciones emocionales, el envejecimiento, o circunstancia, suelen pasar inadvertidos y permanecen latentes durante largo períodos sin que al parecer se manifieste ningún síntoma adverso.

La gravedad

La gravedad es la influencia física más poderosa en cualquier vida humana; implacable, y continuamente nos comprime, tensa dobla y deforma en alguna medida el cuerpo.

La gravedad, sin embargo, es un fenómeno en que rara vez pensamos, no somos conscientes de nuestro propio peso.

Cuando estamos cansados, perezosos o inertes...la gravedad ha podido con nosotros.

Soportar nuestro cuerpo.

La capacidad de soportar nuestro propio peso con el mínimo de tensión es una característica fundamental de la aptitud estructural.

Si su cuerpo pesa 65 Kg, usted no lo nota, es decir no tiene la sensación de ir por ahí cargando 65 kg, pero si levanta a otra persona del mismo peso le costará un gran esfuerzo sostenerla durante cierto tiempo. Este peso está actuando sobre su cuerpo y recae sobre su articulación durante mayor parte de su vida activa.

La gravedad puede provocar malestar físico, mala salud y tensión, pero también puede contribuir a que el cuerpo se libere y reforzar nuestras actividades.

Cuando la estructura funciona en forma libre y equilibrada, responde a la fuerza de la gravedad con un estiramiento, una especie de efecto rebote. La fuerza hacia debajo de la gravedad es eficazmente contrarrestada por una reacción hacia arriba desde el suelo. Cuando esto sostiene la estructura en vez de castigarla.

Desgaste natural de las articulaciones

Actualmente denominada artrosis degenerativa, es prueba suficiente del mal uso de las articulaciones.

El deterioro de las articulaciones es probablemente la más antigua enfermedad conocida por el hombre y en la actualidad son millones los que sufren de artrosis.

Toda persona que viva el tiempo suficiente acaba sufriendo de artrosis en mayor o menor medida. Es infrecuente entre los menores de 35 años y habitual en los mayores de 65 años.

Los mayores problemas se presentan en las articulaciones que deben soportar pesos y en los que utilizan con mayor frecuencia.

Las personas obesas suelen tenerla en las rodillas, los obreros en la región lumbar, el oficinista en el cuello y parte alta de la espalda; los corredores y saltadores de vallas, con el paso de los años, pueden sufrir alteraciones en las caderas. Los pertenecientes a esta última categoría a menudo se sorprenden al descubrir que sufre de artrosis puesto que han dedicado gran parte de su juventud a la práctica deportiva.

La rigidez es uno de los síntomas más frecuentes sobre todo después del descanso. Las articulaciones y tejidos suelen “cuajarse” como una gelatina, y los músculos se ponen rígidos para ofrecer mayor protección. La degeneración conduce al anquilosamiento, y el anquilosamiento a su vez conduce a una mayor degeneración, formando un circulo vicioso.

La artritis de degaste es el problema articular que con más facilidad puede evitarse, o al menos, retrasar su aparición.

Un mejor equilibrio mecánico del cuerpo proporciona la capacidad de enfrentarse satisfactoriamente con la tensiones que aceleran la degeneración articular.

(Continuará)


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