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17 de Junio de 2017 - Nota vista 598 veces

La mítica Doña Petrona tendrá su propio museo en el barrio de Once

Está ubicado en Once, en una zona de bazares gastronómicos, y cuenta con “reliquias” que atesoraban sus nietos y que cedieron los fanáticos. Una recorrida por las distintas facetas de Doña Petrona, a través de los objetos.

Como salidos de la pantalla en blanco y negro, sus batidores, cubiertos, platos y demás utensilios podrán verse, esta vez en vivo y en directo y en forma gratuita, en el primer museo dedicado a la ecónoma, que está ubicado en la avenida más tradicional en cuanto a lo que a bazares gastronómicos se refiere.

“Mi abuela y mi madre eran seguidoras de Petrona, siempre me hablaron de ella. Es un personaje que estuvo muchos años arriba, no es un personaje efímero”, contó a Télam Richard Saavedra, dueño del edificio donde se emplaza el museo, quien se contactó con los herederos de Petrona y decidió juntar y exhibir todos los recuerdos que habían atesorado de su abuela.

La colección incluye la cocina original de la ecónoma y otra a gas de la época, donada por una seguidora, de la línea que Doña Petrona promocionaba al enseñar a las amas de casa y por la que se hizo conocida: “Era todo un cambio tecnológico, antes se cocinaba a leña o kerosene”, explicó.

Marcela Massut es nieta de Doña Petrona. Junto a su hermano Alejandro pusieron a punto las pertenencias de su abuela que se desplegarán: “Hay cosas que estuvieron durante muchos años en su laboratorio, donde trabajaba profesionalmente. Hay también vajilla, cosas que tienen que ver con lo íntimo, para servir en su casa, para agasajar a sus amigos, y también cosas de la televisión”, contó Marcela, quien en diálogo con Télam recordó distintos aspectos de la vida de su abuela.

Doña Petrona fue una referente de los cambios tecnológicos de su época: se hizo conocida por enseñar a las amas de casa a cocinas en los nuevos aparatos a gas. Con el correr de los años, incorporó también al freezer, pero “nunca entendió el microondas”, cuenta su nieta.

Los libros

En el museo habrá expuestos una gran cantidad de libros, fascículos y escritos de la ecónoma. “Yo no sé cómo hacen para desprenderse de los libros, les pido a las fanáticas que me los cedan, que no me los den”, contó Saavedra.

Los nietos recopilaron todas ediciones que realizó su abuela, aunque están aún buscando toda una generación, del año ‘63 hasta el ‘75, que van buscando de a poco en negocios de antigüedades. 


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