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Por Dario H. Garayalde para El Heraldo - 25 de Junio de 2022 - Nota vista 520 veces

Gervasio Méndez: poeta, escritor, periodista y militar argentino

(2/12/1843 - 18/4/1897)

Si bien es cierto que por parte de su madre era descendiente de Juan Agustín de León, uno de los fundadores de San José de Gualeguaychú, esa condición no le dio a Gervasio Bibiano Méndez fortuna personal, pues igual que su antepasado, carecía de recursos económicos. Agustín de León ostentaba el título de Cerrajero del Rey, título este que de poca utilidad le era en medio del campo y cuyos únicos vecinos pertenecían esa misma primitiva sociedad nativa rural, aunque a él le diera cierta jerarquía.

Agustín de León compró tierras para poblar a don Pedro García de Zúñiga instalándose más o menos donde hoy está el Corsódromo, aunque en ese tiempo era pleno monte.

Allí lo encuentra don Tomás de Rocamora en su tarea pobladora y nombra, junto a otros vecinos a don Agustín de León como integrante del primer Cabildo de la villa.

Ambrosia de León fue la madre de Gervasio Méndez, aunque él siempre usó su primer nombre y apellido. La familia rechazó la relación de Ambrosia con Gervasio Luis Méndez Casariego, un joven venido de Buenos Aires junto a dos hermanos. Ellos se vestían de manera extravagante para la época, seguramente ropa de calle y no de campo como todos los demás y su familia consideraba que no era un buen candidato para ella. No se lo veía como alguien capaz de asumir responsabilidades. Era además muy joven, casi de la misma edad que Ambrosia, en un tiempo en el que las familias buscaban para sus hijas un hombre mayor y conocido como estable. La vida social de entonces se realizaba entre las pocas familias de una misma condición social. No era extraño entonces el casamiento entre primos o de tío con sobrina. No fue así en este caso. Gervasio Méndez Casariego nunca se casó con Ambrosia de León. Además tuvo también una hija, hermana del poeta Inés Méndez de Cufré que vivió en Buenos Aires.

Como decía antes, su familia de escasos recursos como para poder costearle estudios y solo pudo completar los primarios. Fueron suficientes sin embargo por su fértil imaginación que bullía de ideas literarias creadoras que le permiten a los 16 años comenzar a escribir poemas y prosa de una increíble inspiración y belleza literaria. El periódico “La Democracia” lo tuvo entre sus colaboradores más jóvenes, tenía solo 20 años y junto a Emilio Onrubia, Manuel Olazábal y Laurindo Lafuente constituyeron lo mejor de ese tiempo.

En 1870 ingresa al “Batallón 15 de abril” formado por vecinos de Gualeguaychú para enfrentar la rebelión de López Jordán y defender la causa del General Justo José de Urquiza, luego de su asesinato en ese año. La milicia es incorporada al Ejército Nacional participando en varios combates y obteniendo Méndez el grado de capitán.

Pero ya los primeros síntomas de la enfermedad comienzan a manifestarse. Una irreversible y progresiva parálisis lo irá inmovilizando hasta su muerte.

El progreso de su enfermedad lo hizo trasladarse a Buenos Aires en busca de mayores recursos médicos y vivirá al cuidado de su hermana Inés, último refugio de este poeta prodigioso, pero que llevaba consigo el infortunio. Ser hijo natural era un terrible estigma en ese tiempo y su enfermedad impiadosa, tenaz y progresiva. No obstante esas desventuras, de su pluma fluía una increíble ternura y encanto, que solo puede elaborar un alma limpia y no corrompida de resentimiento. Su genio creador siguió activo a pesar de su invalidez y su fama trascendió y comenzó a recibir las visitas de varios amigos, como Carlos Guido Spano, Martín Coronado, Olegario V. de Andrade, Rafael Obligado, Joaquín V. González y Horacio Mendizábal. En 1878 ya postrado definitivamente funda la revista “El Álbum del Hogar”.

A principios de ese año 1878 recibe la visita de Bartolomé Mitre y Vedia en nombre de la Comisión Popular que impulsaba la repatriación de los restos de don José de San Martín y le encargó un poema alusivo, a lo que en principio el poeta se negó, aunque luego accede cuando Mitre se compromete a leer el mismo el poema. El día 28 de mayo de 1878 “A San Martín“ es leído por Bartolomé Mitre y Vedia en el Viejo Teatro Colón y causa enorme impresión entre el público. Los días siguientes todo Buenos Aires hablaría de Gervasio Méndez. “No podía morir, cupo en la tumba/la gigantesca talla de su cuerpo /¡Para encerrar su nombre y su memoria/ el hogar de la muerte era pequeño!/¡No cabía su espíritu grandioso/En la mansión eterna del silencio./ “A San Martín”

Gervasio Méndez llamado “El poeta del dolor” continuaría su vida recluido hasta su muerte. Solo sale de ella en 1882, para asistir al funeral de su amigo y comprovinciano Olegario V. de Andrade. Gervasio Méndez fue un personaje romántico durante el auge del romanticismo. Falleció en Buenos Aires el 18 de abril de 1897. Sus restos volverían a Gualeguaychú en 1943 donde hoy descansan. El compositor Nicolás Trimani en su recordado vals “Gualeguaychú” nombra a Gervasio Méndez, junto a Olegario V. de Andrade y Luis N. Palma.


Diario “El Argentino” 16/06/2011

Retazos de la Ciudad de los Poetas

Cuadernos de Gualeguaychú Nº 12

Biografías poéticas 1943

Editorial Colmegna

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