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JORGE LUIS CIUCIO - 3 de Octubre de 2020 - Nota vista 1480 veces

Conicet advierte sobre la desforestación en el Chaco

En relación al artículo publicado por este prestigioso diario, el día 22 pasado en página 6 sobre el estudio ambiental que hizo el Conicet por los desmontes del Impenetrable Chaqueño y también en Salta.

Sé que en Salta se hizo un gran desmonte para plantar el tabaco, línea Virginia y la plantación de soja. En el año 1985 se abrió en nuestra ciudad la oficina de CASFEC (Caja de Subsidios Familiares), donde hoy está el ANSES y como soy de acá y había entrado a trabajar como inspector en agosto de 1984 en Buenos Aires, previo curso de ingreso, la ley 20744 y su forma jurídica y también la parte contable, como llegar al balance y descubrir la evasión, me enviaron y a fines de febrero de 1985 con otro inspector de San Martín a hacer inspección de personal en los obrajes que hay en el impenetrable, ya que el quebracho colorado lo usan para hacer los durmientes y lo que sobra hacen el carbón vegetal como así también el quebracho blanco, carbón que compramos en bolsa para hacer nuestros asados, los hornos están en Las Breñas y era mucha la evasión que había. El sistema consistía en que los propietarios para que la Caja le abone el llamado pago directo las asignaciones familiares, tenían que abonar un canon en base a la producción por lo que en las planillas constaban más hacheros que motosierristas, porque el hachero corta un árbol cada tres días y el motosierrista un árbol por día. Cuando se hizo el relevamiento todos eran motosierristas y el 10% eran hacheros. También el desmonte era para plantar algodón, aunque la mayor cantidad de estas plantaciones estaban más al sur.

Con un chofer de Corrientes y una camioneta, nos instalamos en Pampa del Infierno, un pueblo en el límite con Santiago del Estero, ya que ahí estaban los aserraderos que hacían los durmientes y los viernes de tarde veníamos a Roque Sáenz Peña hasta el lunes que salíamos para hacer el trabajo.

En Pampa del Infierno conseguimos un guía que trabajó en la nueva ruta que se hizo al norte de Chaco que se llama Juana Azurduy que va de Castelli a Salta, y como se hizo la colonización en la provincia, conocía de quiénes eran cada parcela y así empezamos. Lo que veíamos fotos del impenetrable en diarios y revista, todo cubierto de verde, cerrado, cuando fui ya era penetrable, estaba muy abierto por los desmontes. Tenían cada parcela una playa que sería como una cuarta manzana nuestra donde se cargaba los trocos del árbol sobre camiones o en acoplados llevados por tractores. De ahí por la llamada las picadas, que es un camino abierto entre el monte a los aserraderos de Pampa del Infierno y después se lo llevaban Monte Quemado en Santiago del Estero.

Leyendo la nota me trajo el recuerdo y pienso como por comercio se destruye el oxígeno de nuestra zona y también del planeta. Conocí el yaguareté, el guazuncho o viracho, que es un ciervito, pero con cuernos muy chicos y convivimos durante el día con los hacheros y motosierristas y su familia.

Si hace 35 años ya el Impenetrable era penetrable, lo que será hoy con los atropellos del desmonte. Por negocio vemos como se exporta madera de eucaliptos y de pino a Europa y acá hacemos el desmonte. Brasil tienen el 90 % de los durmientes de plásticos reciclados y me dijo un gerente que estaba acá de la empresa brasilera de trenes, que son muy resistentes y duraderos por muchos años, ya que no se deterioran como la madera. Antes del año 1985 se hizo aquella famosa venta de durmientes a Europa, si usted se acordará, que casi lleva al Banco del Chaco a la quiebra, ya que cuatro personas, de los cuales dos eran hermanos, todavía me acuerdo sus apellidos, pero por respeto no lo pubico, dueños de las parcelas hicieron el negocio pasando por arriba a la Asociación Forestal del Chaco. Pero por ejemplo un durmiente que valía 5 pesos ellos querían comprar a dos, entones no se lo vendían y para no perder el negocio pidieron un crédito al Banco del Chaco para hacer el desmonte, pero como no se pudo hacer no pudieron pagar la deuda. Y si se hacía, imagínese lo que sería hoy el Impenetrable, un desierto. Por lo que el negocio se cayó.

Tengo más cosas que contar de ese periodo que estuve desde febrero 1985 hasta septiembre. Lo que viví no lo olvidaré.

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