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Por Darío H. Garayalde para El Heraldo - 16 de Mayo de 2020 - Nota vista 1114 veces

¿Por qué en la Argentina se recuerda a Humberto Primo?

Por lo general, la gente cree que es un homenaje de la Colectividad Italiana al monarca italiano Humberto 1º de Saboya, hijo de Víctor Manuel II, pero la realidad es muy distinta y me propongo contarles el porqué:

El 28 de julio de 1881, Argentina firmaba con Chile un Tratado, mediante el cual nuestros vecinos renunciaban definitivamente a sus “derechos históricos” sobre la Patagonia. La República. Argentina reconocía a Chile como contrapartida, una franja a lo largo de todo el Estrecho de Magallanes y creó así una frontera común. Chile a su vez se comprometía a mantener el Estrecho abierto a la navegación y no construir fortificaciones. Se establecía al mismo tiempo, el principio de la separación bioceánica. Chile no reclamaría ningún punto sobre el Atlántico y Argentina renunciaba a hacerlo sobre el Pacífico. Este Tratado, también dividió la Isla Grande de Tierra del Fuego, lo que originó una disputa sobre las islas a la entrada del Canal de Beagle y también las del Archipiélago del Cabo de Hornos.

Como el árbitro fue Inglaterra, con su perfidia de siempre, dejaba un punto de futuras controversias, de las cuales, de acuerdo a su historia sacaría ventajas para mantener su dominio sobre todos los estrechos del mundo.

En 1892, Chile denuncia el Tratado como “Transitorio” (y unilateralmente, ocupa algunas islas llegándose a situaciones muy tensas, por lo que Chile moviliza sus tropas y su flota) aduciendo que el Tratado de 1881 había sido firmado inmediatamente después de la denominada Guerra del Pacífico o del Salitre o del Guano librada por Chile contra Bolivia y Perú, donde los chilenos triunfaron apoderándose de Tacna y Arica, cerrando la salida al mar a Bolivia (tema al cual nos hemos referido en otra nota anterior) . Al término de esta guerra, Chile ostentaba un poderío naval tal, que se lo consideraba “la primera potencia naval del Pacífico americano” al tiempo que disponía de un formidable ejército. En cambio nuestro país, como 27 años antes, al iniciarse la Guerra del Paraguay estaba virtualmente desarmado, especialmente en el campo naval. Ante la situación, responde llamando a los reservistas, clases 1878 y 1879 y se crean los Tiros Federales a fin de instruir a los civiles en el manejo de las armas.

La Argentina necesitó entonces comprar grandes cantidades de armamentos modernos. En lo referente a la compra de barcos de guerra, las dificultades eran importantes. Los barcos más modernos eran los de tipo crucero de 7 y 8.000 toneladas muy bien artillados. Dotados de una excelente máquina, desarrollaban una velocidad nunca alcanzada por barcos similares, al tiempo que estaban protegidos de un fuerte blindaje que permitía desafiar a cualquier artillería en uso. Estos tipos de cruceros eran construidos en Italia por Astilleros Ansaldo & Orlando y representaban lo mejor que había en el mundo en aquel momento.

Pero ninguna de las solicitudes argentinas para entrar en negociaciones para la compra de cuatro o seis unidades había sido contestada nunca. Esta actitud se originaba- según las investigaciones del cónsul argentino en Livorno- en las presiones de Inglaterra que amparaba a Chile y en el hecho de que Argentina recién estaba saliendo de una depresión económica que la obligaba a ofrecer un pago a varios años al Astillero Ansaldo & Orlando.

El Presidente de la Nación Gral. Julio Argentino Roca, envió una enérgica nota al Ministro Plenipotenciario Dr. Enrique Moreno con instrucciones para entrar en negociaciones y formalizar un contrato con el astillero. Pero el Gobierno Italiano, temeroso de enfrentarse a problemas internacionales, no daba autorización al astillero, por lo que el Ministro Moreno, muy hábilmente, interesó en la cuestión al mismo rey Humberto 1º destacando la antigua relación de amistad de nuestro país hacia Italia, recibiendo inmigrantes y perseguidos políticos y la presencia de una gran colonia de italianos en la Argentina, que habían integrado y combatido también junto a nuestros soldados en todas las guerras internacionales, civiles y de frontera y creando en nuestro país instituciones notables. El rey Humberto 1º sin dudarlo entonces, presionó a su gobierno y este autorizó finalmente al astillero, pese a las intrigas de Inglaterra. Este rey “el gran amigo de la Argentina” hizo pesar su influencia y finalmente los acorazados enarbolaban al fin, la bandera celeste y blanca.

Paralelamente se construye en las cercanías de Bahía Blanca, la Base Naval de Puerto Belgrano, en un sitio que ya era puerto, más conocido como “Pozos del Belgrano o Puerto del Belgrano, por llamarse Belgrano el bergantín que hizo los primeros sondeos en 1824 al mando del capitán Francisco Seguí de allí su nombre actual y se crea la base Comandante Espora y Baterías

Desde ese instante, la paz en América estaba asegurada y Chile entendió que su supremacía naval quedaba desde ese momento superada.

Con el apoyo personal del rey, dos cruceros que debían ser destinados a la Marina Italiana, el “Garibaldi” y el “Varese”, fueron entregados a la Argentina. Estas dos unidades de 7.800 toneladas cada una, desarrollaban una velocidad de 21 nudos y estaban armados con 6 cañones de 152 mm. Enarbolando la bandera Argentina, los dos cruceros se dirigieron al Rio de la Plata y, mientras el “Garibaldi” conservó su nombre, el “Varese” recibió el nombre de “Libertador San Martín”. Inmediatamente se construyeron dos cruceros más que llevaron el nombre de “Belgrano” y Pueyrredón y llegaron a Buenos Aires en 1896. A vez, el Gobierno Argentino se reservó el derecho de comprar dos más de 12.000 toneladas y eventualmente otros dos de 16.000 toneladas. Los dos de 12.000 toneladas fueron construidos y luego cedidos por Argentina al Japón a raíz de la guerra con Rusia. Los cruceros tomaron el nombre de “Nisshin” y “Kasuga” y participaron en la gran batalla naval del Estrecho de Tsushima.

A partir de allí, fueron múltiples las intervenciones de Humberto 1º en favor de la Argentina, que sería muy largo de detallar. Básteme solamente señalar una anécdota, contada por el Ministro Moreno que relata cómo, luego del asesinato del rey Humberto 1º en 1900, al asumir su hijo Víctor Manuel III, el día mismo de su coronación, llamó al Embajador Moreno al Palacio del Quirinale a quien encontró conmovido y lo abrazó con grandes muestras de afecto y le dijo –“Deseo que Ud. Me diga porqué en la República Argentina se ha rendido a mi padre un homenaje tan grande en estos telegramas que Ud. Ve, se me hace saber que ayer se han celebrado exequias fúnebres simultáneamente en 100 ciudades argentinas”-

“Sire”- contestó Moreno: “El pueblo argentino no olvidará jamás que debe a su augusto padre, haber podido preservar la paz en América”

Y como el rey le pidiera explicaciones, al dárselas Moreno lo escuchó con gran atención y satisfacción diciéndole luego:

-Señor Ministro: si alguna vez la República Argentina necesita algo de Italia, hágamelo saber”-

Los contingentes italianos participaron en:

Sitio de Montevideo, 1845- 1846

Batalla de “Caseros” Asalto al Palomar 3/ 2/ 1852

Defensa de Buenos Aires, diciembre de 1852- Junio de 1853

Batalla de Pigué, contra los indios de Calfucurá, el 15 y 16/2/ 1859

Defensa de la frontera en Sierra de la Ventana, invierno de 1858

Defensa de Bahía Blanca contra el malón de Calfucurá

Ataque a la toldería india en Carhué, 3/10 1859

Batalla de Pavón 17/9/ 1860

Combate de Cañada de Gómez, 22/11/ 1860

Guerra del Paraguay:

Reconquista de la ciudad de Corrientes, 25 de Mayo de 1865

Combate de Yatay, 18 de agosto de 1865

Desembarco en territorio paraguayo. Paso de la Patria 16/4/1866

Combate de Estero Bellaco 2 de mayo 1866

Batalla de Tuyutí, 24 de mayo de 1866

Ruptura de la Línea Guaraní, en Tuyutí corá, 24 de mayo de 1866

Asalto al Campo Atrincherado de Curupaytí, el 22 de septiembre de 1866

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