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11 de Enero de 2020 - Nota vista 462 veces

PELÍCULAS ARGENTINAS DE 1911 A 1920 “JUAN SIN ROPA”

Por Dr. Jorge Norberto Mario

Colaboración de “Encuentro Cinematográfico” 


Juan Sin Ropa es una película argentina sin sonido filmada en blanco y negro dirigida por Georges Benoît​ sobre un argumento original José González Castillo que se estrenó el 8 de enero de 1919. Héctor Quiroga, que había sido jefe de publicidad de Max Gluksmann, creó con su esposa, la actriz Camila Quiroga, la productora de películas Platense Film. En 1917 se asoció con el director de fotografía francés Georges Benoît y la empresa pasó a ser Quiroga-Benoît Film que produjo varias películas, siendo ésta una de ellas, fotografiada y dirigida por Georges Benoit; protagonizada por Camila Quiroga, Hugo Quiroga, Juan Escarsela, Jose de Angel, José Rubens, Lalo Bouhier y Alfredo Carrizo. Juan sin Ropa, se exhibió también en Estados Unidos, Francia y varios países, incluida España, donde hubo una exhibición especial ante la corte de Alfonso XIII antes de su estreno en la Comedia, de la ciudad de Madrid.

Es la historia de un trabajador rural, que ingresa a un frigorífico y llega a ser dirigente sindical; que escapando a la represión policial es ayudado por una dama, que es hija del dueño del frigorífico.

Luego volverá al campo, y trabajando duro, adquiere prestigio comenzando a luchar por los intereses de los colonos contra los comerciantes de granos y contra el caudillo político del lugar. Mientras tanto, aquella dama es infeliz en su matrimonio con un cerealista que sería asesinado. Juan evitará que la joven viuda sea despojada por el hermano -que es un vividor- y podrán realizar su anhelo de dicha como premio a la honradez.

Desde hace muchos años la única versión disponible de “Juan sin Ropa” ha sido un video de muy mala calidad incompleto, sin intertítulos y con escenas que no seguían su orden original. Esta película ha sido celebrada por ser pionera del realismo social en que las escenas de protesta laboral y represión policial son lo más interesante de un melodrama muy convencional, con un gran despliegue de masas destacadas por la buena fotografía, dada la época: año 1919. Se reordenaron las escenas aunque no se pudieron recrear los intertítulos originales; pero gracias al tango que se escribió para la reposición del año 1927, con música de Antonio Cipola y letra de Francisco Bastardi; nuevos títulos fueron recreados que cuentan la principal trama de la película y que están firmados por Francisco Bastardi.

Fue Juan, un pobre paisano que abandonó cierta vez sus tristes pagos, y por buscar un futuro mejor, se encamina derechito a la ciudad. El capataz H. Martínez de un frigorífico le hace llegar una nota a Juan que está trabajando en el campo con una azada, donde le comenta que acaba de producirse una vacante y que se la reserva de acuerdo a su pedido. Al despedirse de sus padres, su madre le coloca una cadenita al cuello, y quedan lagrimeando cuando le ven alejarse a caballo, acompañado de un peoncito y su fiel perro hacia la estación del ferrocarril para tomar el tren. El peoncito retorna con el caballo, y él le hace seña a su perro que vuelva, pero se echa esperando a que tome el tren y regresa al rancho donde sus padres están ahora mateando junto al fogón.

Pero la gran urbe comenzó a marearlo, llegó la noche y la luz lo encandilaba; y tanto ir y venir lo aturrullaba hasta perder la noción de la verdad, mostrándose algunas escenas callejeras, como un iracundo individuo maltratando el caballo de un carrito; y luego se muestran escenas del movimiento de hacienda en el frigorífico, con el faenamiento de las reses a cuchillo, y allí está Juan en pleno trabajo meta cuchillo y chaira; mientras las medias reses van desplazándose por los carriles. Se ve un clásico “mateo” de época, que trae a su casa a un señor en estado de ebriedad al que ayuda el mucamo a ingresar a la casa y acostarse.

Éste es el hermano de la dama que se menciona en la sinopsis.

Comienzan los debates sindicales, en los que Juan ha tomado cierta relevancia. Ello preocupa a los ejecutivos, y con el tiempo la gerencia anuncia la suspensión de las faenas por la falta de transporte y que se liquidarán los salarios con un 20% de rebaja. Esto origina manifestaciones callejeras, con arengas públicas en las que interviene Juan, quien se enfrenta con el anciano dueño de la empresa y discuten saliendo desilucionado; cuando llega la hija en un auto de época al que apedrea un obrero, y Juan se enoja reprendiéndolo. Al irse ella de la oficina de su padre, la situación callejera empeora y la turba manifestante se dirige al frigorífico -iniciándose la semana trágica de 1919- al que ingresan apedreando las oficinas, siendo alcanzado por un proyectil el padre de la dama que impresionó a Juan. Se da aviso a la policía y aparece la montada a caballo, iniciando la represión, incluso disparando a los revoltosos, algunos caen abatidos por las balas; y Juan en su fuga se encuentra con la dama, que le hace subir a su automovil, manteniendo una conversación de la que aparentemente sale humillado por haberla piropeado -que le hace reflexionar- y ella le da la mano. Se baja del auto que parte, y se fija un propósito de que ella será su esposa. El dueño del frigorífico es atendido por un médico y se repone. El otro ejecutivo desde que conoció a la hija de su socio es un adulador tras ella y se ve que le pide su mano al padre yéndose satisfecho. El hecho no le cae muy bien a la dama. Juan ha regresado al pago trabajando intensamente, hasta lograr su bienestar, llegando a ser muy respetado figurando en lo mejor del comercio y disfrutando de la admiración de la gente. Como no hay intertítulos continuos es evidente que la dama se ha casado con quien pidió su mano a su padre y tienen una hija que está enferma y aparentemente el matrimonio no funciona bien. La historia se ilustra ahora con escenas camperas, arreos, pialada y yerra; competencias de lazo, y de montar terneros y cerdos; guitarreadas y bailes típicos, llegando a su fin. Un intertítulo menciona el reencuentro, entre Juan y la dama (pero no se lo ve) es evidente que como dice el escrito del comienzo faltan escenas estando la copia incompleta que tiene una duración de 34 minutos 57 segundos; restaurada, reconstruída y reeditada por Jorge Finkielman en Nattick (Masschusets) en Octubre del año 2017.

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