APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

CORREO DE LECTORES

Fecha de emisión de correo de lector: 30 de Julio de 2022

¿Para agosto…? Caña con ruda

Escrito por:
Pablo Sánchez

Según un investigador, esta tradición tiene origen en los pueblos guaraníes. Cuenta que llegado agosto en el nordeste de nuestro país y Paraguay, se producían grandes lluvias, que unidas al frío invernal, provocaban enfermedades, que incluso diezmaban aldeas.

Por lo que los brujos y caciques fomentaron la práctica de tomar caña con ruda, como un remedio para espantar todos los males.

 Este “mágico” brebaje se preparaba un 1° de agosto para tomarlo al año siguiente (costumbre esta que algunos no respetan); como un amigo mío, que solo le duraba unos pocos días, por lo que debía volver a prepararlo varias veces antes de la fecha indicada. Por supuesto después no lo picaban ni los mosquitos. Porque ya tenía varias dosis de refuerzo.

La caña con ruda macho únicamente (aquí había discriminación de género), se toma en ayunas, para limpiar el cuerpo de todo lo malo que se quiere dejar atrás. Además nos protege para que no se cumpla en nosotros aquella “profecía” que dice “que julio los prepara y agosto se los lleva.

Este “ritual” exige que deben tomarse en 3 o 7 sorbos, o de un solo trago y… en ayunas. Por lo que si no estás acostumbrado a bebidas alcohólicas, y te lo mandás de un solo trago, te aconsejaría que tengas cerca una silla o sillón, o si sos muy flojo, una camita, por posibles efectos secundarios…

Yo recuerdo siempre a Carmen, una ex compañera de trabajo que llegado este día iba oficina tras oficina con un hermoso botellón de vidrio que contenía “este mentado brebaje mágico” convidando a cada compañero. Un gesto lindo que creaba un clima casi festivo, aceptado y agradecido por todos con una sonrisa.

Ya faltan pocos días para agosto, si no preparaste esta bebida espirituosa, “sanadora” de todo “mal”, estás a tiempo, dale no lo pienses más, buscá algunas ramita de ruda (macho) y sumergilas en una jarra o botella con caña y tomátela en ayunas, que te va a levantar el ánimo, eso sí, por un buen rato mantené la boca cerrada, digo nomás, para que no se escapen los etílicos duendes de la salud y la buena suerte.

¡Buena suerte! Y hasta el año que viene, cuando religiosamente, tomaremos una nueva copita de caña con ruda, deseando lo mejor para todos.