APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

CORREO DE LECTORES

Fecha de emisión de correo de lector: 4 de Junio de 2022

Cariño Botado

Escrito por:
Teresita Miñones de García

Este nombre es de un pueblito chileno, que primero se llamó San Esteban.

Es una comuna muy extensa de la cordillera de Los Andes. Tiene valles, ríos que han guardado una historia, ocurrida el 18 de enero 1817, cuando el ejército libertador debía pasar por ese lugar. Algo cambió la historia, porque el General San Martín mandó a un cerro un vigía, y este le dijo, había mucho movimiento de gente, lo que el General creyó, era una emboscada de los realistas y decidió cambiar su camino y no pasar por ese lugar.

Después, se enteró que en San Esteban lo estaban esperando con una gran fiesta, llena de cariño y agradecimiento, porque el ejército argentino iba para ayudarlos y a liberarlos.

La fiesta quedó con las mesas servidas, de los mejores manjares y comidas tradicionales el charque, el chocolín, licores, vinos mistela, la chicha, con bailes cuecas y músicos.

Al pasar las horas y los días la gente quedó desilusionada y triste, y toda esa comida perdida, y desde ese momento decidieron ponerle al pueblo el nombre de “CARIÑO BOTADO” que quiere decir: "cariño tirado o despreciado”, y así quedó la leyenda, que fue trasmitida de generación en generación con gran amargura, de la fiesta que nunca se hizo y las mesas quedaron servidas.

Con el tiempo dejó de ser leyenda, y realmente los investigadores comprobaron fue así, en la historia, tal cual sucedió. Se puede encontrar en el libro “Los secretos de San Martín” y en "Historias curiosas de la vida de San Martín “que atestiguan de estos hechos históricos.

Estos datos son de Graciela Bascurleguy, de los archivos municipales de Paraná.

La historia nos relata que el ejército pasó por Uspallata, luego por el valle del río Mendoza, con toda la artillería y pasó a Chile por el “Paso de los patos”, que era el paso que tenía los peores caminos, con más dificultad y sendas muy estrechas; esto me lo relató un gran conocedor de ese lugar, para que valoremos más al General, que enfermo como iba, eligió pasar por el lugar más inóspido, como ejemplar jefe, como él lo fue.

Recrear la historia después de 200 años de aquel acontecimiento.

El ejército chileno invitó al ejército argentino a recrear aquella historia y realizar un homenaje. Así se realizó y el ejército de Mendoza hizo el mismo recorrido pero esta vez se hizo la fiesta de agradecimiento a los argentinos, con un cariñito como ellos decían.

El ejército fue con una banda de música y unos granaderos al mando del general Oscar Roja y el Teniente Coronel Adrián Carrasco, que opinaron que fueron recibidos por el alcalde y el pueblo con un inimaginable reconocimiento, y que ahora era cariño encontrado. Descubrieron una placa recordatoria. Ejecutaron los dos himnos y fueron agasajados con la mejor de las comidas y bailes, por el recuerdo de aquellos heroicos hombres que el general San Martín dirigía y merecido ser su libertador, al que le rindieron los mejores honores.

Hoy en día Cariño Botado se ha convertido en un lugarturístico histórico y mantienen un museo con objetos del pasado y una casita tipo colonial de dos pisos donde guardan las tinajas de roble bien curadas, donde en forma manual siguen elaborando la chicha con las mismas uvas porque se ocupan de replantar las gemas de las vides, con uvas bien maduras, y lo realizan a fines de abril. Cerca de allí tienen un vivero con 2.000 cactus diferentes y 200 variedades de camelias.

Todos estos datos son de público conocimientos en las redes, pero otros los escribió y me los envió una señora chilena, Teresa Pazos, amante de la historia, perteneciente al Instituto José Miguel Carrara, y además es una artista plástica que me pidió les hiciera conocer lo que el pueblo chileno admira a nuestro General San Martín y mi intensión es trasmitirles ese mensaje de hermandad.

Finalmente al saber, esa señora chilena era artista plástica, le envié el escrito de "El Heraldo” del 12 de mayo sobre la exposición de Alicia Moreno y sus cuadros y ella nos envió sus cuadros que acaba también de exponer en una exposición y coincidentemente las dos artistas trabajaron en tiempos de pandemia, las hice se conocieran y me dijo: “dos mujeres del otro lado de la cordillera, que soñamos a traspasar la magia del arte en pandemia reinventando el tiempo, desafiando el confinamiento” y les agrego lo que puede el amor al arte entre ellas dos, generado tanta belleza expresada en sus obras, y la alegría que sintieron en intercambiar sus cuadros y conociéndose como artistas y trasmitiendo sus talentos entre estos dos países hermanos Chile y Argentina.