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Fecha de emisión de correo de lector: 7 de Mayo de 2022

PADRE ANDRÉS SERVÍN: ANTES Y AHORA JUNTO A SU PUEBLO

Escrito por:
Pablo Sánchez

Cura obrero, hermano de los pobres, padre de los necesitados de amor, de consuelo, de la bendición de Dios. Un día el Señor te llamó, tenía ganas de matear con vos, de hablar, que le cuentes de tu historia, de la de tu gente; esa por quien entregaste tu vida, sin reservarte nada. Y María guardará todo en su corazón.

Tu pueblo, tu barrio “Gruta de Lourdes”, comenzó a extrañarte, y sintió la necesidad de verte, como antes, y decidió erigirte un monumento. Monumento que seguramente, por tu gran humildad no aceptarías. Pero en realidad es como tener la foto de un ser querido en la mesita de luz. Imagen que nos recuerde tu porte de pastor, guiando y consolando a su pueblo.

Cada vez que pasemos por donde estés, recordaremos:

Tu mirada serena que nos transmitía paz.

Tus palabras sabias que entraban directo a nuestro corazón.

Tus pasos firmes y sin prisa recorriendo tu barrio.

Visitando cada hogar para bendecirlo, para charlar con la familia.

Llevando la unción de los enfermos al hospital, donde hubiese alguien sufriendo.

Consagrar el Pan y el Vino en Cuerpo y Sangre de Jesús.

Elevar tus manos para bendecirnos dibujando en el aire la Cruz.

Te recordaremos también:

Luchando por los derechos de los sin trabajo, de los perseguidos por sus ideas.

En el comedor de la gruta, donde multiplicabas el pan para que no falte en ninguna mesa de tu comunidad.

Rodeado de los niños, de tus colaboradores valientes, generosos.

Cada vez que miremos esta estatua:

Volveremos a sentir que estás con nosotros.

Volveremos a conmovernos y sentiremos que un Santo del Amor y la Humildad nos acompaña, bendice y protege.

Padre Andrés Servín esta imagen es solo una muestra de cariño de tu pueblo; un pueblo que te extraña y siente que sigues peregrinando junto a él.

Padre Andrés, para nosotros: Santo ante Dios y los hombres, hoy sentimos que estás aquí y sonreís comprensivo.

Hoy te veneramos aquí en tu barrio,

seguramente algún día lo haremos en los altares.