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Fecha de emisión de correo de lector: 30 de Abril de 2021

EL VIRUS COVID-19, LA SOCIEDAD Y EL ESTADO

Escrito por:
Ricardo Monetta

Ante la evidencia de una veloz segunda ola de Covid-19 instalada en nuestro país, el discurso de la oposición política argentina gira en torno del concepto de autoritarismo, hasta hacerlo coincidir con la totalidad del discurso y las políticas gubernamentales, lo cual implica la promoción de un totalitarismo de la libertad donde hay sólo individuos libres.- En este contexto, cualquier intervención del Estado, es contra la libertad.-

Mientras tanto un ejército de microorganismos sigilosos recorre el mundo con cada vez mayor velocidad y eficacia.- Camuflados en la invisibilidad, ingresan en los cuerpos a través de la respiración de otros cuerpos.- Finalmente casi todo sucede en la respiración: en su momento expansivo, transmite el virus, y en su instante final el virus la apaga.- Parapetados en las zonas de contacto, estos virus se desplazan con sus "saltos clandestinos", desde un organismo a otro.-Con movimientos secretos van desde lo humano hacia lo humano.- Por eso la terapéutica social es resistida: porque donde gobierna la memoria cultural del estar juntos, debe implantarse la decisión cultural.- Hay una teoría de la circulación que se puede enunciar así: mientras más se mueve el virus, menos debe moverse la población, mientras menos de desplaza el virus más puede desplazarse la población.- De lo contrario se pasa a la intervención del virus dentro del espectáculo cruel de un organismo desprotegido y confiado.-

La infantería viral ha crecido en número de cepas, en capacidad de transmisión y la estrategia defensiva ha decrecido en consistencia.- Y qué parece decir la oposición ante este escenario: "No importa, aún cuando se mueva el virus hacia nosotros, igual tenemos que movernos hacia el virus"...! Total es el cuidado individual el que nos salva!.-

Hay en esa perspectiva dos mundo integrados por partículas: el de los virus y el de los individuos.- Ambos actúan en soledad, pero hay un devenir cultural, social y económico que no se suspende fácilmente, es el de los encuentros de las partículas entre sí.- El individuo solo es alguien que utiliza su libertad para dejar de estar solo.- Es el que participa en fiestas multitudinarias y el que asiste a bares, restaurantes y otros espacios con mucha gente.- Son lugares donde los individuos libres se encuentran entre sí, pero al mismo tiempo se encuentran con el virus.-

Además están los individuos obligados: los que van a sus empleos por todos los medios de transportes atestados y trabajan en espacio no cuidado.- Estos son libres de no ser libres.-

Sin embargo la oposición política llama autoritarismo a la intervención del Estado que intenta regular esos encuentros sociales, culturales y económicos en tiempos de pandemia.- Ellos dicen: "Si todo es Estado, no hay nada del individuo".- Pero eso es tan autoritario como lo inverso: "Si todo es individuo, no hay nada del Estado”.-

O sea que promueven un totalitarismo de la libertad, sólo hay individuos libres.- Por lo tanto se minimiza lo social, lo político, lo común y entonces parecería que no son necesarias las elecciones, ni los gobiernos, donde se eligen a individuos que regularán las acciones de los individuales.-

O sea que volveremos al mundo tribal donde Robinson Crusoe se encuentra con Robinson Crusoe..- Un estado de naturaleza novedoso que se evanece en cualquier cervecería de cualquier esquina.- El punto más paradójico de la libertad es la negación de todo lo que no sea considerado libertad.- De un plumazo derogan las corrientes sociológicas originadas a través de la Historia.- Y en contraste con ello, el discurso opositor toma algunos de sus componentes de corrientes que culpan la reivindicación del Estado, donde habitan individuos autorregulados y no individuos regulados POR el Estado.-

Lo que no comprende el discurso opositor, que las guerras no la libran los individuos solos, sino que es el Estado quien es el actor principal de esta batalla contra el virus del Covid-19.-

Es como si operase la Malvinización de la batalla contra el virus.- Porque fué allá en el sur, en las lejanas islas, donde se libró la guerra infame.- Y como en Malvinas, en el resto del país, se vivió como si la guerra no existía.- Se jugaba al fútbol, como ahora, reuniones en los bares, como ahora, fiestas clandestinas, como antes y ahora, la vida cotidiana discurría como si nada estuviera ocurriendo.-

Muchos, la mayoría, adoptaron una actitud responsable y solidaria.- Pero hay otra porción importante, que atraviesa las clases sociales, lo ignora, o en forma omnipotente considera que no será afectado.- Piensan algunos que su poder económico lo cubrirá de ser alcanzado por el virus.- Si no hay conciencia mayoritaria y colectiva, seguiremos cosechando derrotas como en Malvinas.-

Si la ruleta rusa es practicada individualmente, es una práctica suicida del libre albedrío.