APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

CORREO DE LECTORES

Fecha de emisión de correo de lector: 1 de Abril de 2021

AYER, HOY Y SIEMPRE, HÉROES DE LAS ISLAS

Escrito por:
Pablo Sánchez

Dio un beso a su novia, abrazó a su padre y hermanos y ya subiendo al transporte que lo llevaría, muy lejos, a rescatar esa parte de la patria robada por los piratas ingleses, miró a su madre emocionado, la saludo agitando su mano y bajó la cabeza sabiendo que ella en silencio, con su Fe en la Virgen, lo bendecía.

Esposas, madres, padres, hermanos, abuelos, todos emocionados a sus valientes hombres despedían. Iban a la guerra, a rescatar la hermanita perdida. O mejor dicho, robada, apropiada por los piratas de todos los tiempos, los imperialistas ingleses.

Sin derramar una gota de sangre del rubio invasor pirata, pisaron aquella porción de suelo argentino, como lo reconoce la historia, el derecho y el amor de toda una nación que la extraña y reclama, como a una hermana secuestrada.

Allí con lágrimas en los ojos, hicieron lo que cada argentino soñaba hacer algún día, izar la bandera Celeste y Blanca, y arriar esa bandera extraña, que con sus colores lastima el paisaje pintado por Dios, con los mismo colores de la bandera de nuestra Patria. Un soldado argentino pagó con su heroísmo y su sangre el usar su vida como llave que abriera la tranquera extranjera que intentaba poner traba su entrada. Luego serían muchos más los heridos, los caídos, que a puro corazón y coraje criollo, defendieron de los ladrones imperialistas, bien armados , y apoyados por el gran imperio (EE.UU.), esa llamada por el poeta la Perdida Perla Austral.

Como en toda gran patriada, estuvieron ellas: las olvidadas, las mujeres (enfermeras, instrumentadoras quirúrgicas y especialistas en terapia intensiva), que recibían a los heridos en batalla, para curarlos , pero más aún, para darles ese abrazo, esa caricia que calmara sus dolores, sus ansiedades y le diera esa protección que sus novias, esposas o madres, no podían, por lejanía, porque en ese lugar no podían estar. Esas olvidadas y valientes mujeres las reemplazaban. A ellas les cabe el honor de llamarse “Veteranas, Heroínas de Las Malvinas”, por siempre, con gratitud recordadas.




Termino este homenaje a nuestros bravíos soldados con el poema escrito por uno de ellos; Doménico Bova:


“ Tu rostro sigue marcado

a través de tantos años

tu tristeza no se borra

tu valentía no se olvida.

Las vivencias te dejaron

aquellos gritos ahogados.

Tu grito de libertad

en las islas usurpadas

se agiganta y da un abrazo

a todos como a un hermano.

Soldado que las quisiste defender

tus camaradas allí quedaron

desde el cielo hoy lo cubre

un manto celeste y blanco.

Con emoción te agradecemos

Soldado de las Malvinas

siempre en ti y en nosotros viven