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Fecha de emisión de correo de lector: 12 de Enero de 2021

CAOS EN WASHINGTON  ¿FIN DEL SUEÑO AMERICANO?  (Tercera Parte)

Escrito por:
Ricardo Monetta

La toma del Capitolio en EE.UU. evidenció el grado de polarización virulenta que se venía incubado y creció exponencialmente en los últimos cuatro años.- El nuevo presidente deberá lidiar con el legado que deja tanto en la política nacional como internacional, con la certeza que Donald Trump se irá, pero quedará el «trumpismo».- La última vez que un acto protocolar de certificación de los resultados electorales pero con incidentes, fue en 1860 cuando los estados del Sur desconocieron a Lincoln y desataron la guerra de Secesión.- La incógnita actual de EE.UU. no está ya quien ganó las elecciones, sino en saber por cuánto tiempo la nueva administración podrá evitar la guerra civil en ese país.- Lejos de la simple rivalidad entre Demócratas y Republicanos, EE.UU. se ve frente a un grave problema de identidad cultural, que siempre ha estado latente desde su surgimiento como país.- Desde hace 30 años se perfila, lenta pero inexorablemente, una explosión de choque cultural e ideológico, en el país que ha exportado la violencia como el método mas eficaz para resolver los conflictos, tanto internos como externos.- Al desaparecer la Unión Soviética, el imperio de EE.UU. perdió a su enemigo existencial, y con su razón de existir.- El intento de George Bush (padre), como Bill Clinton de procurar a su país en un nuevo camino con la globalización, ha destruido las clases medias de ese país, y en casi todos los países occidentales.- El intento de George Bush (hijo) y Barack Obama, de organizar al mundo en torno a una nueva forma  de capitalismo -ahora financiero- a través del Neoliberalismo, iniciado por Ronald Reagan y Margaret Tatcher, se estancaron en las arenas de Irak, Afganistán y Siria.-

La Corte Suprema del Estado de Wisconsin acaba de rechazar, el recurso presentado por Trump contra el supuesto fraude electoral.- Lo que sucede es que el conflicto  ya está demasiado avanzado, y anteponer la política al Derecho  llevaría mas rápido a la guerra civil.

Donald Trump nunca se consideró como Republicano, solo tomó el Partido por «asalto» durante su campaña electoral en 2016.- Trump no es un «loco» delirante, sino que es un sucesor del político norteamericano  Andrew Jackson, quien fue presidente desde 1829 hasta 1837.- Ideológicamente, Jackson representó el preludio de la aparición el bando de los «Confederados», o estados esclavistas.- Nadie en Europa parece atreverse a aceptar lo que todos hemos visto, ya que todos se aferran a la fábula que nos presentó a EE.UU. como el reino de  la Democracia.-

Si uno observa la Constitución de EE.UU. (que puede verse por Internet), se verá que dicha Constitución, no reconoce la soberanía del pueblo, sólo la de los Estados que componen la Unión.- El principal redactor de la Constitución de EE.UU, Alexander Hamilton, lo dijo y lo escribió en la «Federalist Papers», que el objetivo  de la Constitución de EE.UU. no es establecer una Democracia, sino instaurar un régimen comparable a la Monarquía Británica, aún sin aristocracia.-

Si la Constitución de EE.UU. ha sobrevivido los siglos ha sido gracias al compromiso que representan sus diez primeras Enmiendas, recogidas en el documento conocido como «Bill of Right» o Carta de Derechos.-

El sistema norteamericano, es ciertamente tolerante... pero oligárquico.- En los EE.UU. casi todas las Leyes son redactadas por grupos de presión organizados, sin importar quiénes son los políticos que hayan sido elegidos para sentarse en el Congreso, y sin importar quién esta sentado en la Casa Blanca.- El personal político es solo una cortina de humo, tras el cual se esconde el verdadero poder.- Los grupos de «presión», llevan un estricto registro de las decisiones de cada político y publican cada año un anuario sobre la docilidad de esos personajes.-La Constitución de EE.UU. no prevé que el pueblo elija directamente al Presidente, ni siquiera en una elección indirecta, o de segundo grado, sino que el presidente sea elegido por un Colegio Electoral, cuyos miembros han sido designados por los Estados.-

La Corte Suprema de EE.UU. no se preocupa en fiscalizar, lo cual permitió que en el año 2000, George Bush (hijo) fue designado Presidente, en el colegio electoral de La Florida, y la Corte Suprema, con una elegante retórica jurídica, falló que no le interesaban  los eventuales trucos electorales fraudulentos ojos vistas.-

Volviendo a la posibilidad de la guerra civil, los «Jacksonianos», no tienen ahora mas opción que recurrir a las armas, como está previsto en la Segunda Enmienda de la Constitución.- Según el sentido original de ese texto, el derecho de los ciudadanos a adquirir, poseer y portar armas de todo tipo, tiene como objetivo permitirles rebelarse contra un gobierno tiránico, como en los tiempos de la lucha contra la monarquía británica, recordando las colonias inglesas que primero arribaron al territorio de USA.- Este es un compromiso que ahora la mayoría de los adictos a Trump, consideran que está roto.- El General Michael Flynn, consejero de Donald Trump para la seguridad nacional, pidió llamar a la suspensión de la Constitución de EE.UU. y la proclamación de la Ley Marcial como medio de evitar la posible guerra civil. El Pentágono, cuyo jefe fue destituido por Trump hace un mes, estaría llamado a desempeñar un papel fundamental.- El problema institucional que se presenta, es que un proceso de disolución, podría ser incluso mas rápido que el de la URSS.-

Esto se viene estudiando de principio de este siglo.- Y el periodista y escritor Colin Woodard, ha expresado que si eso sucediera, los EE.UU. podrían dividirse en 11 Estados diferentes, en función de ciertos criterios culturales.- Todo esto no hace mas que demostrar que lo que fue un Imperio sin límites geográficos, hoy es una potencia decadente producto de dos factores o elementos: uno un ser casi invisible al ojo humano, el Covid-19, que expuso la ignorancia, y la soberbia de sus gobernantes, y otro los conflictos internos jamás solucionados desde sus orígenes, a pesar de la enorme capacidad tecnológica comunicacional  para enmascarar la verdadera identidad de un país que se creyó con un poder mesiánico de dominación del mundo, y termina colapsando por dos factores a los cuales el mundo lo sufre de igual manera.

ricardomonetta@hotmail.com