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Fecha de emisión de correo de lector: 11 de Enero de 2021

CAOS EN WASHINGTON: EL FIN DEL SUEÑO AMERICANO?  (Segunda Parte)

Escrito por:
Ricardo Monetta

Cuando en plena sesión del Congreso de EE.UU, se aprestaba a convalidar la elección del nuevo Presidente aconteció de manera violenta la invasión insólita de fanáticos ciudadanos adictos a Donald Trump, convocados por él mismo a fin de frenar lo que consideraba un fraude electoral.- Esto demuestra la decadencia del «imperio» y el acercamiento, más temprano que tarde, de un fin de ciclo de dominación capitalista financiero, además de las rupturas de las normas convencionales observadas en la manifestación, de la desvalorización de la democracia liberal, que por siglos se ha pregonado como» única y verdadera».- Trump vino a ser la representación burda del ocaso apresurado del imperio reflejado en las prácticas, que justamente EE.UU. promovió y promueve en el mundo para poner o quitar gobiernos según sus intereses, y que creyó que con un burdo intento de «auto golpe», que sumado a la pérdida de hegemonía global y a la crisis -sanitaria y económica que golpea las entrañas de monstruo- de la doble moral universal que caracterizó al neoliberalismo de Occidente.-

El discurso de supremacía blanca que durante su mandato caracterizó a Donald Trump, aceleró la proliferación de hordas racistas-fascistas, que ya se habían manifestado en distintos momentos, como por ejemplo durante las protestas del movimiento Black Lives Matter, las muestras de agresividad desbordada y tolerada por la policía de EE.UU. hasta llegar a la ejecución por parte de un policía blanco, sobre el ciudadano de color George Floy, asfixiándolo en el piso.-

Muchas veces al referirme sobre acontecimientos políticos en cualquier parte del mundo, incluso en nuestro país, apelé a la frase histórica del Brumario 18, de Marx que dice: «Muchas veces la historia se repite primero como comedia y luego como tragedia»...

Que es lo que está pasando ahora en EE.UU.-

Seguramente Trump se marchará derrotado, dejando el Congreso en las dos Cámaras con dominio Demócrata, y desprestigiado en su totalidad.- Pero con él no se irá la nueva fuerza del «trumpismo», que indudablemente buscará nuevo líder si no puede resucitar al saliente presidente.- Se ha reiniciado la lucha «interburguesa» por el control del imperio y el dominio de los monopolios que le permitan aplicar las políticas injerencistas en América Latina y el resto del mundo.-

Es interesante observar como el «relato oficial» de lo ocurrido en el Capitolio, señala que: «...un conjunto de gente malvada y antidemocrática, empujada por un presidente que no representa nuestros valores (sic) pone en riesgo una nación ejempla, caracterizada por sus valores históricos de democracia y libertad». Semejante relato para alumnos de escuela secundaria, no hacen sino que subestimar al imaginario colectivo del mundo, que sin embargo ha encontrado eco en miles de analistas, periodistas y seudo dirigentes han hecho como suyo semejante relato donde se pone de manifiesto la doble moral de EE.UU, desde sus fundadores como Nación hasta el día de la fecha.-

Veamos. Aquel 4 de Julio de 1776, quienes promulgaron la Declaración de la Independencia de EE.UU, encabezados políticamente, defensor de la libertad como bien supremo como Thomas Jefferson, quien fuera luego Presidente, era poseedor de 600 esclavos.- Lo mismo que George Washington que proclamaba «...el nuevo americano caminará por la Historia y será una persona libre que construirá una sociedad justa y libertaria en un suelo nuevo e inmenso, lejos de los regímenes monárquicos corruptos de la vieja Europa...» Un mito redactado por uno, también esclavista, que hablaba de la «libertad».- Era como que nosotros creyéramos en la palabra de Rivadavia y Mitre hablando de una patria justa y soberana, cuando se entregaron a los capitales ingleses y de la oligarquía.

Así los EE.UU. comenzaron a transitar su propio camino, menos de 100 años después, en 1861 llegaría la Guerra Civil, también llamada de Secesión, que duró 4 años, entre el Norte, supuestamente «antiesclavista, urbano y desarrollado», contra el sur «esclavista, rural y atrasado».-  Los  Demócratas, principales avalistas de la esclavitud contra la pretensión libertaria del «republicano» Lincoln, se reconvertirían con los años ya no en su rol de explotadores de la ruralidad esclavista confederada, sino como los impulsores de la construcción del nuevo sistema bancario financiero de EE.UU. hasta llegar a tener su propia Capital: Wall Street, nada menos.-

Ambos mitos fundacionales, construidos y repetidos publicitariamente por la Historia oficial de EE.UU. se olvidan de las “víctimas” de esa construcción.-

Los ocultados 244 años de historia de los marginados estadounidenses aparecen ahora.-

Donald Trump, mediante la “escoria blanca” como protagonista, constituyéndose en el sujeto activo y poniendo nada menos que 70 millones de adhesiones.-

Ahora bien, el “clasismo” estadounidense bipartidista, de un sistema político aristocrático,

constituido “por los ricos para los ricos”, no soporta mas esa situación.- Y Trump hace cuatro años se aprovechó de esa situación, y con la estructura del Partido Republicano, sin serlo él mismo, capitalizó ese descontento y llegó al poder.-  Después gobernó para él mismo.

La crítica a los “movilizados” no es por sus valores, francamente repudiables, racistas, misóginos, autoritarios, etc., sino por su negativa a seguir permaneciendo a asumir un rigor histórico de “escoria blanca” sin clasificación y nulas pretensiones de ascenso social, despreciadas por las élites de ambas costas, Este y Oeste.- Y Trump, aún sin proponérselo ha contribuido a correr el telón de esa “falsa historia oficial” de EE.UU. en la cual Hollywood ha contribuido en grado sumo  junto a los grandes medios de comunicación de TV y gráficos, a “venderles” al mundo la imagen de que el “gran país del norte” había sido elegido por alguna potestad mesiánica para ser el “abanderado de la lucha” por la Democracia y la Libertad.-

Uno de los jefes de la independencia mítica de EE.UU. John Adams, vice presidente de George Washington, y luego Presidente, tenía una mirada clara de la “movilidad social”, en ese país cuando decía: “...todo el mundo necesita  a alguien al que mirar por encima, hasta el pobre necesita al perro. Y esa es, desafortunadamente, nuestra idea de la movilidad social, no la de crear un sistema abierto y justo, sino un sistema en el que, si uno no se mueve para arriba, necesita que alguien vaya para abajo...”. Se habrá referido a la famosa “meritocracia”?

Por eso los proveedores mundiales de Democracia, han construido un relato idílico de sí mismo, que culminado con la toma del Capitolio, sepultando el engaño a escala planetaria.-

Los movilizados del 6 de Enero (no los justifico en su proceder, simplemente lo explico), no son ni aspiran a ser los intelectuales ni financistas que administran la economía.- Son los descendientes y los actuales rostros olvidados del interior de EE.UU: el “blando pobre” “come mazorca”, casi podríamos decir el Homero Simpson de carne y hueso.- Las víctimas sociales, que junto con los esclavos negros y los “nativos” americanos, no nos olvidemos de ellos, pusieron la vida, el trabajo y la sangre en beneficio de la escoria de Wall Street.-

El blanco pobre, ese norteamericano olvidado de valores muy lejano al progresismo políticamente correcto del siglo XXI.- Ese mismo que golpeó la mesa y votó a Trump hace 4 años, hoy protagoniza un fenómeno que trasciende la figura del empresario mitómano de New York. Ya nada será igual. Porque Trump se apoyó, indirectamente, no en recuento de votos, sino en un sistema electoral arcaico que carece de elección directa del presidente, de voto obligatorio para interesar a las clases sociales mas bajas en su participación democrática y de autoridad federal de organización y control del proceso electoral, y la votación en un día martes donde las clases medias tienen que trabajar.-

Recuerden que la crisis electoral tiene el antecedente tremendo de la elección presidencial  de George Bush versus Al Gore, que se arregló entre “bambalinas” en La Florida al interior de la élite aristocrática bipartidista que gobernaba EE.UU, “entregando la cabeza” de Gore que se oponía a la invasión al Golfo Pérsico.-

Nota: No vaya el lector que estoy a favor de Trump -me alegra que haya perdido.- Hubiese pretendido a Bernie Sander, mas joven e inteligente que el senil Biden.- Pero tenía el pecado electoral para el establishment de tener algunas ideas socialistas en la distribución de la riqueza.

Nota: El martes hablaremos de una posible guerra civil en EE.UU.