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Fecha de emisión de correo de lector: 9 de Enero de 2021

AÑO NUEVO CON LIMITACIONES

Escrito por:
Pablo Sánchez

Es que el año que se fue no se llevó todos los problemas, entre ellos nos dejó quizás el peor “la pandemia”. Entonces se deben tomar medidas que no nos gustan, restringir paseos, viajes, fiestas donde nos encontremos todos. Y molesta, claro que molesta.

Pero hay algo que te voy a contar que te puede alegrar. No se restringe el derecho a querernos, a demostrar nuestro amor por la familia y amigos, especialmente por los mayores. Es una linda oportunidad para “restringir el egoísmo” que nos hace pensar solo en lo que me gusta, en lo que me interesa, para comenzar a pensar en “nosotros”.

Dicen que las fiestas clandestinas, los encuentros numerosos entre adultos o jóvenes especialmente son los que aumentan peligrosamente el contagio del virus, para la salud de todos, pero más aún para “los viejos”.

Sí, se que dirás pero soy joven tengo derecho a estar de joda, no puedo perder el tiempo aburriéndome.

Quizás nunca te contaron querido joven, ¡a cuántas cosas renunciaron tus viejos , por amor a vos! ¡cuántas invitaciones a fiestas, cumpleaños, casamientos dijeron que no porque debían quedar en casa para cuidarte a vos porque eras bebé o estabas con fiebre! Quizas tampoco te contaron que tus abuelos renunciaban a darse algunos de sus gustos por comprarte un cochecito más cómodo, para llevarte a pasear, o “reservar” una partecita de su humilde jubilación para dártelo a vos cuando necesitabas, o comprarte el “pantalón” que a vos te gustaba.

El amor siempre supone renunciar a algo que me gusta, que me interesa, y los que hoy son los “viejos” lo hicieron por vos. Por eso creo que es el momento que vos “renuncies” por un tiempito más a tus salidas donde se reúnen muchos, por amor a tus padres y abuelos.

Ellos te entregaron su vida a vos, sólo te piden ahora “aguantá un tiempito más, cuídate y cuidame mi salud, es más frágil que la tuya.

Lo que para vos puede ser solo un resfrío, puede ser grave para mí incluso adelantar mi despedida de este mundo.

Y sabes una cosa, tengo muchas ganas, muchísimas ganas de seguir disfrutando de verte, de acariciarte, de sentir que me llamás “abuelo, abuela”, porque vos sos el regalo más lindo que me dio la vida, el milagro más grande de Dios para mí, desde aquel momento que tus papás te dejaron en mis brazos.

Año nuevo con restricciones en muchas cosas pero no en el amor.

¡Cuidate, cuidame hoy necesito de tu protección, de tu cariño!

Casi me olvido, mi amor por vos no envejeció, es cada día más fuerte.