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Fecha de emisión de correo de lector: 21 de Noviembre de 2020

21 NOVIEMBRE DÍA DE LAS ENFERMERAS Y ENFERMEROS

Escrito por:
Pablo Sánchez

Si bien en todo el mundo se celebra en mayo, en nuestra Patria celebramos a nuestras enfermeras y enfermeros el 21 de noviembre, desde 1953, año en que se fundó la Federación de Asociaciones de Profesionales Católicos de Enfermería, el que nuclea a todos los enfermeros argentinos.

Todos como enfermos o familiares de enfermos sabemos quien y cómo es ese personaje tan fundamental en situación tan difícil y muchas veces dolorosas. Son personas casi siempre vestidas de blanco, de andar firme, de actitud decidida, de mirada serena que nos transmite serenidad, de lenguaje familiar para darnos confianza y decirnos de algún modo “quédate tranquilo yo estoy con vos”. Sacrificio, entrega es su consigna y en este tiempo de pandemia lo están demostrando, porque arriesgan su propia vida, y algunos lamentablemente murieron por salvar la de muchos contagiados por el COVID. Ellas y Ellos lo han sido siempre, pero hoy recién descubrimos con más claridad que son “héroes armados” con vendas, jeringas, camillas, medicamentos y sobre todo amor, mucho amor para curar o defender la salud de cada uno de sus pacientes.

Este día se que ellos, en caravanas de autos, recorrerán las calles de nuestra ciudad reclamando mejores salarios, mejores condiciones de trabajo. Ellos los enfermeros y enfermeras que están en primera fila enfrentando a un enemigo invisible, peligroso que quiere infestarnos a todos, mientras que muchos en nuestra ciudad no se cuidan y siguen reuniéndose, compartiendo mate, sin usar barbijo; irresponsables, “cancheros algunos”, muchos de los cuales después deben ser atendidos por estos ángeles custodios, que no dan más, que no tienen tiempo para descansar, tampoco estar con su familia.

Por esto el mejor regalo que podemos hacerles en su día es: Escuchar sus pedidos, sus reclamos justos; ser responsables, cuidarnos y cuidar al otro para “achicar” su inmenso trabajo y por último con el más grande y largo de los aplausos decirles ¡“GRACIAS, GRACIAS ENFERMERAS Y ENFERMEROS POR TANTO BIEN”! Dios los proteja y fortalezca con su amor y bendición.