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CORREO DE LECTORES

Fecha de emisión de correo de lector: 15 de Octubre de 2020

DR. ÁNGEL OSCAR CUTRO

Escrito por:
Darío Garayalde

Son muchas las cosas que puedo decir de este querido amigo. Puedo decir, por ejemplo que amó la vida que tuvo y se forjó con esfuerzo, que amaba su Concordia natal, su espacio casi rural donde desenvolvió su inquieta niñez, junto a sus padres y hermanos, Rosario que fue su otro hogar temporario donde estudió y se formó como médico inteligente, intuitivo y observador de la vida y también de las cosas, dotado de una fina sensibilidad que lo hizo transcurrir una exitosa carrera en la medicina.

Insaciable lector, sumado a sus conocimientos médicos y la comprensión del dolor humano, descubrió cuanto se podía hacer con el acompañamiento del enfermo, cuando sus conocimientos ya no alcanzaban para restablecer la salud de su paciente.

Su pasión fue viajar y conocer, y lo hizo mientras pudo acompañado por su inseparable Susana.

Sus vivencias y pasiones los volcó en varios libros que escribió, donde intercalaba pantallazos de su niñez rural, casos médicos curiosos y relatos de sus viajes y lo que su sagaz observación de las conductas humanas que volcaba con notable maestría.

Su inquietud literaria lo llevó a tomar la posta que dejara el Dr. Miguel Ángel Albornoz en la revista “Medicina de Concordia”, donde convocó a muchos de sus colegas a participar.

Su generosidad lo llevó a invitarme para que colaborara con notas sobre historia de la medicina.

Su eficaz dirección condujo a la revista a merecer comentarios encomiásticos de Colegios y Círculos Médicos de todo el país.

Su fallecimiento enluta a la sociedad concordiense y a todos quienes tuvimos la fortuna de disfrutar de su amistad.

Conservó la lucidez hasta último momento; sabía que su presencia en este mundo estaba tocando su fin, se despidió de Susana y de sus hijos, uno por uno y al médico que lo estaba atendiendo le dijo que no hiciera nada para reanimarlo, que lo deje morir.

Descansa en paz entonces, viejo amigo Oscar.