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Fecha de emisión de correo de lector: 18 de Mayo de 2020

PANDEMIA Y EL NUEVO COLONIALISMO (Segunda Parte)

Escrito por:
Ricardo Monetta

En la nota anterior hablábamos de la naturaleza del “totalitarismo financiero” que somete a nivel planetario, con una concentración de la riqueza, con una exclusión genocida de miles de millones de personas, para lo cual ejerce sobre nuestra región un despiadado “colonialismo” succionador, mediante endeudamientos, concertados con los “cómplices” locales, que encima lo someten a jurisdicciones extranjeras.-

En el mundo el coeficiente Gini, que mide la proporción de las riquezas acumuladas en relación con las miserias de la pobreza.- Esta situación, engendrada por el nuevo colonialismo, utilizando a la pandemia como el caballo de Troya, producirá la paralización de la producción mundial, de tal manera que ahora también afectará a las clases medias desclasadas.- Nuestros Estados no estuvieron preparados para responder con racionalidad a las demandas anteriores y menos aún lo estarán para las que vengan.-

Si aspiramos a que la conflictividad que anuncia esta emergencia halle soluciones no violentas, y por ende, a que nuestros Estados puedan ofrecer soluciones racionales en el marco democrático republicano, el primer paso será reconocer la dura realidad de la que debemos partir, es decir, de Estados debilitados, escuálidos, muy poco democrático, con excepciones, y menos aún republicanos.-

El mito mas negativo, por inmovilizante, nos hace creer, desde hace décadas, que vivimos en Estados con instituciones sólidas, basadas en principios democráticos garantizados en el plano regional por un derecho internacional eficaz, cuando nada de eso es verdad.- Nadie compraría otro atuendo si creyese que el que lo viste es de máxima elegancia, cuando en realidad está en harapos que ni siquiera cubren sus partes pudendas.-

Si bien no existe un único modelo democrático, el que se generalizó en nuestra América Latina es el de las Democracias “plurales”, en la que la ciudadanía canaliza su voluntad a través de partidos políticos.-Pues bien, de este modelo institucional democrático en nuestros Estados sólo quedan “restos”.-

Esto obedece a que los partidos políticos solo existen formalmente, pues su función canalizadora la ejercen las corporaciones que monopolizan las comunicaciones en cada país, secuestrando la realidad con el nuevo recurso lingüístico de este neocolonialismo que es el discurso de la “post-verdad”.- Para ello se sirven del monopolio de los partidos únicos cuyos dirigentes se muestran funcionales al poder colonial, y que se presentan como defensores de la libertad de expresión, cuando en realidad, son “libertades” rigurosamente controladas, cuando no en su mas abierta negación.- En las concentraciones urbanas, sean de ricos o de pobres, el voto de altos porcentajes de la ciudadanía se manipula conforme a los principios de Goebbels, ministro de propaganda nazi, llevando el sabido teorema de Thomas: “..no importa que algo sea verdad o mentira, lo que importa es que se lo dé por cierto y en ese caso produce efectos reales”.- O sea son las profecías “autorealizadas”.-

Ahora sabemos que las “fake news” o falsa noticia, circula a mayor velocidad que la información correcta por las redes, cuya tecnología también es monopólica donde se arman ejércitos de “trolls” y de ingenios que simulan personas.- De este modo se determina la conducta de buena parte de la población, que de buena fe vivencia la realidad creada por los actores disfrazados de comunicadores, algunos tan consustanciados con los libretos que se llegan a creer sus propias mentiras.- Pero los mismos partidos políticos fabrican a sus “virreyes” locales del totalitarismo financiero, y por ende, como todo aparato de propaganda totalitario no reconocen ningún límite ético ni legal-.

Los políticos son rehenes de estos partidos políticos que les marcan las agendas.- Los mas inescrupulosos disputan para convertirse en candidatos a virreyes de los partidos únicos mediáticos.- A su vez cuando el virrey de turno ha ejercido su poder colonial con demasiada avidez y torpeza, su reelección fracasa como en la Argentina reciente. En otros casos, el virrey traiciona a su propia fuerza política, proclamándose en contra una vez asumido en el gobierno, como Lenin Moreno en Ecuador.-

Esas democracias de partidos mediáticos únicos suele asumir formas plebiscitarias, puesto que una vez en el poder los virreyes ejercen plenos poderes en abierta violación a los principios republicanos.-

La primera preocupación de los virreyes del nuevo colonialismo es el reacomodamiento de los poderes judiciales a su gusto, puesto que de ello depende la impunidad de sus mandantes, socios, amigos, como también la persecución y difamación de sus opositores y obstaculizadores.-Como ocurrió en Brasil y la Argentina.- Por lo general las corporaciones judiciales se integran con personas que privilegian su estabilidad laboral por lo cual la docilidad se obtiene en primer lugar con el ofrecimiento de algunas racionalizaciones o mecanismos de “huída” que permitan su “pax” democrática y privilegios acumulados.- Al igual que en cualquier estamento profesional, en el judicial, hay algunos inescrupulosos para ser suaves, de los cuales se sirven los virreyes y que por regla se ofrecen a servirlos.-

El “poder colonial” no es tonto.- Sabe que con la cooptación de los principales estamentos judiciales, se aseguran la impunidad controlada y la dosificación de la administración de justicia, de tal manera parecer que son representativos de la seguridad ciudadana, apoyados por los medios concentrados de comunicación que crean escenarios donde la infraestructura de la farsa democrática se despliega en medio de la vorágine consumista de los ciudadanos colonizados previamente.