APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

CORREO DE LECTORES

Fecha de emisión de correo de lector: 25 de Marzo de 2020

“LOS IDUS DE MARZO” (Segunda Parte)

Escrito por:
Ricardo Monetta

El 24 de Marzo de 1976, la Argentina entró en una oscura noche de violación Republicana al entronizarse una dictadura, la peor de ellas, que transformó para siempre la vida normal de sus ciudadanos, de su economía, de su cultura, de su proyecto de país, con un costo de sangre y horror como jamás hubiéramos imaginado.-

En el amanecer del día 24, demoramos, aunque se presentía, en comprender que habíamos estado “durmiendo con el enemigo”. Y el enemigo eran personas, que se habían preparado, supuestamente para defender a la Patria, volvieron sus “bayonetas” hacia el “cuerpo de la República” para herirla una y otra vez, durante siete largos años de oprobio y de insulto a la condición humana.-

En la nota anterior habíamos relatado el contexto internacional en que se había desarrollado y pergeñado este golpe, al igual que en otros países, comenzando en 1973 en Chile con el derrocamiento de Salvador Allende.-

Hay que decir que lo que sustentó esta serie de “golpes” militares en la región fue el desarrollo de la Doctrina de la Seguridad Nacional, que fue una base ideológica, desarrollada en las academias militares y en las universidades norteamericanas, donde se enseñaba un pensamiento estratégico que permitió estructurar el conjunto de acciones tendientes a consolidar la hegemonía global de los EE.UU. y bloquear el crecimiento de las ideologías de izquierda en América Latina.- Si bien tuvo como antecedente a la “Doctrina de guerra contrarrevolucionaria”, de origen francés durante las guerras coloniales de Indochina y de Argelia, cuyos instructores franceses le inculcaron a las fuerzas argentinas y todas de latinoamérica los métodos de persecución y tortura al “enemigo”.

Así las Fuerzas Armadas pasaron a ser de defensoras, a represoras de su propio pueblo.-

Así la democracia y los partidos políticos debían subordinarse a la lucha contra el “enemigo internacional”.-

Para 1976, la administración de Gerald Ford, Pte. de los EE.UU. ofreció su silencioso pero sostenido aporte a las acciones previas que culminaron el 24 de Marzo.- La conducción de la Embajada Norteamericana en Bs. As. representaba la tendencia anticomunista y de libre Mercado y reportó: el “Golpe de Estado como el mejor ejecutado y civilizado de la historia argentina”.-(menos mal que fue civilizado (sic).-

Ya el Secretario de Estado, Henry Kissinger, le había dado el “visto bueno” al Almirante Guzetti, en Chile, para que “hicieran lo que tuvieran que hacer”..-

El proceso militar, inauguró un nuevo proceso en la situación internacional de la Argentina, en el marco del estancamiento y la recesión que dominaban la economía mundial, lo que hizo que la política Económica, encabezada por el “inefable” Ministro Alfredo Martínez de Hoz, con esta diplomacia económica, dió como fruto inmediato la recomposición la “usura” de la Banca internacional y el sector financiero de los EE.UU. a cambio de los beneficios derivados de la ingeniería de supuestos programas económicos nacionales a través del endeudamiento externo.- (No está demás recordar que cuando Isabel Martínez fué desalojada del poder, Argentina tenía una deuda externa de solo alrededor de U$$ 6000 millones de dólares, y cuando concluyó el Proceso, se transformó en U$ 42.000 millones de dólares), alguien sabe dónde fue la diferencia?.-

Fue así que los dos andariveles de la política exterior, la diplomacia económica, y la militar, no fueron sino la manifestación del poder de dos actores cuya alianza posibilitó la usurpación del Estado: y que fueron las Fuerzas Armadas y los Grupos Económicos vinculados a los intereses exportadores y financieros.-

Complicidad Empresarial

La complicidad empresarial con la dictadura consta de unos frondosos antecedentes como cómplices de la violación de los Derechos humanos y aportes financieros.-

También fueron cómplices empresas mineras y petroleras que deseaban conseguir concesiones públicas y seguridad para sus actividades, a ellas se las ha acusado de entregar dinero, armas, vehículos y apoyo aéreo a las fuerzas militares favoreciendo el ataque y desaparición de civiles. Existen pruebas de empresas privadas de transporte aéreo que fueron esenciales para llevar prisioneros de un lugar a otro del país, incluso del extranjero del famoso Plan Cóndor de la cooperación de las dictaduras Lantinoamericanas.- Se ha acusado a empresas de vigilancia privada de cooperar con los Organismos de la dictadura en forma ilegítima para detener y torturar a prisioneros.- Otras empresas proporcionaron datos de sindicalistas que siempre discutían salarios, para que fueran secuestrados y desaparecidos, como en el caso de Mercedes Benz, y los Ingenios azucareros de la familia Blaquier. El caso de Ford, cuyo delegado Pedro Troiani fue torturado en la misma fábrica.-

De acuerdo con el Derecho Internacional, la responsabilidad civil se activa cuando se contribuye a la violación de derechos humanos fundamentales.- En ese caso los prejuicios personales resarcibles deben estar con crímenes que hayan violado esos derechos.-

Como los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado, en la Argentina han sido ubicados en la categoría de máxima gravedad, los empresarios que prestaron su colaboración bajo la categoría de responsabilidad corporativa por complicidad, exige que se de una respuesta jurídica a los hechos ya plenamente comprobados.-

El desafío es netamente judicial.- El proceso de memoria, verdad y justicia continúa avanzando en la Argentina.- Solo la maniobra de demorar los procesos a manos de Jueces “contaminados” ideológicamente con esos intereses ha permitido esta demora.-

El componente civil y eclesiástico de complicidad con la dictadura, no ha sido de un análisis tan profundo como en el plano militar.- El avance de la verdad permite y exige formularnos nuevas preguntas y examinar nuevas decisiones.- Lo que se encuentra hoy no es ya la existencia de un accionar civil comprometido con la dictadura, sino el modo de articular una respuesta colectiva a las injusticias perpetradas con esa complicidad o en beneficio de particulares y personas jurídicas.-

A esta altura de la transición argentina está consolidada la idea de una activa participación privada en el Terrorismo de Estado.-Lamentablemente la judicialización del exámen del papel del sector privado durante la dictadura, se está desplegando por fuera del marco de una narrativa documentada, mas o menos compartida, a diferencia de lo que pasó con la CONADEP y ejecutados a través de un Plan criminal comprobado judicialmente en el Juicio a la Junta en 1985.-

Es cierto que debemos mirar hacia el futuro, pero con la antorcha de la verdad hacia adelante para que no nos dé la sombra de un pasado que siempre existirá.-

Memoria sí.- Olvido, nunca.-

 (continuará)