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Fecha de emisión de correo de lector: 20 de Marzo de 2020

EL ESTADO, LA POLÍTICA Y LA EMERGENCIA  EN TIEMPOS DEL CORONAVIRUS  (Primera Parte)

Escrito por:
Ricardo Monetta

El proceso de construcción histórica del Estado moderno no consistió solamente en un desplazamiento de otras instituciones, sino su renovación, creando un orden social nuevo al eliminarse las otras formas elementales de origen feudal.- Dentro de él, vive el “ciudadano”, osea el individuo que reconoce al Estado como su ámbito legal y acata lo que el Estado dicte como norma de convivencia a través de leyes, decretos, etc.-

Lo escrito anteriormente sirve para comprender la circunstancia extraordinaria, por la conjunción de situaciones inéditas, que está atravesando nuestro país, y el imprescindible papel de autoridad en las decisiones que debe protagonizar el Estado como cabeza de la Nación.-

Mientras Argentina se acercaba a un momento crucial de las negociaciones con los acreedores externos, producto de la vil enajenación del patrimonio y del tesoro del estado por el gobierno anterior, irrumpió con extraordinaria intensidad la “pandemia”, provocada por el COVID 19, que a su vez impactó sobre la gigantesca burbuja financiera mundial, generada en la última década en las principales bolsas del mundo, precipitando un derrumbe accionario de grandes dimensiones y una situación recesiva global.-

La velocidad de los acontecimientos ha cambiado la perspectiva de muchos de los problemas que nos preocupaban hace tan solo un mes y nos obliga a revisar diagnósticos y pronósticos.- Al mismo tiempo, nada de lo que ocurra a nivel global y que tenga impacto local, puede ser analizado por separado de la estructura económica, social, política y cultural de la Argentina.-

Estamos frente a una pandemia de un virus que se esparce a enorme velocidad, por lo que es difícil de contener.- Su letalidad es alta en sectores con baja condiciones de salud, especialmente mayores, o con problemas de salud preexistentes, o con el organismo debilitado por diversas condiciones de carácter social.- Por eso es necesario frenar la expansión, que debido a su velocidad, puede hacer colapsar cualquier sistema hospitalario.-

Es decir, el virus pone a prueba tanto la estructura médica existente, la capacidad pública de organización, y los comportamientos que asume la sociedad frente a una emergencia de este tipo.- Si fuera por la trayectoria y los comportamientos que vienen mostrando en nuestro país en las últimas décadas diversos actores sociales, habría que preocuparse bastante.-

La capacidad de actuación frente al desafío de la pandemia está en estrecha relación con el modelo económico social y de políticas públicas que se viene tratando de implantar desde la dictadura cívico-militar.-Políticas públicas estas que no han sido solo económicas, sino que han afectado en forma muy severa la estructura de la salud pública, el grado de motivación de los agentes del Estado, las capacidades nacionales de investigación, los recursos disponibles destinados a esas políticas, pero también la ideología de la sociedad, su desafectacion social de no compromiso, y los comportamientos individualistas que se registran en amplios sectores de la misma.-

Enfrentar con éxito la expansión del Coronavirus, requiere un alto grado de organización, de disciplina, y de solidaridad entre la población, además de políticas eficaces y oportunas.-Nuestro país ha atravesado un proceso de subdesarrollo liderado por el neoliberalismo que ha dañado como nunca todos esos valores sociales fundamentales, y que a pesar de el negacionismo típico, han tenido que ser los gobiernos populares y nacionales los que han tenido que recuperar esos sentimientos, que seguramente anidan el fondo del “ser” nacional, como la reciente historia así lo demuestra.- Algunos comportamientos sociales, como la falta completa de empatía con el prójimo, el individualismo feroz y el total menosprecio de los “público” y colectivo, son “valores” que se difundieron y fortalecieron durante los experimentos neoliberales y que son promovidos y estimulados en forma constante desde los principales medios de comunicación social.- Estos medios reflejan la trayectoria recientemente desvinculada de lo nacional, de los intereses económicos de las élites dominantes.- A su vez el estado nacional viene de un largo proceso  de regresión, debilitamiento y desmoralización provocada por las políticas de los gobiernos de derecha y por la ideología neoliberal globalizadora que prima en ciertos sectores medios y altos, totalmente funcional al confinamiento de nuestro país a un rol perisférico en el escenario internacional.-

Sin embargo, ante la pandemia, es el Estado Nacional el único actor capaz de organizar y motorizar a la sociedad para evitar que se produzca una tragedia de grandes proporciones.-

Ya tuvimos las primeras señales de ciertos comportamientos antisociales arraigados en la sociedad argentina: suba de precios especulativas en los productos necesarios para una defensa mínima personal, rechazo a cumplir las medidas restrictivas de circulación de personas a las que se les ha detectado síntomas compatibles con el virus, promotores de espectáculos con masividad de personas con alto riesgo de contagio, ciudadanos irresponsables que creen que una emergencia sanitaria es para los demás, y que ellos tienen “derecho” a tomarlo como unas vacaciones, etc.

Hay solo dos cosas infinitas: “la inmensidad del Universo, y la estupidez humana”

Albert Einstein.     

(Continuará)