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Fecha de emisión de correo de lector: 30 de Noviembre de 2019

EL MUNDO Y LA GLOBALIZACIÓN DEL HARTAZGO - Segunda Parte

Escrito por:
Ricardo Monetta

En la nota anterior hablábamos del punto límite al que habían llegado los habitantes de distintas regiones del mundo donde se profundizaron de manera exponencial las desigualdades que terminaron conculcando los derechos tanto humanos de gran parte de la humanidad, independientemente de la región donde se considere.- Los sistemas casi perfectos del capitalismo y su fase superior el neoliberalismo, provocaron una concentración de la riqueza tal, que los pueblos dijeron ¡basta! hasta aquí llegamos.-

Cuando la primera potencia del mundo elige como presidente a un analfabeto político, agresor de mujeres, evasor de impuestos, racista, y fullero, cuya fortuna tiene origen muy espurio con las mafias de su país que se descubre ahora en la forma tramposa en que llegó al poder a través de la manipulación de los medios de comunicación sofisticados y que hace de la política “del garrote” si no se tiene coincidencias con sus intereses, a pesar de todo eso y al poder de sus corporaciones transnacionales, los pueblos del mundo y sobre todo los pueblos de América Latina expusieron su hartazgo al dominio neoliberal, usando como mascarón de proa “a presidentes vasallos, que no vacilan entregar la soberanía de sus países para complacer al imperio”. - Estos pueblos se rebelan para reclamar la restauración de la legitimidad de un sujeto social renacido y sin miedo.-

Hubo una “alucinación” en los años 90 y el nuevo milenio, el neoliberalismo confeccionó como una de las mentiras mas planetarias de la historia: la tecnología, las finanzas y las desregulaciones (o sea la ausencia del control del Estado) como objeto de progreso y garantía de libertad.- En estos casi 20 años del siglo XXI se llevó a cabo la representación de la “globalización” como llave maestra e inevitable.- El llamado “capitalismo de innovación engendró un monstruo de tres cabezas: el capitalismo de vigilancia, el capitalismo de predicción, y el capitalismo de captación.- Los tres se volvieron la catedral del consumo, del espionaje, y la explotación digital.-Vendieron esas trilogías como un nuevo estado del progreso de la condición humana, cuando no fue, en realidad, mas que un grosero capítulo de la explotación, ampliada por las políticas neoliberales que jamás condujeron a un rápido crecimiento económico, y menos aún a un justo reparto de la riqueza acumulada-

Pero siempre al engaño le sigue el despertar.- El mapa mundial es en este momento, el territorio de la reinserción de un sujeto social unido, no ya por la ideología sino por la insurgencia ante lo absurdo de la desigualdad.- De Buenos Aires a París, pasando por Argel, Beirut, Hong Kong, Quito, Santiago de Chile, Praga, Bagdad o Bogotá, estas revueltas están atravesadas por un factor común: no son los “olvidados” de la globalización, sino la acción de grupos humanos socialmente lúcidos y fusionados que rehúsan participar de su propia depredación. En 1989, la caída del Muro de Berlín no fué “el fin de la historia” sino una oportunidad histórica para introducir una democracia renovada. En su lugar se instaló una tiranía “maquillada”, regulada por los deslumbramientos de las nuevas tecnologías.-Así fue que llegaron el consumo tecnológico y prosperidad para todos.- Las usaron para vendernos basura, y manipular nuestras conciencias. Muchas veces tiranos desaparecen del escenario político y los poderes renuevan sus perfiles y protocolos. Facebook entre otros es el tirano con sonrisa angelical.- Pero es un veneno que ha “contaminado” el comportamiento electoral de varios países, incluso el nuestro, y llevaron al poder a los herederos del fascismo blanco.- La social democracia liberal estaba tan saturada por su victoria que ni siquiera vio que su otro enemigo mortal, el Fascismo, trepaba por su columna vertebral.

En esta saga global de sublevaciones, la Argentina ha sido quizá el último territorio del chantaje donde se buscó sofocar las preferencias electorales de la sociedad mediante la alternativa escatológica: ¡si no nos votan a nosotros, Wall Street nos sacará definitivamente del mundo, seremos los paganos del sistema! Pero la Argentina se liberó a pura conciencia de su tirano financiero al decidir en las urnas que su destino sería otro.-

Que así sea.-