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Fecha de emisión de correo de lector: 28 de Noviembre de 2019

EL MUNDO Y LA GLOBALIZACIÓN DEL HARTAZGO - Primera Parte

Escrito por:
Ricardo Monetta

Recién acabamos de entrar en el siglo XXI y ya las compuertas se fracturan.- Era algo inevitable.-Nada es para siempre.- Estamos ante una verdadera globalización de un período que llegó a un límite de la tolerancia de los pueblos.- Aunque lo disfracen de cualquier manera, el hartazgo colectivo emergió desde el fondo de la historia.- Y esto se produjo por la construcción colectiva de un abuso colosal que funcionó como un espejo colectivo que atrasó el ingreso al nuevo milenio.- Y esto se hizo casi a “los empujones”.- La primera fisura social la inauguró Bolivia en 2003 con la rebelión por los hidrocarburos, que costó 78 muertos, y que desembocó en la renuncia del Pte. Sanchez Lozada y se prolongó con la coronación de Evo Morales en 2005 con el 54% de los votos.-

Luego vino la famosa “primavera árabe” que estalló en 2010 en Túnez, que inició el segundo movimiento de emancipación del siglo XXI.-Aunque fue derrotada por una contrarevolución sangrienta.- Egipto siguió los pasos con el derrocamiento de Hosni Mubarak.- La consigna era “Erhal” que quiere decir afuera la corrupción, la pobreza y el nepotismo.- Pero la ilusión resultó pasajera.- Se la llamó la “revolución” de los twiter o de Facebook por el papel que jugaron los medios de tecnología comunicacional.- Pero las redes sociales no han sido aliadas de la emancipación, sino del engaño.- Así subió Donal Trump al poder, Jair Bolsonaro también, etc. El anhelo de un cambio se extendió a Occidente entre principios y finales de 2011.- Las revueltas del norte venían presididas por las manifestaciones de Grecia, como resistencia a los planes de “ajuste” que les había impuesto el FMI.- Estas sublevaciones civiles tomaron forma subjetiva de ciudadanos “indignados” por el cercenamiento de conquistas sociales y disminución de la calidad de vida por politicas neoliberales.- Estos grupos de “indignados” marcharon hacia la Puerta del Sol en Madrid, y fueron violentamente reprimidos.-Incluso en EEUU, algunos ciudadanos tomaron la Plaza en WallStreet.- Pero luego todo volvió a ser como antes, al cauce sistémico: consenso, tecno-consumo y obediencia sumisa.- Luego el giro radical lo experimentó Francia, con la rebelión de los “chalecos amarillos”.- Esa insurgencia de los invisibles, ubicados en las zonas periféricas reinstaló la idea de una soberanía popular en contra de la desigualdad, inoperancia y la corrupción de la política.- Este hecho mantenido en el tiempo, fue y sigue siendo un inmenso grito por una demanda de la recuperación del destino que estaba en manos de las castas políticas, empresariales, mediáticas, industriales y financieras.- No se podía tener confianza en esa oligarquía.- Ahora Chile ha dado el envión definitivo sin retorno a una masiva revuelta ciudadana y el entierro de una Constitución ilegítima diseñada por un dictador, Pinochet.-

Los últimos gemidos de los años 70 en América del Sur fueron sepultados por la valiente revuelta del pueblo chileno en casi todos sus estamentos.-

El burdo golpe de estado en Bolivia, que nuestro presidente en un acto de sumisión a EEUU, no quiere reconocer como tal, fue ejecutado por una “casta” que desecha aceptar que su mundo ya no resuena mas en este y que se ha respaldado en el “separatismo blanco” y el poder de la “gauchocracia” de Pando y Beni, respaldado por el injerencismo militar de EEUU, como ya lo hemos enunciado como la “trama” mafiosa detrás del golpe de Estado a un gobierno Constitucional.-

Por eso ya no será mas de lo mismo en cualquier parte.- En un arco temporal coincidente el montaje tramposo confeccionado por el tecnoliberalismo se desarmó bajo la coacción que abarca buena parte de la geografía del planeta: Argentina, Francia, Ecuador, Argelia, Hong Kong, Chile, el Líbano, Irak, Irán, Colombia, Haití, etc.-

En las calles o las urnas estos países esgrimieron la dignidad de los pueblos explotados durante tanto tiempo, para restaurar la legitimidad de un sujeto social renacido y ya sin miedo.-

Continuará