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Fecha de emisión de correo de lector: 6 de Noviembre de 2019

EL PODER DE LA INJUSTICIA

Escrito por:
Ricardo Monetta

Cuando apenas cuatro días de asumir como Presidente, Mauricio Macri intentó, en forma arbitraria designar a dos Jueces de la Suprema Corte de Justicia, sin acuerdo del Senado, violando flagrantemente la Constitución Nacional, el que suscribe, publicó en este mismo espacio, un artículo cuyo fue título “IMPERATOR”.

O sea que había tomado la actitud, que luego con el tiempo refrendaría, pero de manera ya más escandalosa, de intervenir el Poder Judicial, para “adaptarlo a sus necesidades políticas o apetencias personales, incluyendo la persecución a Jueces y Fiscales honestos y probos que habían “osado” en contra de los intereses políticos y económicos del Poder Ejecutivo.

Y esto fue tan así que durante casi cuatro años asistimos a una degradación de una parte del Poder Judicial como nunca se había visto en la historia de nuestro país. Inclusive con la ejecución de la famosa “guerra judical” o law war introducida por la embajada de EEUU para perseguir y encerrar a empresarios y funcionarios del gobierno anterior fabricando causas sin el más mínimo sostén jurídico que avalara la defensa de los derechos constitucionales.

Y esto fue tan así, que ahora en la misma Naciones Unidas, por el intermedio del Relator para la Independencia de los Magistrados y Abogados de la Organización de la ONU, Diego García Sayán, publica un informe lapidario, duro, pidiendo explicaciones a Macri, porque “Amerita una cuidadosa explicación por parte del Poder Ejecutivo.

Los mayores referentes del Derecho en la Argentina como León Arslanian, ex ministro de justicia, Maximiliano Rusconi, coincidieron en la contundencia del pedido de la Relatoría, ya que la gravedad, naturaleza y seriedad de los hechos imputados exigen cuidadosa y certera explicación por parte del Gobierno Argentino.

El Relator de la ONU, García Sayán hizo lugar, debido a las consistencias de las denuncias, donde expresan la veracidad de tales hechos.

El constitucionalista Gil Domínguez expresa que el Relator García Sayán fue miembro de la corte Interamericana de Derechos Humanos y cuando hace este reclamo es porque tiene acreditada la verosimilitud de los hechos, donde se había violado la independencia Judicial.

Va de suyo que Macri nunca la respetó, sino que usó a Comodoro Py como fuerza de choque contra opositores dentro del foro judicial, que se oponían a sus designios.

Además de designar Jueces a “dedo”, como el caso del Juez Mahique, que de simple Juez de Instrucción pasó a la Cámara de Casación penal, el máximo tribunal antes de la Suprema Corte de Justicia.

Un verdadero estropicio judicial, además de ser una ofensa a Jueces probos que recorren honestamente la carrera judicial y esperan ser recompensados por ello.

Ni hablemos como casos flagrantes como el envío de dos hombres de la AFI, servicio de inteligencia, con un borrador de un fallo para poner entre rejas a los sindicalistas Hugo y Pablo Moyano, porque era lo que el “Presiente quería y mandaba. Una irreverencia total de quien se creía el “Imperator” del país.

Para Macri la República era un “coto de caza” donde elegía su presa y la atacaba primero a través de la prensa servil y luego con el batallón de jueces de Comodoro Py, con el Juez Irurzún, autor de la famosa teoría que a través de subjetividades percibidas por el fiscal o juez de instrucción, se ponía entre rejas a un opositor.

Ni hablemos de las persecuciones a la Jueza Form que se atrevió a fallar en la causa por las tarifas eléctricas, ni de la Fiscal Gabriela Boquín en la causa que más le preocupa al poder ejecutivo, la del Correo, ni de la procuradora Fiscal Gil Carbó que investigaba la participación del primo presidencial Angelo Calcaterra, ya que Macri era socio de Odebrecht, desde el 2008.

Y siguen las firmas y ejemplos. Y no nos olvidemos del último pedido del Juez Alejo Ramos Padilla que investiga la participación del falso abogado; Marcelo Dalesio donde están involucrados miembros del Gobierno, hasta un fiscal adicto, Bidones y el periodista Daniel Santoro, de Clarín, ya procesado.

Todo esto es muy importante que se exponga para que la sociedad tome nota que el discurso lleno de republicanismo y democratización de las instituciones eran solo una parte de la puesta en escena de la gran estafa electoral que sufrió y lo sigue sufriendo el pueblo argentino.