Rugby

2 de Julio de 2020 - Nota vista 683 veces

Al Rojo Vivo: Entrevista a Joaquín Berloni

No solo le otorga solidez al equipo sino que también le aporta su liderazgo. Temible en el juego de contacto y con gran proyección a la hora de atacar. Voz líder del plantel superior del Club Los Espinillos. El capitán de la final y del campeonato que todos van a recordar: Joaquín Berloni.

LA FAMILIA es la base de todo. Nosotros somos una familia acotada pero entre todos tenemos una buena relación. Una de las sensaciones más grandes y las que más disfrutas es compartir buenos momentos y pasiones. En lo personal, mis seres queridos siempre me acompañaron en mi carrera deportiva. Le estoy muy agradecido a mi vieja y a mis tíos que me han sabido guiar a lo largo de mi camino. A su vez, el club aporta también una cuota de familiaridad, Los Espinillos refleja esa descripción.

EL CHAJA, Carlos Javier But fue el que me acercó al rugby. Estaba estudiando Educación Física y él ya practicaba el deporte en el club Curiyú de Chajarí. Cuando vino para Concordia comenzó a jugar en el Club Salto Grande y me invitó a probar. Por las vueltas de la vida aparecí a entrenar con él y estuve un año y medio en esa institución.

COMO PREPARADOR FÍSICO, me acerqué al Club Los Espinillos. En realidad, yo estaba trabajando en un gimnasio en el que el club tenía un convenio. En ese momento, Juan Manuel Chacón era el presidente y Joaquín Ortiz el entrenador del plantel superior, fue con quienes me reuní y comencé a trabajar. El primer partido que tuve que preparar fue contra Salto Grande, ni nada más ni nada menos. Tengo muy buenos recuerdos de ese momento, ganamos.

IDENTIFICACIÓN, es la que sentí con el equipo. Cuando terminé el proyecto que me propuse como preparador físico decidí jugar. Sentí que mi trabajo estaba dentro de la cancha, con mis compañeros que en ese momento ya los consideraba mis amigos. Compartir cancha con ellos fue impresionante.

LAS COMPARACIONES, no son buenas pero existen. Jugué en los dos clubes y puedo opinar que Salto Grande desde la infraestructura es un monstruo, su cancha, el predio que tiene en la ciudad. Están bien organizados pero el rugby es diferente. Es distinto porque nuestro club es muy familiar, tenemos ese sabor de que estamos entrenando en nuestra casa. No somos compañeros, somos hermanos que salimos a la cancha y si nos tenemos que partir la cara por el otro lo hacemos sin dudarlo.

LA ANTESALA A UN CLÁSICO, es muy particular pero todo comienza con una preparación previa. No creo que ninguno del equipo que vaya a jugar un clásico se levante, se ponga los botines y vaya a la cancha. Para nada. Seguramente le costó dormir los días previos, sintió nervios, tensión. Es el partido a ganar. Nosotros por suerte venimos trabajando torneo a torneo para lograrlo y los resultados hablan por sí solos.

EL ROL DEL PLANTEL SUPERIOR, es mirar para abajo y dar el ejemplo de todo nuestro club. Hay muchos chicos que nos miran y mal o bien quieren llegar a donde estamos nosotros. Debemos ser ejemplo y asumir el compromiso. Por otro lado, como jugadores respondemos cuando nos exigen dentro de la cancha pero debemos exigirnos también fuera. Tenemos trabajo por delante, el compromiso con tareas que no sean estrictamente deportivas. Quizás el objetivo esté en dar una mano en lo institucional, en mantener nuestro predio. A la vez estoy muy orgullo de lo que tenemos como fortaleza que es la unión, pasión, y esfuerzo que ponemos todos.

LLEGAR AL PROFESIONALISMO, es complicado y estamos alejados pero sin dudas que uno sale a la cancha y se siente que está preparado. Nosotros como institución apostamos a la preparación y función de cada individuo dentro de un equipo. La preparación pasa por la alimentación, el gimnasio y la responsabilidad. Todos estos puntos van a desencadenar en el andar y desarrollo del equipo. Entendemos que los 40 que entrenamos en el plantel superior tenemos un rol y somos importante desde donde nos toque.

LAS TRANSMISIONES, nos hicieron sentir profesionales. Fue un gran avance no solo para el club, sino para todo el rugby de la Costa del Río Uruguay. Poder vernos a nosotros, primero desde el aspecto personal y después desde lo deportivo. Le sacamos provecho viendo jugadas, corrigiendo errores. Fue un trabajo que la verdad es para sacarse el sombrero por todos los que estuvieron en la organización.

LA CUARENTENA, es una situación rara que no nos toca solamente a nosotros sino que a todo el rugby del país y quizás también cambió el mapa del deporte en el mundo. Le trato de poner la mejor cara, como siempre, entrenando como puedo y manteniéndome activo. A mis compañeros les marco que tranquilos en nuestra casa, con movimientos sencillos podemos hacerlo. También, ahora que tenemos la posibilidad trotar o caminar, es bueno.

COMO PROFESOR DE EDUCACIÓN FÍSICA, opino que nuestra profesión está atravesando un momento delicado porque por un lado se mide con una vara y por el otro lado se mide de forma distinta. Espero que los que están llevando adelante la lucha por la vuelta al trabajo logren un buen diálogo y lleguen a buen puerto, sé que esta situación nos golpea a todos. Nos hace reflexionar sobre qué es importante y que no.

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