APPS de El Heraldo

Servicios

Actualidad

Secciones

Opinión

Ser + Humanos - 7 de Septiembre de 2019 - Nota vista 478 veces

Esto también pasará…

Cuenta una leyenda, que hace muchos años, un Rey muy poderoso convocó a sus sabios y consejeros, y les dijo:

-He encargado a mis joyeros un precioso anillo con un diamante, y quiero guardar, oculto dentro del anillo, una frase (con solo dos o tres palabras) que me inspire en momentos de desesperación; que me ayude a tomar decisiones y me de fuerzas cuando me sienta perdido.

Sus asesores y consejeros, los sabios más cultos del reino, quedaron perplejos… ¿crear un mensaje de solo dos o tres palabras para que quepa debajo del diamante de ese anillo?... era una tarea muy difícil.

Un día, como suele ocurrir en las leyendas, apareció, de no se sabe dónde, un anciano, humilde, pero con gran sabiduría. Y le dijo:

-Majestad, ha llegado a mis oídos que busca “La Frase” que le sirva en las situaciones complicadas de la vida.

-Efectivamente – contestó el Rey. – ¿Crees que puedes ayudarme?

-Tengo la frase en este papel. Lo dobló y se lo entregó al Rey para que lo guarde debajo de su diamante. Y le dijo:

-No lo lea Majestad. Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo solo cuando no encuentres salida a una situación.

El momento no tardó en llegar. El país fue invadido y su reino amenazado. Una noche, el Rey estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo en el medio del bosque. En un momento llegó a un lugar donde el camino terminaba; y frente a él había un precipicio y un profundo valle. Caer…sería fatal. Tampoco podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Sigilosamente se escondió detrás de unos arbustos.. y fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para ese momento… Simplemente decía “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

En ese instante sintió un gran silencio a su alrededor. Ya no había galopes de caballos. Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o tal vez equivocaron de camino. Y sintió un enorme alivio. El rey agradeció profundamente al anciano sabio. Dobló el papel, volvió a guardar el mensaje en el anillo, reunió nuevamente a su ejército y reconquistó su reinado.

 Y llegó el día de la entrada victoriosa en la ciudad. Todo el pueblo celebraba a su Majestad con música, cantos y aplausos. El rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.

Y en ese momento, nuevamente, apareció el anciano, y acercándose, le dijo:

– Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo.

– ¿Qué quieres decir?... preguntó el rey - Ahora estoy viviendo una situación de euforia y alegría, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo.

– Escucha - dijo el anciano sabio -  “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones gloriosas. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje… “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”

Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, ahora en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba; su orgullo y la vanidad habían desaparecido. En ese instante, el rey terminó de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.

Entonces el anciano le dijo:

–Recuerda que todo pasa. Todo cambia. Todo es temporal en esta vida. Ninguna situación, ningún sentimiento es permanente. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos, sé consciente y aprende de ellos.

 

MOMENTO DE TORMENTAS

Por estos días, nuestro país está transitando momentos de turbulencias, previo a las elecciones nacionales; dichos y contradichos, versiones encontradas, tiempo de incertidumbre; y hasta el miedo se apoderó de muchos y, el desánimo junto al estrés están al orden del día.

En este panorama, necesitamos tomar conciencia de que hay decisiones que dependen de nosotros y otras no. Entonces, ¿dónde estamos poniendo el foco? Porque si vivimos con la mirada puesta en lo que sucede allá afuera, y nos obsesionamos con los indicadores de la economía (dólar, riesgo país, inflación…) seguramente, descuidamos nuestra vida, la familia, el negocio, el emprendimiento y hasta la propia salud. Y así, mirando afuera, sumidos en la queja, el enojo, el desánimo, nos olvidamos de lo que realmente “alimenta” nuestras vidas.

Esto no implica hacer oídos sordos al contexto; claro que es importante estar atentos y ser prudentes en cada decisión que tomamos, pero sin contaminarnos con escenas que escapan de nuestro control y que no dependen de nosotros.

Nuestra responsabilidad es concentrarnos en nuestro círculo de influencia, y sobre lo cual podemos tomar decisiones inteligentes; enderezar el timón de nuestra vida, nutrir con buena energía a nuestros seres queridos, cuidar nuestra salud, concentrarnos en la labor diaria buscando oportunidades o nuevos aprendizajes… Sabiendo que la vida está hecha de procesos y que todo proceso tiene un principio y un fin; que las circunstancias son temporales… y como dice el cuento: … “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.


Coach MARIA INES FRANCISCONI

“SER + HUMANOS”

ESCUELA DE LIDERAZGO Y VIDA CONSCIENTE

info@sermashumanos.com.ar

www.sermashumanos.com.ar

Contenido Relacionado