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Por Lic. En Economía Carlos F. López - 7 de Septiembre de 2019 - Nota vista 718 veces

Resumen económico semanal

El viernes 30 de agosto, denominado viernes negro, Argentina pierde reservas del Banco Central en más de 2000 millones de dólares por el “re-perfilamiento de la deuda”, lo que significa patear para adelante los pagos de los vencimientos de deuda externa.

Luego de esta corrida al dólar el lunes 2 de septiembre aparece el control de cambio, reinaugurándose el dólar paralelo o blue, autorizando a las empresas solo a atesorar en bonos valuados en dólares y a los pequeños ahorristas a comprar 10.000 dólares mensuales y entre otras medidas los exportadores quedan obligados a liquidar divisas al Banco Central el 15 de septiembre (esto es obligación de los exportadores a vender sus divisas una vez al año en todos los bancos centrales del mundo, solo que aquí se le puso fecha para la ejecución). El martes con la aparición del blue se logró mantener estable el valor del dólar entre $57 y $60. Se sabe que solo aproximadamente 30.000 personas son las que pueden comprar más de 10.000 dólares mensuales.

Fue importante que el lunes fue feriado en EEUU, donde cotizan muchas empresas y bonos argentinos, lo cual ayudo a retener la caída de nuestros indicadores y otra devaluación que a estas alturas solo se traducirían en más pobreza, paros, piquetes. La semana podría haber sido una debacle pero el nuevo ministro de economía cumplió con parte del trabajo que tiene hasta el 10 de diciembre, gobierne quien gobierne. Se logró acotar la corrida por las medidas, las declaraciones de Lavagña y muchos economistas a favor del control de cambio y el acuerdo de los principales candidatos de no hablar para no generar malas expectativas, por otro lado los empresarios declararon que “Argentina no tiene que discutir entre dos modelos de país sino acordar un modelo de país” , hubo también declaraciones políticas “que no puede haber un modelo de desarrollo con grieta”.

Lo que nos pasa a los argentinos es que estamos estancados en estas crisis cíclicas que se iniciaron con Martínez de Oz en los “70”, cuando creyó resolver el problema de una industria que necesitaba de los dólares del campo para desarrollarse y en vez de mediar la disputa abrió la economía hacia lo financiero. Entonces los ahorristas ven los indicadores y corren al dólar agravando aun más la situación. Una buena comparación de esto es por ejemplo una persona que tiene un auto de alta gama y otra que tiene un Falcon, el de alta gama se queda en la ruta, tiene que llamar a la grúa para que el mecánico lo vea, en cambio el del Falcon en caso de quedarse lo ata con alambre y sigue, si vuelve a pasar lo vuelve a atar.

Por otro lado en la semana tenemos que Sancor cierra la planta de Lincol desempleando a 22 familias, ARCOR está dando vacaciones obligadas, el sector inmobiliario golpeado por las nuevas restricciones del Banco Central, dicho sector ya lleva una caída interanual de julio a julio de 27,6%. Cabe aclarar la importancia de este sector dado a que concatena un montón de industrias y empleo conlleva porque gran parte de los insumos utilizados no son importados, aparte hace que sea sustentable el mercado del crédito que es el que revitaliza, dado a que las altas tasas de interés si no hay producción se pagan con emisión o inflación y no con crecimiento real. Pero la UIA prepara una batería de propuestas enfocadas en reiniciar el desarrollo del país para salir del atasco en que se está hace años, pretenden potenciar el valor agregado centrándose en productividad y nuevas tecnologías, pymes y desarrollo regional, competitividad y costos.

Sería muy beneficioso para los ciudadanos que esto se haga realidad y no sea solo una declaración, que los sindicatos tengan autocritica y que los políticos entiendan que para desarrollarnos y evitar estas crisis no solo se necesita del consenso sino también en dejar de hacer política con la obra publica, empleo estatal, planes sociales y el régimen previsional, entonces quizás así los ahorristas no tiemblen a partir del 7 de septiembre con la reanudación de la campaña y que cualquier declaración de grieta devalúe sus ahorros o viendo que va a pasar el 15 de septiembre cuando comiencen a liquidar divisas los exportadores, y se dedique esos ahorros para el crecimiento y no para hacer malabarismo y perderlos.

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