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24 de Agosto de 2019 - Nota vista 808 veces

«El HLB es una enfermedad que vino para quedarse», aseguró el ingeniero Juan Verliac

El técnico de la Asociación de Citricultores de Concordia y coordinador del equipo de Fortalecimiento de Prevención del HLB en Entre Ríos fue uno de los disertantes este viernes en las jornadas técnicas de producción enmarcadas en la tercera edición de la Fiesta Provincial de las Mandarinas. Verliac hizo un análisis de la situación del HLB en Entre Ríos.

En declaraciones realizadas a Villa del Rosario Net, el ingeniero agrónomo Juan Verliac expresó que «en primer lugar, quiero agradecer a la gente de Villa del Rosario que nos tiene siempre en cuenta a la Asociación de Citricultores de Concordia y a mí en particular para contarle lo que uno ve respecto de esta enfermedad, que es un problema que no solamente afecta a Villa del Rosario, sino que la provincia de Entre Ríos es un macizo citrícola y debe entenderse así».

En ese sentido, señaló que «no vengo a hablar de esta localidad, sino de la situación del HLB en el territorio entrerriano. Lo que pidieron los organizadores es que contextualice un poco lo que está pasando en Villa del Rosario, lo que fueron los inicios cuando con un grupo de técnicos y productores planteamos la necesidad de fortalecer la prevención y en qué etapa estaríamos de una supuesta epidemia comparando con lo que pasó en el mundo y con lo que hoy se está haciendo para defenderse de la enfermedad». Además, dijo que «la idea es transmitir al productor las herramientas que existen y por dónde creemos que estará la posibilidad de tener éxito frente a una enfermedad que vino para quedarse. Todos coincidimos en que estamos en una etapa de ver cómo controlamos este problema, porque de ahora en más no vamos a poder sacar a este enfermedad de la zona», afirmó el profesional.

Luego, comentó que «en la charla queremos transmitir una visión con un soporte técnico y operativo fuerte, porque nosotros tenemos la experiencia de tres años de estar trabajando en territorio con 10 monitoreadores y un ingeniero a cargo; con el acompañamiento de los productores de la zona, como así también de las asociaciones de citricultores y la FeCiER». A su vez, agregó que «uno agradece que todo esto que fuimos construyendo en conjunto se pueda transmitir con ánimos de sumar nuestro grano de arena para colaborar en la provincia para que el HLB sea una enfermedad que se pueda manejar y que podamos seguir siendo los productores principales de naranjas y mandarinas en el país».

La necesidad de sumar

monitoreadores

Este jueves, la FeCiER solicitó a la provincia que se amplíen los monitoreos en el departamento Federación. Al respecto, Verliac opinó que «es imprescindible sumar ojos y conocimiento para hacer el proceso de monitoreo. Para que se entienda, un monitoreador tiene una capacidad operativa de recorrer entre 4 y 5 hectáreas por día, con un monitoreo establecido técnicamente con los parámetros de INTA y SENASA». A su vez, explicó que «esta capacidad operativa limitada no se ajusta a la necesidad real que tenemos en territorio, por eso nosotros planteamos la necesidad de sumar muchos más monitoreadores, pero principalmente promover la responsabilidad del productor en capacitarse para reconocer tanto al vector como a la sintomatología sospechosa. La realidad indica que los recursos siempre son pocos, así que el reclamo es valedero, justo y necesario, pero es muy probable que nos digan que no a nuestro pedido. Aun estando en completo desacuerdo con esa negativa, porque la citricultura sostiene una economía en los dos departamentos (Federación y Concordia) y sería un problema social muy grande que la enfermedad avance, apelamos no solamente a que la provincia pueda poner más gente a monitorear, sino también a que el productor salga a buscar y detectar el HLB», sostuvo el coordinador del equipo de Fortalecimiento de Prevención del HLB.

Productores con

mayor conciencia

En relación a la concientización de los productores, Verliac sostuvo que «el proceso de aceptación sigue el mismo rumbo que en otros lugares del mundo. Primero existe una sensación de negación de la magnitud del problema y eso sucedió en nuestro caso con el tema de los viveros a cielo abierto. Creo que hoy la mayoría de los productores entendió cuál es la realidad de tener un vivero bajo cubierta». Y recalcó que «a partir de esta cuestión, que inclusive generó dudas hasta en una asociación de citricultores, se fueron sumando actores a la lucha y hoy hay muchos productores convencidos, pero como meta tenemos que lograr que el cien por ciento lo esté. Actualmente tenemos productores que no solamente se concientizaron en la importancia del HLB, sino que también están detectando la sintomatología y comenzaron a tomar cartas en el asunto», celebró el ingeniero y concluyó que «el camino es el normal que deberíamos esperar y creo que en el corto plazo hicimos mucho más rápido en sumar aliados que lo sucedido en otros lugares del mundo».(Villa del rosario Net)


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