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31 de Julio de 2019 - Nota vista 1560 veces

Los tradicionales canales de Ámsterdam se convirtieron en zona de “pesca” de plástico

Los paseos son muy buscados por los turistas en pleno auge ecológico. Casi 12.000 personas participaron de estos innovadores eco-paseos solamente durante 2018.

 En medio del furor ecológico, se puso de moda en los canales de Ámsterdam la “pesca” de plástico: armado con redes de pesca y gruesos guantes, un pequeño grupo de personas se acomoda en uno de los muchos barcos que atraviesan los famosos canales, examinando sus turbias aguas bajo un sol abrasador.

Estos pasajeros tienen un objetivo: recuperar la mayor cantidad posible de desechos plásticos durante un viaje en bote de dos horas a una de las principales atracciones turísticas de la ciudad, algunas de las cuales están catalogadas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Casi 12.000 personas participaron de estos innovadores eco-paseos solamente durante 2018. Y habrá más este año, dice el fundador de Plastic Whale, Marius Smit.

Soñando con canales de aguas limpias, creó la empresa hace ocho años con el deseo de generar un ‘valor económico’ a partir del plástico recolectado. Las botellas de plástico se separan de los otros residuos para servir como materia prima para la construcción de muebles de oficina y también barcos, que se utilizan para paseos por los canales. ‘Es una forma completamente nueva de visitar Ámsterdam’, dice Smit. “Estás en los hermosos canales de Ámsterdam en un bello bote, pero al mismo tiempo aportas algo positivo a los canales y a la ciudad, porque los haces más limpios”.

Aunque las excursiones sólo se organizan en Ámsterdam y Róterdam, las iniciativas de Plastic Whale ya están ganando notoriedad en el extranjero.

Angela Katz, una australiana que vive en Ámsterdam desde hace poco más de un año, participó en la gira por segunda vez, después de enterarse de los paseos en Facebook. “Es increíble la cantidad de residuos que hay en cada canal”, dice la diseñadora gráfica de 51 años. Pañales usados, zapatos, guantes de esquí, latas ya despintadas, botellas de vino e incluso una piña entera… Los hallazgos del día son diversos. “Holanda tiene la imagen de ser muy ecológica y respetuosa del medio ambiente, y por eso es sorprendente’, dice Katz, quien llegó acompañada por su marido y un par de amigos con sus tres hijos que están de visita en Ámsterdam.

“Los turistas no están prestando atención”, lamenta Katz frente a la pila de basura recolectada de las aguas de Ámsterdam. Pero para Smit, los turistas no son los únicos responsables, ya que la contaminación de los canales es también resultado de la acción de algunos habitantes “negligentes”.

La capital holandesa es víctima de su éxito: unos 18 millones de personas visitaron Ámsterdam en 2018, más que la población total del propio país (de unos 17 millones). Los paseos de Plastic Whale son parte de un catálogo lanzado recientemente por el alcalde de la ciudad, que ha propuesto una lista de actividades originales con la esperanza de regular el flujo de turistas que inundan los sitios más emblemáticos.


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