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15 de Julio de 2019 - Nota vista 1193 veces

Mileva Maric, mucho más que la primera mujer de Einstein

Proponen a una universidad suiza la creación de un título universitario en homenaje a esta matemática, de la que se cree que fue coautora de algunos trabajos de su marido.

En 2017 una serie de televisión, sobre el ganador del premio Nobel, ya rescató su figura y el próximo otoño se publicará una novela sobre la vida de ella Quizás quien formulase el dicho «Detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer» fuera una de las dos partes involucradas. Según recoge el diario italiano «La Repubblica», la primera mujer de Albert Einstein, la también matemática Mileva Maric (1875-1948), podría «bautizar» una licenciatura universitaria en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (Suiza) a modo de homenaje póstumo. Se trata de una propuesta de la docente y estudiosa de física experimental Gabriella Greison, autora de dos libros sobre la propia Maric, a la que, en ocasiones, se le ha atribuido parte de responsabilidad de algunos trabajos del que fuera su marido, como los artículos de «Annus mirabilis» (1905) o incluso la Teoría de la relatividad; un debate suscitado, en parte, por la publicación de correspondencia entre ambos en la que Einstein habla en plural al referirse a sus investigaciones.


El matrimonio, que tuvo tres hijos, duró oficialmente 16 años –entre 1903 y 1919– pero se separaron cinco años antes, cuando él la abandonó. Tal y como contó Manuel P. Villatoro en ABC, Einstein era muy cruel con su primera mujer, comportándose como un tirano durante la última etapa de su relación hasta el límite de atacarla físicamente (e incluso a sus hijos). El quid de la cuestión es que Mileva Maric, según desvela Greison, empezó a estudiar durante 1896 en la Politécnica de Zúrich (Suiza) para así cumplir su sueño de ser física, al contrario que otras contemporáneas como Marie Curie, Lise Meitner y Rosalind Franklin, que tuvieron que sortear todo tipo de obstáculos para acceder a la ciencia: a u t o f i n a n c i a r s e sus proyectos, no firmar sus propios artículos para evitar ser reconocidas o incluso entrar por la puerta de atrás del laboratorio... La física, en aquella época, era territorio abonado de los hombres, por lo que Maric se convirtió en la única mujer de su clase.


Fue allí donde conoció a su futuro marido, Albert Einstein, y por aquel entonces compañero de estudios, cuatro años más joven que ella. Sin embargo, Maric no pudo finalizar sus estudios (así se contó en ABC en 2005) por motivos personales como, por ejemplo, los dos embarazos que vivió (el primero sin, ni siquiera, estar casados). Según cuenta Greison, la estudiante, ya en último curso, recibió la presión tanto de los docentes como de la propia sociedad. Es por ello que Gabriella Greison, en su visita a la ciudad de Zúrich, propuso a la Politécnica crear de manera póstuma un título universitario con el nombre de Mileva Maric, como símbolo del cambio de los tiempos y «consuelo» a las nuevas generaciones. Por el momento, la universidad está estudiando la proposición, cuya respuesta se sabrá a finales de julio.

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