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11 de Junio de 2019 - Nota vista 244 veces

El Papa manifiesta su deseo de viajar a Irak el próximo año

En un encuentro con las organizaciones que ayudan a las Iglesias orientales, el Papa Francisco ha manifestado el lunes su deseo de viajar a Irak el próximo año para visitar a la minoría cristiana y ayudar a la vuelta del país a la normalidad.

El Santo Padre les ha dicho que «me acompaña un pensamiento insistente respecto a Irak, para que pueda mirar hacia el futuro a través de la pacífica participación compartida en la construcción del bien común de todas las componentes religiosas de la sociedad», lacerada sobre todo por los rescoldos del conflicto entre musulmanes sunníes y chiíes.

Al mismo tiempo, Francisco desea que ese país tan atormentado en las últimas dos décadas «no recaiga en las tensiones que provienen de los conflictos, nunca calmados, de las potencias regionales».

El Santo Padre viajara el próximo mes de septiembre a Mozambique, Madagascar y la isla de Mauricio, con la posibilidad de incluir Sudán del Sur si se consolida la paz que ha apoyado reuniendo en el Vaticano a los dos líderes de la guerra civil.

El calendario de noviembre incluye un viaje a Japón.

En la preparación de cada viaje del Papa, la nunciatura juega un papel fundamental, y Francisco podrá avanzar en varios proyectos esta semana durante la tercera cumbre de los 103 representantes pontificios en países y organizaciones internacionales.

Los 98 nuncios apostólicos y 5 observadores permanentes ante Naciones Unidas y otros organismos internacionales trabajarán en Roma del 12 al 15 de junio, en reuniones de «sincronización» con la secretaría de Estado y los principales organismos de la Curia Vaticana. Celebrarán también algunas reuniones por continentes.

Según el portavoz del Vaticano, Alessandro Gisotti, los nuncios «mantendrán reuniones de puesta al día sobre algunas cuestiones de actualidad eclesial, de colaboración internacional y de diálogo interreligioso».

Uno de los temas importantes es la respuesta a los abusos sexuales de menores ahora que ha entrado en vigor, el pasado uno de junio, la obligación de que todos los sacerdotes, religiosas y religiosas denuncian todos los abusos en su conocimiento a una oficina que debe crear cada diócesis.

La tarea de los nuncios será agilizar las investigaciones que se pongan en marcha dentro de cada provincia eclesiástica y, en particular, recibir las denuncias de abuso, negligencia o encubrimiento por parte de obispos, que se deben enviar directamente a la nunciatura, la Congregación para la Doctrina de la Fe, la de Obispos o la de Vida Consagrada en el caso de superiores religiosos.

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