Interés General

8 de Junio de 2019 - Nota vista 178 veces

Parásitos ¿Qué son?

“Organismo que se alimenta de las sustancias que elabora un ser vivo de distinta especie, viviendo en su interior o sobre su superficie, con lo que suele causarle algún daño o enfermedad”. POR JOSEFINA BENN, MÉDICA VETERINARIA.



PARÁSITOS

Ya hemos hablado de parásitos cuando desarrollamos temas como zoonosis o tenencia responsable de mascotas; pero, lamentablemente, cada vez llegan a consulta más cachorros (y adultos) con parasitosis… a veces extremas y mortales.

Los parásitos se pueden dividir en externos e internos. Los primeros están representados por pulgas y garrapatas (además de ácaros -sarna- y piojos) y los segundos pueden estar en el intestino de nuestra mascota, en su corazón, etc.

PARÁSITOS INTERNOS

No es necesario VER los parásitos en la materia fecal de nuestra mascota, los gusanos adultos viven en su tracto digestivo y rara vez (cuando son demasiados o cuando se administra un antiparasitario) salen al exterior. Lo que si se elimina con la materia fecal, son los huevos -microscópicos, no se ven a simple vista- que son la fuente de infección para otro animal.

Dentro de los parásitos del intestino, encontramos a 3 principales:

Los gusanos “redondos” (nos recuerdan a un spagueti), y dentro de este tipo, los áscaris, son los más abundantes. Los cachorros y los gatitos se infectan a través de la leche materna o durante la gestación, y todos los animales de compañía (ya sean de corta edad o adultos) pueden ingerir los huevos al olfatear o lamer el suelo u otras sustancias con restos de heces. Las hembras de este tipo de parásitos, pueden poner hasta 300000 huevos por día.

Este tipo de gusano, también se puede transmitir a las personas, esta es otra esta razón esencial para ocuparse de prevenir estos parásitos mediante la administración periódica de antiparasitarios, y hacerlo siempre con el asesoramiento de su veterinario.

Los ancylostomas son gusanos pequeños y delgados que no alcanzan 1,5 cm (bastante más pequeños que los anteriores). Afectan a perros y gatos. También viven en el intestino del animal, ellos se fijan a la pared intestinal y se alimentan de sangre y tejidos. Al alimentarse puede provocar pequeñas hemorragias internas, que multiplicadas por la cantidad que pueden representar en pequeños cachorros, generan anemia que puede poner en riesgo la vida del animal. Ponen sus huevos en el tracto digestivo, y éstos llegan al exterior a través de las heces del perro.

Este parásito también lo adquieren a través de una madre parasitada o suelo o el pelaje contaminados.

A diferencia de los redondos, estos pequeños parásitos también pueden atravesar la piel, y ésta es una vía por la cual se pueden transmitir a las personas. En el ser humano, las larvas pueden migrar a la piel, donde provocan lesiones cutáneas moderadamente inflamadas y generalmente elevadas.

Las tenias (cuerpo plano) son parásitos intestinales también bastante habituales. La más frecuente en nuestro ámbitos es el Dipylidium caninum.

Éste parásito se transmite por pulgas que accidentalmente ingiere nuestra mascota cuando se rasca o se limpia….¡Otro motivo para prevenir las pulgas!

Otros parásitos intestinales de tamaño microscópico, como Giardia o coccidios, también pueden infectar a perros y gatos, y generar síntomas graves.

Signos que pueden producir los parásitos intestinales: Diarrea, vómitos repetitivos, aumento del consumo de agua, adelgazamiento, panza hinchada, decaimiento.

El diagnóstico de estas parasitosis que efectúa el veterinario es sencillo. A veces se sospecha por los signos y/o se ve a simple vista, o bien se puede realizar la recolección de materia fecal y el posterior análisis (examen coproparasitológico). Como siempre, lo más importante es la PREVENCIÓN. Y es importante (recordar que las madres transmiten parásitos a los cachorros) asesorarnos antes de dar servicio a nuestra perra para que el veterinario la desparasite como corresponde y disminuir la carga parasitaria de los cachorros.

Luego, los pequeños se desparasitan junto con la madre según lo indique el medico veterinario y también deberá indicar cuándo repetir y con qué desparasitar. Hay pocos antiparasitarios que cubran todos los parásitos (recordar que aquí hablamos de los más comunes solamente) y deben repetirse con una frecuencia determinada para evitar que aparezcan huevos que puedan re infestar a nuestra mascota.

PARÁSITOS EXTERNOS

PULGAS

Las pulgas son un problema de todo el año (mayormente en los meses de más calor) y son los parásitos externos más frecuentes en los perros. No siempre es fácil verlas (es mas fácil detectar su materia fecal sobre nuestra mascota).

Las pulgas provocan picazón, se alimentan de la sangre de nuestra mascota, que en algunos casos desarrollan dermatitis alérgicas por pulga. El hecho de alimentarse de sangre puede provocar anemia marcada en cachorros con gran cantidad de pulgas (recordemos además que transmiten parásitos intestinales).

Debemos tener en cuenta que pulgas que se encuentran en nuestras mascotas son solamente el 5 % del total. El resto se esconde en el ambiente (patio, alfombras, piso de madera, cucha de la mascota, etc.) en forma de huevos, larvas y pupas (capullos que contienen pulgas antes de emerger y que pueden sobrevivir hasta 10 meses)y “sube” a nuestra mascota a alimentarse.

Muchas veces creemos que los tratamientos que aplicamos a nuestras mascotas no son efectivos porque nunca terminamos de sacar las pulgas. Esto pasa porque nuevas pulgas adultas han empezado a emerger de los “capullos” que las mantenían a salvo en el ambiente y comienzan a alimentarse en nuestra mascota. Debido a que las pulgas sobreviven fácilmente tanto dentro como fuera de casa, y que las posibles fuentes de huevos de pulga son numerosas (incluso gatos y perros del vecindario sin tratar), la aparición de nuevas pulgas es la historia del nunca acabar.

Para poder terminar con las pulgas, es importante interrumpir su ciclo de vida, es decir, matar a las pulgas antes de que pongan huevos. Para esto hay que hacer tratamientos regulares (la frecuencia depende del producto a aplicar que será indicado por tu veterinario) y hacerlo de manera simultánea con tratamientos para el ambiente.


GARRAPATAS

Son los segundos parásitos externos más habituales. También pueden estar todo el año, pero son más numerosas en el verano, dado que el calor aumenta su tasa de reproducción.

Las garrapatas igual que las pulgas, la garrapata en el perro, se alimenta de su sangre durante varios dias, antes de bajar al ambiente de nuevo para seguir creciendo y volver a subir al mismo o a otro perro. La presencia de una garrapata genera irritación, anemia, dolor y pueden transmitir enfermedades a nuestras mascotas como la Erlichiosis o la hepatozoonosis.


TRATAMIENTO

Actualmente en el mercado existen, polvos, líquidos para enjuague, pipetas, pastillas y otras opciones farmacéuticas para curar y prevenir la infestación por parásitos externos. Como mencionáramos antes hay que hacer tratamiento conjuntamente en el ambiente y, claro está, en todas las mascotas de la casa. 



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