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6 de Junio de 2019 - Nota vista 663 veces

La versión de la Gioconda con el torso al descubierto en color que exhibe el Museo Condé de Chantilly

El Museo Condé de Chantilly, antigua residencia real, celebra el V aniversario de la muerte de Leonardo da Vinci (1454- 1519) con una exposición que algo tiene de excepcional: «La Gioconda desnuda».

«La Gioconda» canónica es una de las piezas capitales del Museo del Louvre (antigua residencia real). Los gestores del Museo Condé han tenido la idea de organizar una exposición en torno a dos versiones de la misma o parecida dama italiana, pero… con el torso desnudo.

El Museo Condé tiene dos versiones de la Gioconda desnuda, en «blanco y negro» y en color. Los especialistas tienen poco clara la autoría de esos desnudos, que pudieron ser obra de Leonardo o de los artistas y artesanos que trabajaban en su taller. Las dos versiones de la Gioconda desnuda no tienen el misterio de la más genuina. Pero lucen su torso, al descubierto.

Montar una exposición con solo dos obras, de autoría basta equívoca, parecía excesivo. Los gestores del Museo Condé han recurrido a un comprensible «pillería» disculpable, quizá.

«La Gioconda desnuda» está acompañada de otras grandes e inmortales damas: «Retrato de Simonetta Vespucci» de Piero di Comiso, «Retrato idealizado a una cortesana en flor» de Bartolomeo de Veneto, «Retrato de una señora en Gioconda desnuda» de Joos Van Cleve, «La dama del baño» de François Clouet y tres anónimos, «Dama en el baño», «Sabina Poppea», y «Gabrielle d’Estrées y sus hermanas». Se trata de obras maestras con un detalle en común: todas posan a la manera de la Gioconda, pero con el torso siempre desnudo.

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