Salud

1 de Junio de 2019 - Nota vista 449 veces

Más de la mitad de los jóvenes reconoce escuchar música a un volumen fuerte

Los adolescentes suelen tomar menos recaudos a la hora de cuidar su salud y se exponen al ruido sin considerar los efectos que trae a su audición. Es por esto que la prevención y el acompañamiento de los padres es de suma importancia.

Según el estilo de vida que llevan, los adolescentes se encuentran más expuestos a estímulos sonoros que pueden dañar su audición a lo largo del tiempo. Según el último informe presentado por la Organización Mundial de la Salud, 1.100 millones de jóvenes de entre 12 y 35 años están en riesgo de padecer pérdida de audición por su exposición al ruido en contextos recreativos.

En un estudio realizado por Gaes Centros Auditivos a nivel nacional, el 54% de los jóvenes entre 18 a 25 años reconoce que escucha la música a un volumen alto. Éste es uno de los principales factores externos que pueden generar disminución auditiva en las personas, sin embargo, es necesario evaluar el tiempo de exposición a estos ruidos.

“A la hora de evaluar el daño que puede provocar un ruido elevado en la audición, se debe considerar tanto la intensidad del sonido como el periodo de tiempo en el cual se somete a esta exposición. Cuanto más alto es el volumen de la fuente es recomendable que se pase menos tiempo escuchándola para prevenir daños en la audición. La exposición a un sonido alto por un período largo de tiempo puede provocar complicaciones en la salud, que pueden ir desde molestias o pérdida de audición a problemas de aprendizaje y comunicación” señaló Agustina Leiro, fonoaudióloga y asesora de Gaes Centros Auditivos.

Una de las consecuencias más recurrentes de la exposición al ruido es el tinnitus o acúfenos, conocido como una percepción auditiva fantasma, similar a pitidos continuos, percibida únicamente por una persona. El estudio de Gaes concluye que esta molestia es común en 8 de cada 10 individuos. Al analizar las respuestas por edad, los jóvenes de 18 a 24 años son los más susceptibles a padecer esta molestia, ya que el 36% aseguraron escuchar un ligero pitido en el oído de forma ocasional.

 “Es importante que los padres hablen con sus hijos y les expliquen las consecuencias que trae para la audición exponerse a ruidos elevados. Un gran reto que tienen es generar conciencia de que la audición es tan importante como cualquier otro sentido. Como medida de prevención se puede controlar el ruido de los juegos y de la televisión en el caso de los niños más pequeños. Para los adolescentes, que suelen escuchar música con auriculares, es aconsejable que los padres les recomienden bajar el volumen de los dispositivos y facilitar el uso de auriculares de tipo vincha para disminuir el impacto en el canal auditivo” Comenta Leiro.

La pérdida de audición sin tratar puede generar problemas en el desarrollo del lenguaje y desempeño escolar. Además, favorece otros efectos negativos en la salud como el aislamiento social. Para evitar que las consecuencias sean mayores, los padres deben estar atentos al comportamiento de sus hijos con el objetivo de identificar posibles problemas auditivos. En esos casos, es recomendable recurrir a un especialista para iniciar un tratamiento lo antes posible.

Acerca de GAES Centros Auditivos

Desde que GAES abrió sus puertas en España, en 1949, trabaja con el claro objetivo de mejorar la comunicación y la calidad de vida de las personas con problemas auditivos, a través de atención personalizada, seguimiento periódico y la última tecnología en audífonos. GAES es líder en el sector de la corrección auditiva, con más de 600 centros abiertos en Argentina, Chile, España, Portugal, Colombia, Ecuador, Panamá y México. En Argentina está presente hace 19 años y cuenta con 22 centros auditivos, distribuidos entre Capital Federal, Gran Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe.

Para más información: Burson Cohn & Wolf – Natalia Beltrame – 5365 -7777

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