Salud

11 de Mayo de 2019 - Nota vista 308 veces

¿''Light'' es sinónimo de saludable?

¿A qué se llaman productos light? ¿Pueden consumirse los alimentos light en mayores cantidades que los comunes? ¿Todo lo que venden en las dietéticas son productos light? ¿Qué conviene consumir para bajar de peso, alimentos light o saludables?

Se entiende por “light” a “bajo”, “leve”, “reducido”, “liviano” pudiéndose aplicar a: valor energético, carbohidratos, azúcares, grasas totales, grasas saturadas, colesterol y sodio de un producto alimentario.

Un producto industrializado puede ser considerado “Light” cuando indica en su publicidad y en el rótulo nutricional que este ha sido reducido en un mínimo del 25%. Este porcentaje en su contenido energético o en algún nutriente declarado respecto del alimento original.

Cuando en el mercado se ofrecen productos rotulados como “light”, el consumidor debe prestar especial atención al mismo, ya que la norma exige que en la proximidad del término se especifique el nutriente o el valor energético al que hace alusión. Además, si corresponde, se debe aclarar el porcentaje de la reducción.

Es fundamental aclarar que un producto procesado que se encuentra denominado como “light” no significa necesariamente que sea reducido en calorías. Incluso, su valor calórico puede ser igual o mayor. En el mercado existen galletitas reducidas en grasa que cumplen con los requisitos para declararlas como “light en grasas”, respecto de la galletita tradicional, pero cuyo valor calórico es, en determinados casos, el mismo o superior. Esto se debe a que poseen un mayor porcentaje de hidratos de carbono. Asimismo en las sopas instantáneas, que pueden ser light respecto al sodio, ya que se les redujo su cantidad, pero no lo son en cuanto a las calorías totales.

Los productos “light” no siempre ayudan en un plan de descenso de peso. Por eso, es importante aprender a leer cuidadosamente los rótulos, para así poder elegir adecuadamente y a consciencia.

Los alimento saludables son aquellos que han sido elaborados con ingredientes de buena calidad nutricional, pudiéndose comprobar en la lista que trae el producto. Estos son mucho mejores para nutrir nuestro cuerpo.

Es importante saber qué elegimos y en qué cantidades. La mayoría de las veces se busca una inclinación hacia los productos saludables o fit, también hacia los comercializados en dietéticas, con la creencia que esto ayudará a descender de peso.

Un gran dilema que suele presentarse a confusión es la distención entre pan integral y pan blanco. La diferencia fundamental entre el pan integral y el blanco es que el primero se elabora a partir de harinas sin refinar, lo cual hace que este tipo de pan tenga un mayor valor nutritivo que el segundo. El pan integral es más rico en fibra, vitaminas del grupo B y sales minerales. En este sentido, cuanto menos refinada esté la harina, más nutrientes conservará y más saludable va a ser, pero no quiere decir que el pan blanco sea mala elección. La cantidad de calorías aportadas por ambos es muy similar.

En conclusión, es importante entender que no hay ningún alimento en particular que nos aumente o adelgace por sí solo. Todo es cuestión de porciones y de frecuencias de consumo. Hay que recordar que no es correcto asociar la expresión “light” con “reducción del peso” o “dieta baja en calorías”.

Es necesario aprender a realizar una cuidadosa lectura de los rótulos, de modo que se pueda elegir adecuadamente en base a los requerimientos y gustos personales. Y, por supuesto, incorporar estos productos en el marco de un plan integral de alimentación, con cambios de hábitos y ejercicio físico.


Yanina Gómez

Lic. en Nutrición

MP 22910

@nutricionconsciente._

Montevideo 370

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